Los expedientes se acumulan en los juzgados de Utrera
Los expedientes se acumulan en los juzgados de Utrera - A.F.
JUSTICIA

Los juzgados de Utrera registraron en 2017 casi 10.000 asuntos

El número de casos que entra en cada judicatura es cuatro veces superior a la ratio recomendada

UtreraActualizado:

Los problemas de sobrecarga de trabajo que sufren los cuatro juzgados de Utrera desde hace décadas, han suscitado en los últimos años muchos titulares de prensa, visitas de importantes cargos políticos, pero a la hora de la verdad las soluciones han sido realmente escasas. Los datos siguen siendo alarmantes, porque según el abogado utrerano José Rojas –uno de los letrados que de manera más activa ha luchado contra este problema-, a lo largo del año 2017, se registraron en las sedes judiciales utreranas un total de 9.926 asuntos, los que sumados a los que se vienen arrastrando desde hace años, supone una ratio por juzgado cuatro veces superior a la recomendada.

«La actual situación de colapso, los atrasos injustificados, los déficits funcionariales y la falta de continuidad del personal, determinan que ‘no exista Justicia en Utrera’», ha explicado el propio José Rojas, quien en su día lideró un movimiento en el que estaban implicados numerosos profesionales pertenecientes al partido judicial de Utrera y que llegó a enviar un escrito de denuncia ante la comisión de la Unión Europea con el objetivo de elevar el problema a las más altas instancias, una iniciativa que tampoco encontró los efectos deseados.

El utrerano medio no termina de asumir este problema como propio, pero la realidad es que la lentitud de los juzgados de Utrera ha provocado que en los últimos años la localidad haya destacado por acoger casos que han terminado prescribiendo a causa del nefasto funcionamiento de la Justicia. «Las denuncias han llegado de forma abierta a todas las instancias, ya que son habituales las demoras, dilaciones indebidas, la inexistente celeridad judicial, por lo que estamos ante la quiebra más que fraudulenta del Estado de Derecho en este marco geográfico», comenta el abogado utrerano.

La ratio aconsejada para cada juzgado por el Consejo General del Poder Judicial, es de 300 asuntos penales y 300 asuntos civiles al año, una cifra que en los juzgados de Utrera se ha cuadriplicado en 2017, alcanzando en algunos casos los 1.200, teniendo en cuenta que además de los casi 10.000 asuntos que entraron a lo largo del año hay que sumar los 5.629 que quedaban pendientes del año 2016 e incluso expedientes sin resolver de años anteriores.

Problemas ante los que las administraciones competentes lejos de ofrecer soluciones reales han terminado yéndose por la tajante, ya que por ejemplo la Junta de Andalucía ha devuelto recientemente al Ayuntamiento de Utrera una parcela que en su día le cedió en la zona de Vistalegre para construir una «Ciudad de la Justicia» que tratara de acabar con los problemas de colapso existentes.

Otros municipios

En la actualidad, el partido judicial de Utrera abarca también las localidades de Los Palacios y Villafranca, El Coronil y Los Molares, comprendiendo una población total de 99.172 habitantes, lo que da como resultado que cada juzgado atiende a un total de 24.793 personas, una cifra que contrasta por ejemplo con Dos Hermanas, donde cada juzgado atiende a 18.836 habitantes.

Como ha explicado el abogado José Rojas: «El aumento poblacional del partido judicial, el crecimiento de la litigiosidad, la nueva adscripción de conocimiento de asuntos con el mismo número de órganos jurisdiccionales y la misma plantilla de personal de siempre, abocan de forma permanente a la denuncia por parte de funcionarios y profesionales del Derecho, de un más que definitivo colapso de los órganos judiciales ante la imposibilidad de atender la demanda ciudadana de Justicia».

Los profesionales de la Justicia en Utrera han puesto en conocimiento de Colegios Profesionales, Sindicatos, Audiencia Provincial de Sevilla, Fiscalía de la misma, Tribunal Superior de Justicia, o el propio Consejo General del Poder Judicial; la situación que se lleva viviendo desde hace años en Utrera, sin que hasta el momento se hayan puesto los medios necesarios para poder aliviar la enorme carga de trabajo que padecen estos juzgados, que se han terminado convirtiendo en una especie de «destino maldito» para los profesionales del sector.