En el olivar se experimentan nuevas fórmulas de mantenimiento de las praderas de vegetación
En el olivar se experimentan nuevas fórmulas de mantenimiento de las praderas de vegetación - A.M.
Medio Ambiente

Culmina la rehabilitación del Olivar del Castillo de Mairena del Alcor

Su recuperación aúna patrimonio y medio ambiente junto al casco urbano

Mairena del AlcorActualizado:

Mairena del Alcor ha completado una intervención urbanística que crea un «distrito patrimonial» en pleno casco urbano y que aúna en un espacio único elementos de gran interés monumental, natural, paisajísticos y etnográficos. La rehabilitación del olivar del Castillo es la pieza que faltaba para dar sentido y unidad al conjunto, al tiempo que abre el casco urbano a la «fachada» que da a la Vega y crea un foco de atracción turística.

Con la rehabilitación del Olivar del Castillo,  cobra sentido un proyecto que transforma profundamente la fisonomía del casco histórico. El origen de Mairena está alrededor del Castillo de Luna, una construcción mudéjar que a principios del siglo XX fue adquirida por el arqueólogo Jorge Bonsor para convertirla en su vivienda. Bonsor cambió la orientación del Castillo que dejó de mirar a la ciudad Pero su adquisición permitió también que se conservara hasta ahora una extensión de 25.000 metros cuadrados sin urbanizar, el olivar del Castillo, que linda con el casco urbano.

El Castillo fue restaurado hace unos años y en él se creó la Casa Museo Bonsor, con un interesante conjunto de piezas arqueológicas descubiertas en sus excavaciones en los Alcores. Muy cerca está la Casa Palacio de los Duques de Arcos que se utiliza para actividades culturales sobre todo vinculadas con el flamenco. Entre ambos quedaba el olivar. Ahora todo se ha conectado con un espacio verde que conserva los olivos, pero que se enriquece con elementos vegetales y también con otros educativos.

En medio del olivar se ha situado una bioaula para educar sobre todo a los niños en el conocimiento del medio que los rodea. La excepcional ubicación del enclave permite que las enseñanzas se extiendan a las especies vegetales y animales del entorno, a los elementos patrimoniales y a la historia de la localidad, todo ello con ejemplos tangibles cercanos. A su lado se ha construido un «arqueódromo», la reproducción de uno de los dólmenes de Gandul en el que los niños podrán hacer una excavación para encontrar un ajuar funerario prehistórico. Además se ha dejado un área de reserva arqueológica pendiente de excavar.

En cuanto al olivar en sí, el espacio ha quedado ordenado con caminos, paneles explicativos y espacios de estancia. Además se ha recuperado el antiguo camino que lo cruzaba y que era la conexión natural entre la Vega y el casco urbano. En este punto se ha abierto una puerta de acceso en la calle Real. La intervención incluye una fórmula experimental que consiste en buscar un mantenimiento más natural del suelo en el que se asienta el olivar. En varias zonas se dejarán crecer flores y especies silvestres, que dan mayor variedad cromática y que permiten que proliferen especies como lagartos, mariposas u otros insectos, para los que también se ha creado un «hotel» que facilite su proliferación, de forma que ejerzan como reguladores naturales de las plagas. En otras áreas se ha colocado césped. Los técnicos municipales harán una comparativa de los costes de mantenimiento y de consumo de agua de unas y otras.

Todo ello ha sido inaugurado este martes con la presencia del subdelegado del gobierno, Ricardo Gil-Toresano, el delegado territorial de Vivienda y Fomento en Sevilla, Jesús María Sánchez de la Junta, la diputada provincial de Cohesión Territorial, Asunción Llamas y el alcalde de Mairena Ricardo Sánchez. Las cuatro administraciones han colaborado en distintas fases del proyecto en lo que todas coinciden en calificar como una experiencia positiva de trabajo conjunto. El coste total de la intervención en el olivar ha sido de 800.000 euros.