El estrés aumenta la incidencia de crisis en la epilepsia
El estrés aumenta la incidencia de crisis en la epilepsia - ARCHIVO
EPILEPSIA

Los ejercicios de relajación reducen las crisis en la epilepsia

El uso de técnicas de relajación muscular reduce en hasta un 29% la incidencia de crisis convulsivas asociadas a la epilepsia

MADRIDActualizado:

La epilepsia es un término con el que se define a un conjunto de trastornos neurológicos básicamente caracterizados por la presentación de crisis convulsivas transitorias. Una epilepsia que, según las estimaciones, padecen entre 250.000 y 400.000 españoles –y hasta 65 millones de personas en todo el mundo– y para la que, aún a día de hoy, no existe una cura en la gran mayoría de los casos. Tal es así que los afectados se ven abocados a tomar medicamentos de por vida para prevenir sus convulsiones. Con mayor o menor éxito. Y es que a pesar de la medicación, en torno a un tercio de los pacientes sigue sufriendo estas crisis epilépticas. Entonces, ¿qué se puede hacer? Pues según un estudio dirigido por investigadores de la Facultad de Medicina Albert Einstein en Nueva York (EE.UU.), realizar ejercicio de relajación para reducir el estrés, lo que ayuda, y mucho, a reducir el riesgo de convulsiones.

Como explica Sheryl R. Haut, directora de este estudio publicado en la revista «Neurology», «a pesar de todos los avances logrados con los nuevos fármacos para la epilepsia, al menos un tercio de los pacientes continúan sufriendo convulsiones, por lo que necesitamos nuevas alternativas con urgencia. Y dado que el estrés es el desencadenante más común comunicado por los pacientes, la investigación para reducir el estrés puede tener un gran valor».

Controlar el estrés

El estudio fue llevado a cabo con la participación de 66 adultos con epilepsia que seguían padeciendo crisis a pesar de tomar su medicación. Y lo que hicieron fue reunirse durante tres meses con un psicólogo que les mostró una serie de ejercicios que debían practicar dos veces diarias. Así, y en aquellos días que presentaban los signos de la aparición de una crisis inminente, debían practicar el ejercicio al cabo de unas horas. Y con objeto de evaluar su progresión, todos los participantes registraron todos los días sus crisis convulsivas y otros aspectos –caso de su estado de ánimo y sus hábitos de sueño– en un diario electrónico.

Y exactamente, ¿en qué consistía esa ‘serie de ejercicios’? Pues básicamente se trataba de una técnica de relajación muscular, un método de reducción del estrés en el que cada músculo es tensado y relajado mientras se realizaban ejercicios de respiración. Sin embargo, únicamente fueron 33 los pacientes que realizaron esta técnica. El resto de participantes, incluidos en el ‘grupo control’, llevaron a cabo unos ejercicios aparentemente similares pero sin que hubiera una relajación muscular real. Y a modo de compensación, realizaron también unos ejercicios para centrar su atención en el proceso, como sería escribir en el diario todas las actividades realizadas en el día anterior.

Las técnicas de relajación pueden ser beneficiosas para las personas con epilepsia que no responde a los fármacos

Y llegados a este punto, ¿qué pasó? Pues que la incidencia de crisis epilépticas se vio reducida en un 29% en los participantes que realizaron las técnicas de relajación muscular. Una disminución que, por su parte, se estableció en un 25% en el caso de los pacientes de la rama control. Es decir, no se observaron diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos.

Como indican los autores, «nuestra hipótesis era que los participantes que realizaron los ejercicios de relajación muscular mostrarían mayores beneficios que los incluidos en el grupo control. Sin embargo, lo que vimos es que ambos grupos se beneficiaron de la intervención y que el nivel del beneficio fue prácticamente similar».

Complementar la medicación

En definitiva, el estudio muestra que la reducción del estrés ayuda a prevenir las crisis convulsivas asociadas a la epilepsia. Y asimismo, que no es estrictamente necesario realizar técnicas de relajación muscular para disminuir este estrés.

Como apunta Sheryl Haut, «es posible que el grupo control recibiera algunos de los beneficios del tratamiento de una manera similar a los del grupo ‘activo’, pues en ambos casos se reunieron con un psicólogo y monitorizaron a diario su estado de ánimo, sus niveles de estrés y otros muchos factores. Por tanto, los pacientes del grupo control también mejorar su capacidad para reconocer sus síntomas y responder al estrés. Sea como fuere, nuestro trabajo muestra que las técnicas de reducción del estrés pueden ser beneficiosas para las personas con epilepsia refractaria, lo que es una buena noticia».

El próximo paso será repetir el experimento con un número mayor de participantes y evaluar si otras técnicas de control del estrés, caso del mindfulness, pueden igualmente mejorar la calidad de vida de los pacientes con epilepsia.