El proyecto «Elíseo» de María Romero y Carlos Sánchez
El proyecto «Elíseo» de María Romero y Carlos Sánchez - ALEJANDRO HERNÁNDEZ
Lebrija

Una funeraria ecológica, premio «Invéntate tu futuro» de Lebrija

Dos estudiantes de Bachillerato ganan el certamen convocado por el ayuntamiento proponiendo sustituir lápidas por árboles

LebrijaActualizado:

Relacionar negocio funerario y juventud no acaba de encajar en la imagen que las personas se hacen de las actividades relacionadas con esas edades, pero cuando el mercado laboral está tan complicado como en la actualidad hay que agudizar el ingenio en la búsqueda de un futuro estable, aunque para ello haya que buscar el nicho de mercado en sectores como el funerario y sus diferentes servicios.

Con motivo del concurso de fomento del emprendimiento entre los alumnos de institutos que convoca anualmente el Ayuntamiento de Lebrija bajo el nombre «Invéntate tu futuro», dos jóvenes estudiantes de Bachillerato se plantearon presentar un proyecto impactante muy relacionado con el medioambiente.

Tirando de ingenio, Carlos Sánchez y María Romero, estudiantes de segundo de Bachillerato en el instituto El Fontanal, presentaron el proyecto «Elíseo», una empresa del sector funerario con un marcado color ecológico que apuesta por ataúdes de cartón piedra, sustituir lápidas por árboles y crear miniarrecifes donde florezca la vida marina; crear en la tierra y en el mar el mitológico Elíseo, el lugar delicioso donde van los justos después de su muerte. La idea ha gustado tanto que el proyecto ha resultado ganador de la edición de 2018 de «Invéntate tu futuro».

«Sustituir las lápidas por árboles ya se está haciendo en el norte de Europa y los arrecifes, en México», explica a ABC Carlos Sánchez mientras que María Romero aclara que «vendemos un nuevo método de enterramiento». Ante la perplejidad que supone que dos jóvenes de 19 años de edad hablen desahogadamente de tumbas, lápidas y enterramientos como formas de negocio, los dos estudiantes recuerdan que «cuando decíamos de qué iba el proyecto todo el mundo entraba en shock, pero seguían hablando del tema».

Bajo el lema «Deja una huella verde en el camino», el proyecto presenta un servicio que consiste en depositar la cenizas del difunto, previamente incinerado en un ataúd de cartón piedra, en una urna biodegradable en la que se mezclan con semillas de árboles a elegir y se tratan para que sirvan de abono. Una vez concluido el tratamiento, la urna se entierra en una zona pública habilitada o en un jardín particular «y con el tiempo nacerá un árbol», señala Sánchez. El proyecto también incluye un servicio de jardinería para cuidar los árboles y el entorno, y uno de psicología para apoyar a los familiares del difunto. En el caso de los miniarrecifes, las cenizas son tratadas con sustancias que la hagan biodegradable y la urna se sumerge en el mar «y con el tiempo se convierte en un arrecife lleno de vida», asegura Romero.

«En un principio pensamos en incluir la incineración, pero el presupuesto se nos disparaba, así que optamos solo por los servicios posfuneral», apunta el joven. Según su plan de negocio, el servicio de sustitución de lápidas por árboles, incluido el ataúd, costaría al cliente alrededor de 1.500 euros, mientras que el miniarrecife tendría un precio que rondaría los 2.200 euros incluyendo el traslado para depositar la urna.

Para María Romero su proyecto responde a la idea de que «después de la vida hay otra vida, continuamos en el árbol o en el arrecife y no dentro de un agujero». Con un logotipo que representa un corazón del que salen las ramas de un árbol, «Elíseo» responde a una visión ecológica y sostenible de la muerte, «porque la vegetación es muy importante en la vida del ser humano», destaca la joven emprendedora.

Los dos estudiantes, que estos días se afanan en preparar las cercanas pruebas de Selectividad, forman parte de familias trabajadoras. Carlos es hijo de un albañil y una ama de casa, sin vinculación con el mundo empresarial, y tiene un hermano mayor. María es la pequeña de tres hermanos hijos de una limpiadora de colegios y de un jubilado de la construcción. En su caso el vínculo con las empresas y el emprendimiento le viene a través de uno de sus hermanos que regenta una empresa de construcción. A Sánchez le gustaría «organizar una empresa» pero en la rama de publicidad y márketing. Piensa estudiar algo relacionado con las ciencias sociales. Romero aspira a graduarse en Trabajo Social o completar el grado superior en Imagen y Organización de Eventos.

Ninguno de los dos relaciona su futuro con el sector funerario, pero por el momento ya cuentan con un proyecto viable y premiado.