Uno de los perros de la unidad canina de El Cuervo, marcando el lugar donde se ha depositado una pequeña cantidad de droga
Uno de los perros de la unidad canina de El Cuervo, marcando el lugar donde se ha depositado una pequeña cantidad de droga - ALEJANDRO HERNÁNDEZ
El Cuervo de Sevilla

El Cuervo acoge el primer curso estatal de perros detectores de drogas

La iniciativa formativa de la FEMP recompensa el trabajo de la Unidad Canina de la Policía Local cuerveña

El Cuervo de SevillaActualizado:

El trabajo desarrollado por la Unidad Canina de la Policía Local de El Cuervo de Sevilla se ve recompensado con el curso «Guías caninos y adiestramiento de perros detectores pasivos de drogas y sustancias estupefacientes para los cuerpos de la Policía Local», el primero convocado a nivel estatal por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que se celebra en esta localidad sevillana del Bajo Guadalquivir a los largo de tres semanas: del 13 al 17 y del 27 al 31 de noviembre, y del 18 al 22 de diciembre.

El curso se enmarca dentro del Plan Nacional sobre Drogas y está especializado en el sistema de marcaje lapa en el que «el perro marca con la trufa del hocico el lugar donde está la droga, tumbado si la sustancia está en el suelo, sentado si está a media altura y de pie cuando se encuentra en alto, y siempre sin coger la droga», explica a ABC de Sevilla Miguel Ángel Romero, policía local, guía e instructor de guías y perros, y propietario de los cuatro canes detectores de drogas con que cuenta la unidad cuerveña.

El trabajo constante ha permitido que la unidad canina de El Cuervo sea un referente a nivel nacional en la formación de guías destinados en grupos homólogos de Granada, Huelva, Córdoba, Jerez, Algeciras o El Puerto de Santa María, contabilizándose cerca de 50 los guías caninos de policías locales formados por la unidad cuerveña, que está avalada por más de 2.500 horas de formación especializada en materia de detección de drogas y sustancias estupefacientes. En este aspecto formativo, la unidad no se ha limitado a Andalucía, ya que este año ha formado a un policía judicial de Costa Rica y a un policía aeroportuario de Argentina, incluso se ha desplazado a Inglaterra, gracias a la colaboración establecida con Gibraltar, para demostrar su metodología de trabajo.

Método eficaz y no agresivo

La finalidad del curso que comenzó este lunes es la formación de los agentes para que consigan las cualidades necesarias para trabajar como guías canino en las distintas unidades de los cuerpos de Policía Local y, más en concreto, en la especialidad de perros detectores de drogas y estupefacientes empleando el sistema de marcaje lapa un método en el que «el perro no daña el lugar donde se esconde la droga, con lo que es ideal para la detección de pequeñas cantidades» y evita posibles reclamaciones por parte de los registrados.

Esta formación incluye la actuación en diferentes ámbitos y ambientes, la correcta realización de los controles y procesos de detección de las sustancias y la potenciación de la imagen preventiva de la Policía Local.

Los participantes en el curso han pasado por un proceso de selección, tanto los agentes como sus perros, en el que se ha tenido en cuenta la raza del can, sus aptitudes y edad, y todos los condicionantes que garantizan a criterio de la dirección del curso su éxito y aprovechamiento. La metodología que se va a utilizar incluye jornadas presenciales de 40 horas lectivas semanales y otras de prácticas en cada jefatura policial o unidad canina. El curso contempla un total de 520 horas de formación. Los instructores y expertos encargados de la iniciativa formativa de la FEMP, además del responsable de la Unidad Canina de la Policía Local de El Cuervo, proceden de jefaturas de Burgos, de las localidades gaditanas de Jimena de la Frontera, Algeciras y Puerto Serrano, de la cacereña de Placencia, de las malagueñas de Benalmádena y Ronda, y de la sevillana de La Puebla de Cazalla.

Perros predispuestos al juego

La unidad canina de El Cuervo dispone de Urko, un pastor belga malinois, del labrador Chocolate y de los dos pastores holandeses Yanko y Bruja. «Siempre buscamos un ejemplar sin miedo, muy sociable, que se mueva bien en todos los ambientes», indica el policía local responsable de la unidad que estima en cuatro meses el tiempo que lleva adiestrar a un animal como perro detector de drogas «teniendo en cuenta sobre todo la actitud del animal, buscando siempre las mejores cualidades y la predisposición al juego».

Al contrario de la creencia popular de que los perros detectores de drogas son adictos y reciben como recompensa a su trabajo dosis de drogas, lo cierto es que la recompensa se hace siempre a través del juegol. En esta línea, Miguel Ángel Romero dispone de juguetes exclusivos para cada perro que les entrega una vez que el animal ha llevado a cabo de forma correcta su trabajo de detección, localización y marcaje.

Los perros de la Unidad Canina de la Policía Local de El Cuervo están especializados en la detección de hachís, marihuana, cocaína, heroína, LSD, MDA y éxtasis.