Estatinas
Estatinas - ARCHIVO
ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR

Las estatinas no previenen el infarto o el ictus en mayores con un colesterol ‘ligeramente’ alto

El tratamiento con estatinas no induce ningún beneficio en la prevención primaria cardiovascular de los mayores con hipertensión y un colesterol moderadamente elevado

MADRIDActualizado:

Las estatinas son un grupo de fármacos indicados para reducir los niveles de colesterol y, por ende, disminuir el riesgo de sufrir un episodio cardiovascular como un ictus o un infarto de miocardio. Tal es así que, dada la actual pandemia de hipercolesterolemia –o lo que es lo mismo, unas cifras elevadas de colesterol en sangre– que asola al mundo occidental, las estatinas son uno de los medicamentos más utilizados en todo el mundo, muy especialmente por la población de mayor edad. Y es que según envejecemos, la probabilidad de que el colesterol se deposite en los vasos sanguíneos y forme placas de ateroma –lo que da lugar al desarrollo de la consabida ‘aterosclerosis– que pueden romperse y causar un trombo –y el consecuente infarto o ictus– es cada vez mayor. Entonces, y como sugieren distintos estudios, ¿hay que dar estatinas a todas las personas mayores que tengan unos niveles elevados, aun mínimamente, de colesterol? Pues según una investigación llevada a cabo por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York (EE.UU.), no.

Concretamente, el estudio, publicado en la revista «JAMA Internal Medicine», muestra que el tratamiento con estatinas no reduce la mortalidad por cualquier causa ni la incidencia de episodios coronarios en las personas mayores que, con hipertensión arterial y unos niveles moderadamente elevados de colesterol, no han sufrido ningún episodio previo.

Como explica Benjamin H. Han, director de la investigación, «en nuestro trabajo no hemos encontrado ningún beneficio asociado a la administración de estatinas para la prevención primaria en las personas mayores. En consecuencia, las recomendaciones de tratamiento deben ser individualizadas en esta población».

¿Dieta y ejercicio?

Cada vez es mayor el número de personas mayores que toman estatinas para evitar sufrir un primer episodio cardiovascular –la denominada ‘prevención primaria cardiovascular’–. Todo ello a pesar de que las evidencias sobre los beneficios y riesgos de las estatinas para la prevención primaria en este grupo poblacional son bastante limitadas. Un aspecto a tener muy en cuenta dado que las estatinas, tal y como sucede con todos los fármacos, no están exentas de efectos secundarios. Y a ello se aúna el enorme coste económico que supone la toma de una medicación de por vida. Entonces, ¿las personas longevas sin diagnóstico de hipercolesterolemia deben o no tomar estas estatinas?

Para responder a esta pregunta, los autores analizaron la evolución de las personas mayores participantes en el Ensayo Clínico sobre la Reducción de los Lípidos (LLT), subestudio del Ensayo Clínico de Tratamiento Antihipertensivo e Hipolipemiante para la Prevención del Infarto de Miocardio (ALLHAT-LLT) realizado entre los años 1994 y 2002.

En nuestro estudio no hemos encontrado ningún beneficio asociado a las estatinas para la prevención primaria en la población mayorBenjamin Han

Concretamente, los autores se centraron en 2.867 mayores que, diagnosticados de hipertensión arterial, no presentaban aterosclerosis en el momento de su inclusión en el estudio. Y de los mismos, 1.467 tomaban una dosis de 40 mg diarios de una estatina –el fármaco ‘pravastatina’–, mientras que los 1.400 restantes seguían las indicaciones de sus médicos de cabecera para reducir sus cifras de colesterol –caso, por ejemplo, de hacer ejercicio o seguir una dieta específica.

De acuerdo con los resultados, el número de decesos fue mayor en el grupo de participantes tratadas con pravastatina –141 personas con edades comprendidas entre los 65 y los 74 años, así como 92 mayores de 74 años– que entre aquellos que no recibieron la estatina –130 y 65–. Y asimismo, la cifra de episodios cardiovasculares fue muy similar para ambos grupos: 76 personas con edades entre los 65 y los 74 años y 31 mayores de 74 años en la rama de tratamiento con pravastatina, y 89 y 39 entre los participantes sin estatina.

Sin beneficios

En definitiva, parece que las estatinas no reducen el riesgo de fallecer por cualquier causa, cardiovascular o no, ni de padecer un infarto o un ictus en los mayores que no tienen un colesterol ‘significativamente’ alto.

De hecho, como concluyen los autores, «las tasas de ictus, insuficiencia cardiaca y cáncer fue similar en las dos ramas de tratamiento para ambos grupos de edad».