Imágenes de los altercados de Pedrera
Imágenes de los altercados de Pedrera - GUARDIA CIVIL
PEDRERA

La politización de un problema local

El Ayuntamiento asegura que tienen que acoger a los rumanos «por ley»

PEDRERAActualizado:

El enfrentamiento y los problemas derivados del mismo han pasado al plano político desde el momento en que Verónica Pérez, secretaria general del PSOE de Sevilla, publica en su cuenta de Twitter el «comportamiento antidemócrata» del alcalde de Pedrera, Antonio Nogales (IU), y exige su dimisión. El tuit iba acompañado de un vídeo en el que aparece Nogales en una de las concentraciones vecinales afirmando «a mí me gustaría ver a gente fusilada» frase por la que, posteriormente, pidió perdón.

El primer teniente de alcalde, Pedro Román Álvarez, después de una semana «muy dura» no entiende cómo se «politiza un problema local». «Cuando ocurre algo tan grave, lo que tiene que hacer el político es calmar a la población», comentó. Y afirmó que el problema de Pedrera es la «indefensión» porque hay 4 policiales locales, uno de ellos de baja, cuando tenían que ser de 6 a 8. Y los efectivos de la Guardia Civil en la zona son también muy escasos, ellos tienen experiencia para tratar estos temas». Román Álvarez afirma que el 80% de las ayudas municipales están destinadas a las familias de Pedrera; el resto es para los inmigrantes. «Tenemos que acogerlos por ley y por humanidad, están protegidos por la Union Europea» y asegura que en Pedrera «somos gente acogedora y solidaria, siempre los hemos ayudado porque hemos vivido en nuestras carnes la emigración».

Rocío Ángel Sánchez es concejala del PSOE en Pedrera en la oposición. Insiste en que la presencia de ella y sus compañeros en las concentraciones espontáneas que hubo el día de los enfrentamientos fue «a título personal para apoyar a los vecinos». Y denuncia que se ha llegado a esta situación «porque el alcalde no ha dado solución a los problemas que vienen sufriendo los vecinos desde hace tiempo».

En ese sentido, apuntó que son «pequeños hechos» que hay que resolver y niega que su partido haya «incitado a nadie a la violencia, a nosotros nos echan de los plenos por pedir la palabra».

Los ánimos parecen más calmados a una semana de ocurrir los incidentes que han puesto a Pedrera en el punto de mira de los medios de comunicación. Y, aunque están preocupados, confían en que lo único positivo de todo lo ocurrido sea que, de una vez por todas, las autoridades atiendan sus preocupaciones sobre la inseguridad que trae a un pueblo de poco más de 5.000 habitantes la presencia de un grupo de inmigrantes en temporada de la aceituna.