Claudia «La Utrerana» - YOUTUBE

Un vídeo de una niña de Utrera bailando por bulerías supera los 16 millones de visitas en la red

El flamenco de Utrera traspasa fronteras y generaciones

UTRERAActualizado:

Se suele decir que el flamenco es un arte que se lleva en la sangre y que no hace falta haber nacido en determinados ambientes ni haber acudido a distintas academias para sentirlo con fuerza. Claudia «La Utrerana» tiene solo diez años y a pesar de su nombre nació en Madrid, pero su abuelo, Paco «El Carbonero», utrerano por los cuatro costados, ha sabido enseñarle desde muy pequeña la esencia del flamenco más auténtico. Ahora Claudia, junto a dos pequeñas bailaoras más, ha sido la protagonista de un vídeo flamenco que se ha hecho viral y que ha superado ya las 16 millones de visitas en la red.

El vídeo es muy sencillo: tres niñas de diez años en pleno fin de fiesta por bulerías, pero algo tiene que ha terminado encandilando a personas de todo el mundo, ya que las niñas muestran una naturalidad y autenticidad bailando difícil de encontrar en muchos escenarios. Cadenas de televisión nacionales como Tele 5 se han hecho eco de la gran difusión que está teniendo el vídeo, realizado por la fundación «Casa Patas», toda una institución del mundo del flamenco en Madrid, donde estas tres niñas reciben las clases de la mano de la profesora María Truco. Youtube, Instagram o Facebook son las plataformas en las que se encuentra este vídeo que ha conseguido armar una auténtica revolución.

Francisco Coronilla, conocido como Paco «El Carbonero» es el abuelo de una de las protagonistas del vídeo, Claudia «La Utrerana», que desde que conoció la gran difusión que está teniendo el vídeo se encuentra como en una especie de nube, henchido de gozo: «es una cosa de la que se tenía que enterar toda Utrera, mi pueblo es lo que más quiero del mundo y yo quería que fueran los primeros en resaltar esta noticia. Estoy colapsado de llamadas de la gente de Utrera. Es una noticia muy valiosa para el flamenco y para el flamenco de Utrera en concreto, estas niñas han transmitido algo que muchos bailaores no pueden».

Aunque Francisco se marchó muy joven de Utrera para establecerse en Madrid y crear allí su familia, la esencia del flamenco de la localidad se ha transmitido de generación en generación. «Mi hija sin saber porqué ha parecido siempre que había nacido en Utrera, ha sido una artista frustrada, porque siempre estaba escuchando flamenco y eso se lo ha terminado inculcando a mi nieta», explica Francisco.

Un día, cuando el utrerano estaba ensayando en casa una bulería, vio como su nieta Claudia, con solo dos años, seguía el ritmo perfectamente, de una manera natural. «Su arte en principio no era el flamenco, ya que siendo muy pequeña bailaba por Michael Jackson para comérsela, tiene tanta creatividad que incluso está ensayando unas bulerías por Michael Jackson, que ha sido el tío con más ritmo del mundo», explica Francisco entre risas.

Paco «El Carbonero»nació en Utrera y se crió en la calle Álvarez Quintero y siempre ha llevado el legado de su localidad natal en su corazón. Vivió de cerca la época dorada del flamenco de la localidad, haciéndose guitarrista y posteriormente hizo también sus pinitos como cantaor. De entre todos los artistas de su localidad natal, siempre ha tenido debilidad por Bambino y ha sido capaz de transmitir a sus hijos y nietos la personalidad propia del flamenco de Utrera. Con respecto a la repercusión que ha tenido el citado vídeo en el que aparece su nieta bailando, el utrerano explica que «esto es una gran noticia para el flamenco, es el momento de apoyar a estas promesas que han montando un lío tan grande, y lo que sale en el vídeo es solo una tontería comparado con el dominio que tienen del baile, tienen una gran profesionalidad».

Fernarda y Bernarda, Enrique Montoya o Gaspar de Utrera, algunos de los artistas más importantes que ha dado la localidad al flamenco, nunca hubieran imaginado un mundo volcado en la red como el que vivimos en la actualidad, pero seguro que hubieran vibrado con el arte de estas pequeñas que demuestran como la esencia del flamenco no entiende de edades ni de lugares de nacimiento.