Junto con un grupo de utreranos, Manolo Álvarez organiza la cabalgata de los reyes
Junto con un grupo de utreranos, Manolo Álvarez organiza la cabalgata de los reyes - A.F.
Fiestas

Manuel Álvarez, un niño que soñó la Cabalgata de Utrera

Este utrerano es el presidente de la asociación cultural «Maestro Milla», que organiza en Utrera la cabalgata de los Reyes Magos

UtreraActualizado:

La terraza del mítico bar utrerano «El Bosque», ha sido uno de los escenarios de la localidad que ha asistido como testigo de excepción a la creación de numerosas iniciativas. Un lugar de reunión, donde también nació un buen día la actual cabalgata de los Reyes Magos de Utrera, que está considerada con todo merecimiento como una de las más espectaculares de toda la provincia de Sevilla y que desde hace 41 años la organiza de manera ininterrumpida la asociación cultural «Maestro Milla». 

Primero fue la asociación de antiguos alumnos del colegio de Los Salesianos, después un grupo de corresponsales de prensa de la localidad, pero tras comprobar la dificultad que entrañaba poner en marcha una actividad de estas características, Utrera se quedó sin cabalgata en la década de los setenta del pasado siglo XX. 

Todo cambió tras una tarde de tertulia terraza del citado bar, donde Manuel Álvarez, Salvador de Quinta y Rafael Sierra se decidieron a retomar la cabalgata de los reyes magos de Utrera, ya que la ciudad llevaba unos años sin poder disfrutarla. Recogieron los restos estropeados y llenos de polvo que había dejado la anterior organización y se metieron en un lío que llega hasta la actualidad. Lo primero que hicieron fue ir en busca del Maestro Milla para confiar en su talento artístico y con ayuda de algunos empresarios, del Ayuntamiento de entonces y de algunos utreranos particulares pusieron el primer cortejo de la actual era en 1977. 

«Nunca nos hemos puesto una meta concreta en estos 41 años, merece la pena totalmente el esfuerzo que hacemos, nunca esperamos que la cabalgata llegara a donde ha llegado actualmente. Al principio nos tomaron por locos», explica Manuel Álvarez, uno de los fundadores de la actual cabalgata y que sigue en la organización junto a los hermanos Antonio y Alberto García Ylla, Antonio Delgado, Pepe Mena y Pepe Escala, quien se retiró el pasado año. 

En estos años, lógicamente, han pasado por todo tipo de visicitudes, situaciones y sedes, como por ejemplo una antigua fábrica de Benito Villamarín que estaba embargada por el banco, la fábrica de harina que estaba donde hoy se ubica el aparcamiento del Champion, el paseo de los coches y hasta llegar en 1999 a la actual en la avenida de El Matadero. «Ahora tenemos 15 carrozas, pero si tuviéramos unas instalaciones más grandes, creo que tendríamos recursos para llegar a las 20 carrozas, aprovecho esta ocasión para pedir al Ayuntamiento que nos ceda las instalaciones de una nave que están junto a nuestra sede», explica Álvarez. 

Poco a poco, con mucho trabajo, sacrificio, entrega y algunos desengaños, el grupo de utreranos que integra la asociación cultural «Maestro Milla», han sido capaces de legar a Utrera uno de sus principales patrimonios en la actualidad como es la cabalgata de los reyes magos, un espectáculo para los sentidos que cada año se supera en alegría, ilusión y colorido. Uno de los días más importantes del año en la localidad que es posible gracias a un grupo de utreranos que integran este colectivo privado

Una organización que no está exenta de problemas y quebraderos de cabeza, aunque lógicamente la mirada cargada de ilusión de los más pequeños en las calles de Utrera, es la mejor recompensa que pueden alcanzar los organizadores: «Para mí el culmen de la noche es cuando la cabalgata llega al Arenal y veo que todo el mundo viene contento, han disfrutado y no ha pasado nada», concluye Manolo Álvarez. 

Cuando solo tenía diez años de edad y con una mirada cargada de ilusión, el utrerano Manolo Álvarez salió de paje en el cortejo de la cabalgata de los reyes magos que organizaba la asociación de antiguos alumnos del colegio de Los Salesianos. Eran años de escasez económica, por lo que eran fiestas que poco tenían que ver con el espectáculo que supone en la actualidad la noche del 5 de enero, pero algo prendió en este niño utrerano, quien desde hace más de cuatro décadas es uno de los responsables de la que es sin lugar a dudas una de las cabalgatas más importantes de toda la provincia sevillana.