La cerveza Ocho Huellas se fabrica en Los Palacios y Villafranca
La cerveza Ocho Huellas se fabrica en Los Palacios y Villafranca - ABC
Provincia

«Ocho Huellas», la artesanía cervecera del Bajo Guadalquivir

Sale al mercado la primera marca fabricada en el municipio sevillano

Los Palacios y VillafrancaActualizado:

La cerveza artesanal está de moda. Más bien muy de moda. Aunque fabricarse su propia cerveza en casa es algo que se viene haciendo desde hace décadas en Estados Unidos y numerosos países de Europa, esta práctica ha llegado a España, primero a Barcelona y Madrid, no hace mucho tiempo, aunque sí con fuerza. El gusto por lo artesano y la curiosidad por los nuevos sabores han impulsado en los últimos años esta tendencia en el sector. Este auge ha llegado hasta un punto en el que es difícil no acudir a una reunión de amigos y que ninguno de estos cuente la experiencia de la última cerveza artesanal que ha probado. O incluso fabricado.

Es el caso de Enrique Armenta y Germánico Gómez, dos amigos de Los Palacios y Villafranca que en 2014 empezaron a experimentar cómo hacer cerveza. Habían oído hablar de ello y sabían que lo de fabricarla artesanalmente era una corriente al alza. Tras el clásico método heurístico de ensayo y error, y testar los avances con amigos y familiares, fueron perfeccionando un par de recetas hasta concretar las dos recetas que ofrecen actualmente: Amber Ale (tostada) y Pale Ale (rubia con leve aroma cítrico). La buena aceptación les animó a seguir mejorando y a plantearse la posibilidad de introducir sus creaciones en el mercado.

Poco después se unen al proyecto Manuel Ochoa (Gines) y Jesús García (Los Palacios y Villafranca), y la idea empieza a tomar forma. «A partir de ese momento nos lo tomamos más en serio y empezamos a recibir formación reglada, como por ejemplo un master especializado a través de la Escuela de Ingenieros en Sevilla, y optamos por armar una fábrica». Explica Germánico.

El germen de Ocho Huellas

Así, lo que en principio no era más que un entretenimiento en los ratos libres y en los que probaban en base a tutoriales sacados de Internet, se convirtió en el germen de lo que hoy es Ocho Huellas, la primera cerveza elaborada en este municipio del Bajo Guadalquivir y que se lleva a cabo con métodos artesanales, sin aditivos y con una cuidadosa selección de maltas, lúpulos y levadura.

Aunque la puesta de largo de Ocho Huellas no ha tenido lugar hasta este pasado fin de semana en la Feria Agroganadera y de la Gastronomía en Los Palacios y Villafranca, donde la marca ha tenido una gran acogida, las pasadas navidades ya pusieron a la venta los primeros 1.000 litros, los cuales se terminaron en apenas unos días.

Ocho Huellas ya se puede adquirir a través de Internet, además de tener cerrado acuerdos para su distribución en bares y restaurantes. En este sentido, no hay que olvidar que la fábrica también es bar, donde ofrecen cervezas exclusivamente artesanas, una práctica muy común en países anglosajones. «Servir la bebida en el propio centro de producción nos parece una idea atractiva, ya que hacemos marketing y creamos cultura de este consumo en nuestro entorno», razona Enrique.

Proyectos

Entre los proyectos de los cuatro socios está organizar catas de diferentes cervezas artesanas o establecer regularmente visitas a la fábrica para que los clientes conozcan de primera mano el laborioso proceso de producción de la cerveza. No obstante, el proyecto de mayor envergadura es, sin duda, una cita anual similar, aunque obviamente salvando enormes distancias, a la mundialmente conocida Oktoberfest de Munich. Dicha fiesta de la cerveza que se llevaría a cabo en un parque de dicho municipio y que contaría con una cifra importante de marcas artesanas llegadas de numerosos puntos de España y Europa. Un sueño que les gustaría ver hecho realidad a medio o corto plazo.