El presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos
El presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos - J. M. SERRANO
ENTREVISTA

Villalobos: «En el día a día de la política local no hay tantas diferencias ideológicas»

El máximo responsable de la Diputación de Sevilla hace balance de 2017 y avanza que más de 30 municipios acabarán con superávit

SEVILLAActualizado:

Al entrar en el despacho del presidente de la Diputación de Sevilla llama la atención una Constitución Española de grandes dimensiones sobre un atril junto a una de las cristaleras del salón.

Está abierta por la página 108, donde se define el artículo 155, tan de boga en el último trimestre del año. En la mesa principal se sienta Fernando Rodríguez Villalobos tras saludar al entrevistador, iniciándose así un intercambio de preguntas y respuestas donde más que entrar en detalles presupuestarios, se busca profundizar en la manera de pensar de un gestor supramunicipal que lleva en el cargo desde 2004.

—Acaba diciembre y es hora de hacer el balance de un año que ve alejarse la crisis.

—Ya en el presupuesto de 2017 se vislumbraba de que lo malo había pasado y eso significa que determinadas políticas que antes estaban en el cajón ahora empiezan a aflorar. Nos encontramos con una situación económico-financiera en 2017 de nuestros ayuntamientos que nada tiene que ver con el inicio de la crisis.

Y esto es debido, en gran parte, por la responsabilidad de aquellos dirigentes que han sabido gestionar unos años duros y que ahora se han encontrado con un nuevo panorama. Ese ambiente se va a rematar con la liquidación de 2017 (hasta marzo de 2018) donde, sin error a equivocarme, vamos a ver más de una treintena de ayuntamientos con superávit.

—Muchas corporaciones han visto en el Fondo Extraordinario de Anticipos Reintegrables (FEAR) una tabla de salvación para cerrar en positivo sus ejercicios.

—Los FEAR que pusimos en marcha nacen de una premisa que nos hicimos: cómo podíamos permitirnos tener millones en el banco que casi no nos dejan intereses cuando podíamos «prestarlos» a coste cero a los ayuntamientos.

En época de crisis, estos fondos se usaron para el pago de nóminas o estar al día con la Seguridad Social para optar a programas europeos. Ahora los alcaldes quieren dinero para inversiones y no desequilibrar el presupuesto al tener que devolverlo en diez años.

En el año 2017, la Diputación ha puesto sobre la mesa 70 millones de euros, 46,7 adjudicados en primera convocatoria y otros 23,3 que se están resolviendo estos días.

—El plan Supera también le ha dado oxígeno a los ayuntamientos.

—Entre el Supera, que han sido 254 millones, y los FEAR con casi 700 estamos hablando de que en una provincia como Sevilla se ha metido desde 2007 cerca de mil millones en pueblecitos pequeños, que son los que más me preocupan, porque los grandes tiene músculo financiero propio, aunque es verdad que estos últimos se aprovechan de estos fondos.

Lo que hacemos es aplicar un coeficiente corrector para perjudicar a los grandes y beneficiar a los chicos, porque si no, se lo llevarían todo.

«¿Por qué a nosotros se nos computa en nuestra regla de gasto los fondos comunitarios europeos, puesto que lo único que hacemos es gestionarlo?»

—Y la tercera pata donde se agarran las entidades municipales son los fondos europeos Edusi, aunque esta vez les ha costado.

—Históricamente, Sevilla lleva captando fondos de Europa desde hace 40 años, cuando antes de Prodetur existía Sevilla Siglo XXI. Al final, el Gobierno de la nación ha visto que los proyectos que presenta Sevilla son importantes, aunque tengamos que haber llegado a la tercera convocatoria, presentando la provincia siete estrategias para optar a un paquete de 189 millones para Andalucía, de los que más de 70 llegarán a la provincia de Sevilla.

—Pero al final, nos encontramos con un límite de gastos que condiciona las inversiones.

—Ese es uno de los problemas más importantes que nos encontramos. La Ley de Estabilidad y el límite de gasto son una media que pone el Gobierno para controlar los gastos.

¿Por qué a nosotros se nos computa en nuestra regla de gasto los fondos comunitarios europeos, puesto que lo único que hacemos es gestionarlo? Al menos, todos aquellos programas o inversiones que vienen de otras administraciones que nosotros asumimos, porque otros nos lo piden como son la Junta o el Gobierno central.

En este sentido, tengo plena confianza con el secretario de Estado de Hacienda, exalcalde de Jaén, con el que he tenido alguna reunión para tratar este tema y creo que al final hablamos el mismo lenguaje. 

Rodríguez Villalobos en su despacho
Rodríguez Villalobos en su despacho-J. M. SERRANO

—¿Cuál es la demanda más común entre las corporaciones municipales más pequeñas?

—Un pueblo de tres o cuatro mil habitantes lo que nos pide es inversión para pequeñas obras de acondicionamientos de espacios comunes como pequeños parques.

Estas cosas hay que mimarlas porque al final estamos hablando d espacios de convivencia, por ejemplo, de las madres que dialogan entre ellas mientras sus hijos juegan en unos parques cada vez más seguros y adaptados a personas con discapacidad. Estos detalles los cuidamos cada vez más.

Pongo mucho énfasis en valorar estas pequeñas obras porque ahí es donde se ve la sensibilidad de un político. En mi época de alcalde de La Roda de Andalucía (1983-1993) veían mal que yo, siendo de izquierdas, pudiera entrar por ejemplo en un bar regentado por uno de derechas. Ahora es lo normal, sobre todo porque en la política local del día a día de los ayuntamientos no hay tanta diferencia ideológica.

Actualidad

—Permítame una pregunta sobre la actualidad. El delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, recordó hace unos días que no se iba a renovar la licencia de la autopista de peaje que une las provincias de Sevilla y Cádiz. ¿Qué opina?

—Se trata de una reivindicación histórica añeja. Lo que hay que preguntarse es por qué no se actúa igual en todas las comunidades. Hay que dar el paso y lo tiene que hacer el Gobierno competente, que también tiene sobre la mesa el desdoblamiento de la N-IV, pero por lo menos empecemos por una de ellas y la liberación ya es algo.

—¿Está de acuerdo con la moción de censura presentada por el PSOE en Palomares del Río?

—Yo antes me lo pensaría hasta tres veces antes de hacerlo, porque el problema reside en la losa económica que arrastra el municipio. Falta relativamente poco para las próximas elecciones, puede ser beneficioso por poco que hagas, pero viendo el panorama financiero del Ayuntamiento... milagros no hay.

—¿Y sobre el juicio de los ERE?

—Yo lo he pasado muy mal pensando en el estado anímico de compañeros amigos, como Chaves o Griñán, que para mí es una persona excesivamente honesta, decente y limpia. Coincidimos todos en que pudo haber un error administrativo o una tramitación no acorde.

—¿Es Juan Espadas un buen candidato para las próximas elecciones?

—Para mí es el mejor candidato y además creo que va a ganar. Es un alcalde que le pega a Sevilla.