Rafael Rodríguez con los productos «Ecolivum Xtra» J.L.M.
ARAHAL

Un ingeniero agrónomo se arriesga con la aceituna de manzanilla para hacer un aceite ecológico

Rafael Rodríguez se lanzó en plena crisis con una apuesta insólita en el sector pero el tiempo le ha dado la razón

ARAHALActualizado:

La crisis afectó a todo el mundo, especialmente a los pequeños y medianos empresarios, que vieron cómo su trabajo, que sobrevivía de la mejor manera posible, se perdía a causa de las circunstancias económicas del país. Muchos de ellos no pudieron hacer nada por salvar sus negocios. Pero no todo fue negativo. Ante la incertidumbre del futuro, decidieron romper con todo, huir de los preceptos establecidos y transformar sus trabajos.

En Arahal existe un ejemplo de ello con la empresa «Ecolivum Xtra S. L.», de Rafael Rodríguez. Este arahelense, ingeniero agrónomo, transformó un problema en una solución, hace cinco años. En el año 2007 heredó unos terrenos familiares con varias hectáreas de olivares, pero desde primera hora «los números no salían, porque por mucho que trabajase, no se reflejaba en las ganancias», confiesa el empresario. Así pues, decidió emprender una auténtica aventura para revertir la situación.

Una locura

«En el 2009, viendo las malas perspectivas que tenía el campo, que no salían los números y que la crisis golpeaba con fuerza, decidí dar un cambio radical y transformar todos mis olivares para la agricultura ecológica», recuerda. Aquella decisión fue tachada por compañeros agricultores como «una auténtica locura», porque era algo que nadie había hecho jamás en Arahal y que implicaría mucho trabajo.

Pero, donde otros vieron un fracaso, Rafael Rodríguez vio una oportunidad única. El tiempo le ha dado la razón ante sus detractores, pero el camino realizado para llegar hasta aquí no ha sido nada fácil. Porque la agricultura ecológica encierra un proceso mucho más duro y complejo de lo que otros tipos de cultivo requieren.

En primer lugar, lo primordial para adaptar unas tierras que durante tanto tiempo han estado bajo formas de cultivo tradicionales puedan dar productos 100% ecológicos es, precisamente lo que falla cuando alguien está en crisis: tiempo. Los terrenos tienen que estar cuatro años recibiendo un tratamiento especial en los que «se están limpiando de los productos usados con el cultivo tradicional», explica Rodríguez.

En este tiempo, la producción no se para, sigue adelante, pero sin tener la cualidad ecológica deseada. No obstante, con eso «íbamos tirando al principio», hasta que al cuarto año, tras pasar por múltiples certificaciones e inspecciones de que, efectivamente, esas tierras se estaban tratando con productos ecológicos, el objetivo se cumplió», comenta a ABC Provincia.

En ese momento, la aceituna ya era ecológica, y fue cuando Rafael decidió «seguir adelante con el proyecto con una novedad: hacer el aceite de oliva virgen extra ecológico solo con aceitunas de la variedad de manzanilla», tradicionalmente dedicada al verdeo, algo que jamás se había hecho.

Además, todo el proceso para el tratamiento de la aceituna se realizó de manera que incrementase la calidad del producto final, «aunque también era un poco más caro», reconoce. Por ejemplo, la aceituna no se recoge con el tradicional vareo, sino que los recolectores lo hacen con macaco, seleccionando el fruto a mano.

Gran éxito

Así pues, tras cinco años de trabajo, Rafael Rodríguez vio cómo todo dio sus frutos en la forma del aceite ecológico de «Ecolivum Xtra», que había conseguido todas las certificaciones de calidad y de demostración de tratamiento ecológico, algo muy complejo y burocrático, pero con lo que cumplió hasta el fondo.

Solo quedaba ver la prueba de fuego: que se convirtiese en un producto atractivo para el cliente. «Ha tenido mucha repercusión por la forma en la que está realizado», algo que no esperaba Rodríguez, pero de lo que se encuentra muy satisfecho. «Al final, una locura habría sido no aprovechar esta oportunidad». El público aceptó de buen grado el producto, especialmente en los círculos gourmet. Ahora, Rodríguez quiere expandir la variedad de productos, con el objetivo de fomentar una agricultura y dietas más saludables y ecológicas.