El acto de inauguración de la restauración de la puerta del Sol utrerana
El acto de inauguración de la restauración de la puerta del Sol utrerana - J.M.BRAZO MENA
Patrimonio

Una puerta histórica de Utrera que ha vuelto a la vida

La puerta del Sol de la iglesia de Santa María, brilla con un nuevo esplendor tras su reciente restauración

UtreraActualizado:

En la última década han sido numerosas las voces que se han expresado en Utrera para reivindicar el arreglo integral de uno de los templos más valiosos y emblemáticos de toda la localidad: la iglesia de Santa María de la Mesa, que eleva su torre al cielo y es visible desde todos los puntos de la comarca. El comienzo del año 2018 ha traído una buena noticia para los amantes del patrimonio, ya que ha sido presentada la restauración de uno de los elementos más reconocibles de la iglesia, la denominada puerta del Sol.

En los últimos meses los utreranos han podido contemplar de cerca la transformación que ha experimentado este elemento de la iglesia, que se encontraba en unas condiciones lamentables de conservación. El arreglo ha sido posible gracias a un convenio suscrito entre el Ayuntamiento de Utrera y la propia iglesia, a través del cual el consistorio local ha aportado 30.000 euros, mientras que los responsables del templo se comprometen a facilitar la apertura del mismo para la realización de actividades turísticas.

A pesar de que la jornada se levantaba con lluvia y con un ambiente muy desapacible, el pasado domingo 7 de enero tenía lugar la puesta de largo de esta restauración, en la que estuvieron presentes el alcalde de Utrera, José María Villalobos (PSOE), el párroco de Santa María, Joaquín Reina y el responsable de la empresa encargada de estos trabajos, Fernando Pozo.

Gracias a las obras que se han ejecutado, la puerta ha recuperado el aspecto original con el que fue concebida por sus creadores y además los amantes del arte se han llevado varias sorpresas agradables, al haber quedado al descubierto algunos elementos que estaban ocultos. Así, han aparecido dos ventanas que se desconocían a ambos lados de la puerta y una serie de ventanales que corresponden a la cripta de la parroquia. «No había constancia de la existencia de ellos, y no se veían fuera pero tampoco desde el interior al encontrarse tras dos retablos. Se ha procedido a su recuperación, para que queden visibles a partir de ahora», ha explicado el propio Fernando Pozo.

Como suele ocurrir en este tipo de intervenciones, las previsiones iniciales se han desbordado en cierta manera, ya que la puerta se encontraba en peor estado de lo que los especialistas pensaron inicialmente. El propio responsable de la intervención ha comentado que «uno de las principales problemas era la falta de revestimiento en algunos paños de la fachada, lo que estaba originando la aparición de humedades en el interior de la iglesia y en el propio muro. Además, se habían producido desprendimientos del revestimiento, y había peligro de que se registraran también en la cornisa principal. Esta situación había provocado la presencia de restos de vegetación, debido a la existencia de las humedades, lo que estaba deteriorando los ladrillos y el mortero».

Las obras que se han ejecutado en la puerta del Sol de la iglesia de Santa María de la Mesa deben ser la punta de lanza de un proyecto más amplio de recuperación de zonas del templo que se encuentran en estos momentos en muy mal estado de conservación. De esta manera, al igual que se ha realizado en otro de los templos más importantes de Utrera, la iglesia de Santiago el Mayor, parece que la intención de la Archidiócesis es poner en marcha un estudio para detectar las patologías más importante que presenta el monumento. En el horizonte aparecen elementos como la puerta de la Sombra, la capilla del Sagrario y sectores del edificio que puedan mostrar peligro de desprendimientos.

La iglesia de Santa María es un Bien de Interés Cultural (BIC) y es parte de un templo medieval que se reformó a comienzos del siglo XV. Uno de sus elementos más reconocibles es la formidable Puerta del Perdón, una torre-fachada levantada en el año 1550. Es la sede de tres hermandades utreranas, la Quinta Angustia, Los Aceituneros y Los Milagros.