David Quiñones, en el centro, con su entrenadora, de pie a la derecha, y compañeras del club en el pabellón municipal
David Quiñones, en el centro, con su entrenadora, de pie a la derecha, y compañeras del club en el pabellón municipal - ALEJANDRO HERNÁNDEZ
Las Cabezas de San Juan

David Quiñones, un joven gimnasta que rompe la desigualdad de la rítmica

Es el único hombre del Club de Gimnasia Rítmica de Las Cabezas de San Juan y el único federado de la localidad en esta disciplina deportiva

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La desaparición definitiva de la desigualdad y la discriminación por razón de género es uno de los objetivos que concitan mayor acuerdo en la sociedad actual, también en el mundo del deporte donde cada vez menos disciplinas son exclusivas de hombres o de mujeres. En gimnasia rítmica no se superó esta situación hasta 2009 cuando se llevó a cabo el primer campeonato de España masculino. A pesar de ello sigue sorprendiendo ver a un varón compartir entrenamientos, exhibiciones y competiciones con compañeras.

En Las Cabezas de San Juan, David Quiñones, un joven de 15 años de edad que estudia cuarto de ESO, rompe con la discriminación al formar parte del Club de Gimnasia Rítmica de la localidad, que actúa también como escuela deportiva municipal en la que están inscritos 130 jóvenes. «Este año estoy federado y compito a nivel andaluz», indica orgulloso a ABC de Sevilla el gimnasta que ya ha logrado la medalla de oro en aros en la categoría seniors en un torneo de nivel autonómico celebrado en El Cuervo en el que fue el único hombre entre 16 gimnastas.

El joven cabeceño, que práctica gimnasia rítmica desde los seis años, recuerda que «mi hermana melliza, Celeste, se apuntó primero y yo la seguí». Su padre, Juan Francisco, fallecido en 2004, regentaba un gimnasio «y aprovechábamos las instalaciones para inventarnos bailes, porque siempre nos ha encantado la música y bailar». En aquellos primeros instantes, David practicaba natación «y la sigo practicando, pero por temporadas».

Superando las dificultades y la sorpresa de muchos por el deporte elegido, «la mayoría de mis compañeros se sorprendieron, pero me han ayudado mucho y nunca he recibido insultos», apunta, el joven gimnasta se llevó dos años participando en exhibiciones «hasta que me autorizaron a competir». Quiñones, que habla con desparpajo y se expresa correctamente, destaca que «me crezco en el tapiz y, además, siempre me ha gustado actuar en público, así que me fui superando hasta conseguir ser el tercero en 2017 a nivel provincial en competición individual y segundo en conjuntos, y en esa línea sigo».

Llegar a la perfección

El calendario personal de David Quiñones establece que no va a dejar la gimnasia rítmica «hasta que llegue a la mayoría de edad, entonces me enfocaré más en los estudios pero sin dejar de entrenar». El deportista aspira a ser entrenador, aunque todavía «no he decidido qué carrera universitaria estudiar, me gustan muchas cosas diferentes». El Bachillerato lo hará por Ciencias «y en el futuro quiero orientar los estudios hacia profesiones relacionadas con la salud y el deporte». Además de estas previsiones, no descarta participar en algún casting para teatro donde también se defiende bien como demuestra que en 2014 obtuviera el galardón al Mejor Actor Infantil en un certamen local. «Estudiar, rítmica y mundo del espectáculo, esas son mis metas», subraya.

Su entrenadora, Jessica Ruiz, dice de David Quiñones que «es un encanto» y puntualiza que «aunque a los hombres les cuesta más llegar en gimnasia rítmica a la elegancia que muestran las mujeres, cada vez son mejores».

La entrenadora reconoce que «hace unos años chocaba ver a hombres» practicando rítmica, «pero ahora en Andalucía compiten grandes gimnastas masculinos, entre ellos David en el que tengo puestas muchas esperanzas porque es muy trabajador».

En el pabellón municipal, los integrantes del Club de Gimnasia Rítmica de Las Cabezas de San Juan se divierten practicando acrobacias y movimientos complicados, pero la disciplina impera y, entre risas y comentarios juveniles, las gimnastas y su compañero David Quiñones se esfuerzan las tardes de los lunes, miércoles y viernes, durante dos horas, por llegar a la perfección, a la excelencia.