Azat y su madre Dilara durante una visita turística a Carmona en 2014
Azat y su madre Dilara durante una visita turística a Carmona en 2014 - ABC
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El emotivo poema que le ha escrito su madre a Azat tras morir al golpearse la cabeza en el pabellón

Sus compañeros de equipo han diseñado unas sudaderas que recuerdan al joven ruso y le han entregado otra a sus padres

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Dicen que una forma de recordar a los que no están ya en vida es en forma de poema. La pérdida de Azat ha sido muy comentada en las redes sociales a raíz de las noticias que ha publicado este medio. Su madre escribió un poema en ruso que ha sido traducido al castellano con la ayuda de su padre adoptivo Juan Carlos, quien lo ha colgado a su vez en su muro de Facebook.

Sus padres critican la falta de apoyo psicológico por parte del SAS en este caso de donación multiorgánica del cuerpo de Azat. Para aliviar su pena, Dilara ha escrito el siguiente poema con el que pretende recordar siempre a su hijo en los momentos más duros.

Además, saben que no están solos, por lo menos de parte de sus seres más queridos. Gran aficionado a los deportes en general, y al baloncesto en particular, donde era conocido como el «ruso volador» por su gran capacidad de salto, sus compañeros entregaron hace unos días a sus padres unas sudaderas bordadas que recuerdan a Azat con el lema «Amigos de Azat». Incluso han bordado una especial para sus padres.

Los amigos de Azat y Dilara con las sudaderas que han diseñado en su honor
Los amigos de Azat y Dilara con las sudaderas que han diseñado en su honor - ABC

A continuación, ABC reproduce íntegramente el poema que ha escrito su madre Dilara:

No llores tanto, mamá, y no me esperes más. Tú sabes que las lluvias pasan y los aguaceros lavan mis huellas.No llores tanto, mamá, y no me esperes más. Tú sabes que las lluvias pasan y los aguaceros lavan mis huellas.

Estoy contigo en todas partes, aunque no esté.Perdóname, mamá, porque me fui tan pronto. Sé que tenía que estar siempre contigo.

Este dolor que nunca se va por la puerta de casaa tu llamada no responderé: «Mamá, aquí estoy»

Pero después de la noche el amanecer viene. Estoy siempre contigo aunque no esté.