María José Fernández y Juan Soler posan junto a uno de los cuadros que han creado
María José Fernández y Juan Soler posan junto a uno de los cuadros que han creado - A.F.
Cultura

Arte utrerano más allá de los sentidos

María José Fernández, una invidente utrerana, protagoniza una exposición de pintura llamada «Impulso»

UtreraActualizado:

Es habitual decir que el arte es algo tan inaprensible que no entiende de fronteras, culturas ni edades. Emocionarse ante una pieza musical, frente a un cuadro, leyendo un libro o contemplando una obra de teatro es un sentimiento que cada persona puede experimentar de una manera distinta, algo tan potente y mágico que en muchos casos puede ir más allá incluso de los sentidos. Personas como la utrerana María José Fernández demuestran día a día que no hay reto en la vida que no pueda ser superado, por muy difícil que se presente y como el arte puede superar todas las barreras.

María José es invidente desde hace años, a causa de una enfermedad degenerativa que le quitó la visión. Esta utrerana había sido desde muy pequeña una amante del mundo de la pintura, ya que como ella misma asegura, «me recuerdo dibujando siempre desde muy joven». Las dificultades que la vida le puso por delante no han servido para que María José abandonara una de sus principales aficiones, por lo que ha seguido plasmando su sensibilidad artística sobre lienzos, hasta el punto que el sábado 16 de diciembre abre sus puertas una exposición en la que se podrán contemplar sus creaciones, que llega bajo el título de «Impulso» y que tiene lugar en las instalaciones de Almazara Club.  

Una muestra que es producto del denominado «Proyecto Limo» que ha puesto en marcha con otro gran aficionado al mundo de la pintura como es el utrerano Juan Soler. Ambos han formado un curioso tándem, del que han salido unas llamativas creaciones centradas en temas como la danza, el toreo, personajes étnicos o estampas de corte oriental.

«Pinto lo que yo me imagino, a partir de esas imágenes de mi pensamiento intento plasmarlas en el lienzo a carboncillo, aunque ahora me estoy atreviendo también con el color. Por ejemplo, me imagino un caballo e intento hacer un caballo y a lo mejor sale un perro, o incluso una mancha», explica la utrerana.

Los visitantes a la exposición van a poder contemplar cuadros pintados al alimón por estos dos utreranos y también creaciones de cada uno de ellos por separado. «Todo ha sido gracias a una idea que tuvo María José y hemos creado una pintura imaginativa y muy intuitiva, donde yo trato de respetar en todo momento la base que ella aporta. Creo que hemos alcanzado una pintura que tiene cierto aliciente», explica Juan Soler.

María José y Juan se han convertido de esta manera en una curiosa pareja artística en la que cada uno de ellos cumple su función y elevan el arte a una disciplina que incluso va más allá de los sentidos. «Si no fuera porque puedo contar con Juan, yo no me atrevería a poner en marcha un proyecto de estas características, su ayuda es indispensable», explica María José.

Durante los dos últimos meses los dos utreranos han estado trabajando con notable ilusión en esta propuesta cultural que cuenta también con el apoyo de la asociación de personas con discapacidad «Virgen de Consolación de Utrera» (APDIS).

Es emocionante imaginar a estos dos artistas creando en el taller, porque el proceso como explica María José es ciertamente curioso: «Juan me explica con palabras lo que queremos pintar, yo lo imagino y posteriormente lo pinto. Por ejemplo, yo nunca había visto un picador y lo he pintado según las explicaciones que él me ha dado».

Las inquietudes artísticas de esta utrerana la han llevado ya en anteriores ocasiones a probar suerte exponiendo sus cuadros, como ya hizo en el año 2015 impulsando una muestra llamada «No sin mi sobrina», realizada de manera conjunta con su sobrina Aurora, que en esta ocasión va a protagonizar una «perfomance» en la inauguración de la actividad cultural.

Una historia de superación, de rebelión ante las adversidades y que viene a demostrar una vez más como el arte es capaz de romper todas las barreras, incluso las que nos imponen nuestros propios sentidos.