Marina Ramos dirigió en marzo el concierto que se celebraba con motivo del Día Internacional de la Mujer
Marina Ramos dirigió en marzo el concierto que se celebraba con motivo del Día Internacional de la Mujer - A. F.
MÚSICA

Marina Ramos, nacida con una batuta bajo el brazo

Esta utrerana ha sido la primera mujer andaluza que ha estado al frente de la Banda Sinfónica Municipal de Madrid

UTRERAActualizado:

Utrera es una tierra de músicos, es algo de lo que no hay ninguna duda. Algunas de las voces más grandes del flamenco en el siglo XX ofrecieron sus primeras notas en los rincones, tabernas y calles de la localidad. Fernanda y Bernarda, Bambino o Enrique Montoya se hicieron artistas en Utrera para luego deslumbrar al mundo con su personalidad en la segunda mitad del siglo XX.

La estrella del flamenco brilla con fuerza inusitada en Utrera, hasta el punto de que en muchas ocasiones su luz ha terminado eclipsando a otros talentos que ha dado la localidad, tocados también con la varita mágica de la música, pero que han encaminado sus carreras hacia otros campos compositivos.

Por todo ello, ser joven, mujer, utrerana y soñar con dirigir orquestas, supone en la práctica un reto ciertamente difícil de conseguir. Tradicionalmente las batutas de las orquestas han estado copadas por hombres, pero eso no es algo que le haya asustado ni siquiera un minuto a la joven utrerana Marina Ramos Chincho, que una por una, ha ido derribando todas las barreras que se ha ido encontrando en su camino.

Cuando tenía nueve años ya tenía muy claro que quería ser directora de orquesta y cuando cumplió los dieciocho ya cogió la batuta por primera vez para estrenarse dirigiendo. El pasado ocho de marzo, rompía otro muro, al convertirse en la primera andaluza en dirigir a la Banda Sinfónica Municipal de Madrid, en un concierto que se celebraba con motivo del Día Internacional de la Mujer.

Lo de Marina con la música fue un auténtico flechazo, o mejor dicho un amor que estaba dentro de ella y que poco a poco se fue desarrollando, ya que en su familia no había nadie que se hubiera dedicado anteriormente al mundo de la música. Sus primeros pinitos los hizo en el Conservatorio de Música Elemental Ana Valler de Utrera, tratando de conocer los secretos del saxofón, un instrumento muy popular en Utrera, aunque después se quedó con el piano.

Llegó a dominar tanto estos dos instrumentos que cuando accedió a los estudios de grado medio aprobó su ingreso en los dos. Esta utrerana zurda y que nació un martes 13, en la actualidad desempeña su trabajo diario como profesora de dirección de orquesta en el conservatorio de música profesional Cristóbal de Morales de Sevilla, donde asegura que «estoy muy contenta por la oportunidad que tengo de trabajar en este centro, yo me gradué hace diez años en este mismo conservatorio, es un sueño que me hayan llamado del lugar en el que yo me formé, y que los profesores que me dieron clase en su día, ahora sean mis compañeros».

Al saxofón y al piano, esta utrerana ha unido posteriormente el dominio de la guitarra eléctrica y de la batería, mientras que su carrera musical está plagada de hitos y de logros que por su precocidad van a ser difíciles de igualar. Tiene el expediente más brillante en dirección de orquesta del conservatorio donde cursó sus estudios, con 23 años se convirtió en la directora más joven de un centro público en Andalucía, ha compuesto música para representaciones teatrales y ha tenido más de 300 alumnos desde que comenzó a impartir clases cuando solo tenía 14 años.

Con el objetivo de completar su formación musical y abrirse a otras concepciones educativas, Marina no ha dudado en vivir en Londres (Inglaterra) o en Padova (Italia), experiencias que le han servido para crecer personal y profesionalmente. En la actualidad es fundadora y directora titular de la Orquesta Sinfónica de Úbeda.

Sólo en los últimos años las mujeres han comenzado a abrirse paso en un mundo que tradicionalmente ha estado monopolizado por los hombres, como es el campo de la dirección de orquesta, por lo que la utrerana explica que «nos estamos abriendo paso poco a poco en este mundo de hombres. Más que machista este es un mundo de hombres, porque yo nunca me he sentido discriminada en aquellas formaciones musicales que he tenido la oportunidad de dirigir, pero es cierto que es un poco más difícil abrirse paso en este mundo siendo mujer, tenemos que demostrar más que los hombres. Los hombres muchas veces, solo con subirse a la tarima ya cuentan con una credibilidad que las mujeres tenemos que ganarnos».

Talento, tesón, sacrificio, valentía, innovación; todas ellas son cualidades que le sobran a esta utrerana, una auténtica fuerza de la naturaleza que está abriendo un camino que a buen seguro servirá para que muchas andaluzas puedan seguir avanzando por esta senda.