La dieta DASH previene la depresión en mayores
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DEPRESIÓN

Las dietas ricas en frutas, verduras y cereales previenen la depresión en mayores

Originalmente diseñada para reducir la hipertensión y el riesgo cardiovascular, la dieta DASH también previene la depresión en personas mayores

MADRIDActualizado:

La dieta DASH es un tipo de alimentación originalmente diseñado para disminuir las cifras elevadas de presión sanguínea –de hecho, ‘DASH’ es el acrónimo del término ‘enfoques dietéticos para frenar la hipertensión’ en lengua inglesa–. Una dieta en la que abundan las frutas, las verduras y los cereales integrales y se limitan los alimentos ricos en carbohidratos y grasas saturadas y que, como han mostrado multitud de estudios, es muy eficaz para reducir la presión arterial y los niveles de colesterol LDL –el consabido ‘colesterol malo’– y bajar de peso. Tal es así que esta dieta DASH se encuentra especialmente recomendada para aquellas personas que necesitan reducir su riesgo cardiovascular y, así, evitar un infarto o un ictus. Sin embargo, las bondades de esta alimentación no acaban aquí. Y es que como muestra un estudio llevado a cabo por investigadores del Centro Médico de la Universidad Rush en Chicago (EE.UU.), la dieta DASH también ayuda a prevenir la depresión en las personas mayores.

Como explica Laurel Cherian, directora de esta investigación presentada en el marco del Congreso Anual 2018 de la Academia Americana de Neurología (AAN) que se está celebrando en Los Ángeles (EE.UU.), «la depresión es común en los adultos mayores, y resulta aún más frecuente en la población con problemas de memoria, con factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión o la hipercolesterolemia, o que han sufrido un ictus».

Cerebros más sanos

Para llevar a cabo el estudio, los autores siguieron la evolución de 964 personas mayores que, con una media de edad de 81 años, respondieron todos los años y durante un promedio de 6,5 años a distintos cuestionarios sobre sus hábitos alimenticios. Así, y además de evaluar periódicamente la posible presencia de síntomas característicos de la depresión –caso, entre otros, de un sentimiento de desesperanza con respecto al futuro–, los autores incluyeron a los participantes en tres grupos en función de su tipo de alimentación: dieta DASH, dieta mediterránea –muy similar a la DASH– y ‘dieta occidental’.

Como indica Laurel Cherian, «los cambios en el estilo de vida, como sería cambiar de dieta, suelen preferirse a tener que tomar una medicación. Por tanto, lo que queríamos ver en nuestro trabajo era si la dieta podría ser una forma efectiva para reducir el riesgo de depresión».

Es preferible modificar el estilo de vida, como sería cambiar la dieta, a tener que tomar una medicación

Los resultados mostraron que las personas con mayor seguimiento de la dieta DASH presentaban un menor riesgo de depresión. Como refieren los autores, «la probabilidad de padecer depresión a lo largo del tiempo fue un 11% inferior en los participantes con mayor adherencia a la dieta DASH frente a aquellos con un menor seguimiento».

Por el contrario, aquellos mayores cuya alimentación se basaba fundamentalmente en la dieta occidental, caracterizada por un alto contenido en grasas saturadas y carnes rojas y una presencia prácticamente testimonial de frutas y verduras, presentaron el mayor riesgo de depresión.

Hacen falta más estudios

En definitiva, parece que los beneficios de esta dieta DASH sobre la salud cerebral van más allá de la prevención del ictus. Sin embargo, hacen falta más estudios para confirmar que, efectivamente, este tipo de alimentación reduce el riesgo de depresión –el actual estudio es de tipo ‘observacional’, por lo que los resultados solo pueden mostrar una asociación, no una relación causal o del tipo ‘causa y efecto’.

Como concluye Laurel Cherian, «se requieren ulteriores investigaciones para confirmar nuestros resultados y para identificar los mejores componentes nutricionales de la dieta DASH para prevenir la depresión en las etapas avanzadas de la vida y ayudar en la mayor medida posible a que la población preserve su salud cerebral».