José de los Santos M. P., pareja de la excuidadora de la víctima, entra en los juzgados - ABC
Sucesos

La cuidadora infiel, el novio violento y el robo que acabó en asesinato en La Rinconada

La Guardia Civil esclarece el crimen de una anciana, cuyo cuerpo apareció hace un año en su domicilio

SEVILLAActualizado:

La familia de Pilar Maestre presintió pronto que algo malo le había ocurrido cuando dejó de dar señales de vida y no abría ni siquiera la puerta a la cuidadora que trabajaba para ella de lunes a sábado. Pilar apenas salía de su casa y si lo hacía siempre iba acompañada.

Cuando la Guardia Civil entró hace un año en la vivienda de esta vecina de La Rinconada encontraron rápida la respuesta. La anciana, de 90 años, yacía sin vida detrás de la puerta. El cuerpo estaba boca arriba, presentaba quemaduras en el rostro producidas por un líquido corrosivo y una cinta americana tapaba la boca. Cuando levantaron el plástico adhesivo vieron que la fallecida estaba amordazada con un pañuelo impregnado de amoniaco. Pilar no había sufrido ningún accidente doméstico.

El Equipo de Homicidios de la Guardia Civil se hizo cargo de la investigación sobre la que se dispuso un tupido velo que impidió las filtraciones. Los medios sólo supieron que había aparecido el cuerpo de una anciana varios días después. El juzgado de Instrucción 15 de Sevilla decretó el secreto de sumario y la noticia se olvidó.

Un año después, la Guardia Civil aclaraba los interrogantes al confirmar este viernes que había detenido la semana pasada a tres personas, dos hombres y una mujer. Supuestamente se pusieron de acuerdo para asaltar la vivienda de la anciana. Pero algo falló porque no se llevaron nada y la víctima murió amordazada e intoxicada. Los sospechosos, que ya pasaron ante el juez, optaron por guardar silencio. Los tres duermen en prisión.

Los detenidos guardan silencio ante el juez

Fuentes de la investigación han descrito la complejidad del caso por la ausencia de pruebas sólidas durante los primeros momentos. La puerta de la vivienda no se había forzado. No había indicio alguno de robo ni tan siquiera se había tocado la caja fuerte donde Pilar guardaba mes a mes el dinero de su pensión. La víctima tenía que conocer a su agresor para dejarle pasar a su hogar.

Por eso, el Equipo de Homicidios se centró en el círculo más próximo de Pilar. Los investigadores se encontraron con la dificultad de que la anciana cambiaba frecuentemente de cuidadora. Según las fuentes consultadas por ABC, la víctima tenía un fuerte carácter. Este detalle ampliaba la lista de sospechosos a la que tenía que enfrentarse la Guardia Civil, que invirtió varios meses en revisar el perfil de decenas de personas.

La extrabajadora estuvo de prueba en la casa de la víctima, que tenía un fuerte carácter, pero no consiguió el puesto de trabajo

En un primer momento, la mujer detenida no fue identificada porque estuvo poco tiempo en la casa, tan sólo el periodo de prueba que no superó. Jacqueline Mercedes A. B., de 32 años y de nacionalidad nicaragüense, había sido la penúltima asistenta y tenía reciente la información acerca de las rutinas y los hábitos de la anciana. Como en un primer momento no dieron resultado las indagaciones sobre el entorno de la fallecida, los agentes también analizaron la posible implicación de bandas de ladrones profesionales. Pero tampoco llegaron a algo concreto.

La detenida estuvo de prueba en la casa de la víctima
La detenida estuvo de prueba en la casa de la víctima-ABC

Finalmente fueron unos restos hallados en el domicilio por agentes del Laboratorio de Criminalística los que pusieron al Equipo de Homicidios sobre la pista buena, ya que de ellos se extrajo el perfil genético de un delincuente que ya estaba en prisión por otra causa. A través de este primer sospechoso, del que investigaron todos sus movimientos e identificaron como Basilio D. M, se llegó al resto de implicados. Su cómplice en otros golpes, José de los Santos M. P., de nacionalidad dominicana, 42 años y con antecedentes por delitos violentos, resultó ser la pareja sentimental de la excuidadora.

El perfil genético de uno de los implicados apareció en unos restos recuperados en el escenario del crimen, abriendo la línea de investigación definitiva

Para la Guardia Civil el plan se ideó de la siguiente manera: «La información sobre donde guardaba el dinero la fallecida y los posibles momentos en los que se encontraría sola, la facilitó la detenida a su pareja». Los dos, junto a Basilio D. M., organizaron el asalto a la vivienda. La investigación sigue abierta porque los agentes no descartan que hubiera más personas conocedoras del plan y que hubieran tenido algún tipo de participación.

El 20 de noviembre del año pasado, la antigua empleada llamó a la puerta de Pilar. Habían elegido un domingo porque sabían que aquel día encontrarían a la anciana sola, sin su asistenta. Cuando la víctima, confiada, le franqueó el paso, entraron los otros implicados. La amordazaron con un pañuelo que tenía amoniaco. La víctima no lo soportó y murió intoxicada. Este fatal contratiempo hizo que los detenidos salieran huyendo, dejándose atrás alguna pista.