Real MadridUn líder por todo lo alto y a balón parado

Zidane quiere goles en jugada, pero sus hombres suman 27 de los 71 tantos en disparos con la pelota muerta, de estrategia y de cabeza

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Una cosa es lo que Zidane quiera (la BBC ya defiende en bloque, por ejemplo) y otra cosa es lo que los futbolistas consigan. El entrenador francés manifiesta sin diplomacia que le gustaría que sus hombres hicieran más goles en jugadas, para asumir que en el balompié moderno el cincuenta y cinco por ciento de los tantos se marcan en acciones de estrategia. Ramos frente al Betis y Casemiro en San Mamés sentenciaron seis puntos al rematar centros de Kroos. Los pupilos de «Zizou» han conseguido setenta y una dianas que les han situado en cabeza de la Liga. Cuarenta y cuatro de ellas llegaron con fútbol enlazado. Veintisiete se remataron de cabeza o a balón parado.

Cristiano suma doce goles a balón parado y de cabeza. Ramos, seis por arriba

El Real Madrid anota dos tercios de sus goles con fútbol raso y de movilidad, pero el tercio restante llega en golpes de calidad, con disparos con la pelota detenida, con centros aéreos y con cabezazos precisos. En estas facetas es el rey España y de Europa.

Los blancos acumulan veintisiete tantos en todos estos conceptos mientras la Real Sociedad registra trece y el Barcelona doce, igualado con el Málaga. A escala continental, los equipos de la otras cuatro grandes ligas también están muy lejos del «Real». El Arsenal es el mejor en la Premier, con trece dianas. Once lleva el Mainz en la Bundesliga. El Mónaco posee dieciséis aciertos en acciones de estrategia. Y el Lazio, doce en el Scudetto. Con razón los goles del «capitán Ramos» se han hecho virales en todo el planeta.

Veinte, de cabeza

El jefe de planificación de las acciones tácticas del Real Madrid es Lluis Llopis, entrenador de porteros y uno de los mejores estrategas «a pelota muerta». El guipuzcoano inventa periódicamente con sus infografías movimientos de futbolistas en el área para conseguir marcar sin que los rivales conozcan sus secretos. Es la clave para comprender por qué Sergio Ramos es imparable por alto aunque desvelara mundialmente su capacidades con aquel golazo de cabeza que supuso el 3-3 en el Camp Nou hace once campañas. Nadie ha sabido frenarle desde entonces. El sevillano ha endosado otros tres tantos al Barcelona en estos once años. En 2013 cabeceó un gol decisivo en el 2-1 en el Bernabéu. Esta temporada colocó el empate a un gol en el Camp Nou. El Atlético no le puede ni ver, porque el capitán blanco rubricó dos goles de estrategia en las dos finales de Champions, uno de cabeza y otro con el pie.

Veinte de los veintisiete aciertos del líder en estas facetas del balón parado y aéreo se han logrado de cabeza. El hispalense es el primero de la lista por alto, con seis. Cristiano lleva cinco. Bale y Moraa tienen tres cada uno.

Llopis remata desde la pizarra. Aunque Zidane pida al equipo mayor inercia para sentenciar los puntos con jugadas rápidas, lo cierto es que sus muchachos se amparan en sus artes aéreas para solucionar las situaciones difíciles. El técnico avisó a su equipo, nada más vencer al Betis por 2-1, que deben ganar con fútbol ligado, pero Ramos le dio la victoria con su vuelo sin motor. Lo que «Zizou» quería decir es que deben decidir los partidos mucho antes y con fútbol, no dejar vivo al rival y transitar en el alambre.

Kroos, el servidor

No le escucharon sus hombres, pues en San Mamés se encomendaron también al «centro muerto» lanzado por Kroos para conseguir un triunfo psicológico. Hemos hablado de las acciones de estrategia, los disparos a pelota parada y los remates por alto, pero el ejecutor de esas líneas perfectas que Llopis dibuja en infogafía y en pizarra es alemán y tiene un pie que masajea la pelota para que acuda contenta a las cabezas de Ramos, Cristiano, Bale, Morata, Varane, Pepe y Casemiro. En Bilbao, el brasileño culminó el centro medido de «Toni» con un toque lento con su bota. Y ahora, que Zidane les diga que hagan goles en jugada. Siempre podrá decir que Lluis Llopis está con ellos.