Juan Sánchez, presidente de la cooperativa Las Marismas
Juan Sánchez, presidente de la cooperativa Las Marismas - A.H.
LEBRIJA

Lebrija apuesta por su zanahoria gourmet para abrir mercado en Europa

Cooperativa Las Marismas apuesta por este cultivo como alternativa al algodón y a la remolacha y el próximo paso serán los zumos y los alimentos infantiles

LEBRIJAActualizado:

Después de diez años de ensayos, búsqueda de mercados y aumento de la producción, la cooperativa Las Marismas de Lebrija da por consolidado el cultivo de la zanahoria y encara una nueva fase de su estrategia productiva y comercial con el inicio este año de las pruebas de elaboración de concentrado de zanahoria para más tarde comenzar la producción de zumos, alimentos infantiles y otro tipo de productos.

«Tenemos la tecnología, contamos con la envasadora, que se localiza en la línea de producción del tomate industrial, y las dos elaboraciones no entran en conflicto puesto que la zanahoria termina sobre el 15 de junio y el tomate no empieza hasta finales del mismo mes», asegura a ABC Provincia el presidente de la cooperativa, Juan Sánchez.

Para la actual campaña se han sembrado 120 hectáreas del total de 12.500 con que cuenta el Sector B-XII de las marismas del Guadalquivir, donde el 95 por ciento de los agricultores son socios de la cooperativa lebrijana.

La producción media anual de zanahoria en explotaciones de las marismas lebrijanas controladas por la cooperativa oscila entre 55.000 y 60.000 kilos de producto limpio de la variedad Nantesa, que en bruto suponen unos 140.000 kilos.

«Poca producción en el cómputo nacional, donde destaca la provincia de Cádiz», señala Sánchez que sin embargo subraya que «en nuestra zona, la calidad en el dulzor y color es superior al resto, pero tenemos poco tiempo para producir y recolectar, solo de abril a junio porque después nuestras tierras arcillosas se secan y no se pueden sacar zanahorias».

Con estas ventajas y limitaciones las perspectivas de futuro pasan por al menos doblar la superficie cultivada para la campaña de 2017 y poder hacer frente a las demandas de cadenas comerciales tan importantes como Carrefour y Mercadona, «con las que ya estamos manteniendo contactos para que vendan nuestras zanahorias con nuestra etiqueta».

Por el momento, el 90 por ciento de la producción se destina a mercados internacionales como Inglaterra, Alemania, Holanda y toda Centroeuropa.

Francia y Polonia son los principales competidores, pero de abril a junio no producen, con lo que se abre una ventana comercial que desde la Cooperativa Las Marismas de Lebrija siempre intentan aprovechar al máximo.

El presidente insiste en que «nuestra calidad es superior» pero aclara que «a nivel internacional los gastos de transporte encarecen el producto, lo que significa que solo somos competitivos en el tiempo en que Francia y Polonia no pueden colocar sus productos en los mercados».

A nivel de rentabilidad para el agricultor, la zanahoria deja entre 2.500 y 3.000 euros por hectárea, muy por encima del algodón con unos 1.000 euros o de la remolacha que no sobrepasa los 1.500 euros. Por este motivo, desde la cooperativa se considera la zanahoria como un cultivo alternativo que puede ir sustituyendo progresivamente a los tradicionales.

Además necesita mucha mano de obra al tratarse de un cultivo delicado y asegura tres turnos diarios de 30 trabajadores cada uno en la central hortícola de la cooperativa.