SALUD PUBLICA

Diez efectos confirmados de la contaminación sobre nuestra salud

Cáncer, alergias, enfermedad cardiovascular, trastornos del sueño y un posible riesgo de alzhéimer. Los efectos de la polución sobre nuestra salud son demasiados. Aun así, se calcula que a día de hoy, 1 de cada 3 españoles nos vemos abocados a respirar este aire contaminado.

MADRIDActualizado:12345678910
  1. Muerte prematura

    WIKIMEDIA

    Alrededor de dos millones de niños menores de cinco años, unos 1,7 millones, mueren a causa de la polución del aire -interior y exterior- el tabaquismo pasivo, la insalubridad del agua y la falta de higiene, según las conclusiones de un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En Europa, la contaminación del aire esresponsable de la muerte prematura de más de medio millón de europeos. En España, se clacula una cifra estimada de más de 33.000 muertes prematuras.

  2. Patologías crónicas

    Aumenta el riesgo de padecer enfermedades respiratorias crónicas, como el cáncer del pulmón, y otros tipos de cáncer, así como las enfermedades cardiovasculares.

  3. Parto prematuro

    Existe una asociación entre los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) y benceno en ambientes residenciales durante el embarazo y el riesgo de nacimiento prematuro. El nacimiento prematuro (aquél que se produce antes de la semana 37 de gestación) es un factor determinante de mortalidad infantil y morbilidad. Se estima que es responsable de un tercio de la muerte neonatal en todo el mundo y la segunda causa más común de muerte, después de por neumonía, en niños menores de 5 años.

  4. Asma en niños

    La exposición a la contaminación atmosférica y el hollín en las primeras etapas o en el útero puede contribuir a aumentar la incidencia de asma en la infancia.

  5. Calidad del esperma

    Según un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad China de Hong Kong (Hong Kong), parece que la contaminación también tiene mucho que ver. Y es que de acuerdo con los resultados, la polución atmosférica provoca que los espermatozoides sean más pequeños y ‘deformes’. La exposición a las partículas en suspensión PM2,5 provoca que los espermatozoides tengan una forma ‘inadecuada’ y un menor tamaño

  6. Capacidad de atención de los niños

    La polución del tráfico disminuye la capacidad de concentración de los niños a corte plazo. Los niveles diarios de dióxido de nitrógeno (NO2) y carbono elemental (o carbono negro), que son dos de los contaminantes asociados al tráfico, producen fluctuaciones en la función de la atención de los niños.

  7. A mayor contaminación, mayor número de casos de ictus

    La baja calidad del aire, así como la elevación de la temperatura asociada con la contaminación, conlleva un incremento de la prevalencia de ictus. Unos niveles más elevados de contaminación conllevan un mayor número de ictus, lo que reafirma la evidencia creciente de que el cambio climático contribuye al incremento de la enfermedad cardiovascular.

  8. Desarrollo cognitivo de los niños

    A día de hoy, 1 de cada 3 españoles nos vemos abocados a respirar este aire contaminado. También los niños, aún más vulnerables a los efectos de la polución. De hecho, un nuevo estudio dirigido por investigadores del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) de Barcelona alerta de que la contaminación del tráfico está causando un deterioro en el desarrollo cognitivo de los niños de nuestro país.

  9. La contaminación daña los vasos sanguíneos de las personas jóvenes y sanas

    Vivir en un entorno contaminado podría promover el desarrollo de hipertensión arterial, cardiopatías y accidentes cardiovasculares de una forma más acusada y a edades más tempranas de lo que hasta ahora creíamos. Un estudio en «Circulation Research» señalab que la contaminación también daña los vasos sanguíneos de las personas jóvenes y sanas

  10. Mayor riesgo de alzhéimer

    Cada vez hay más evidencias científicas de los nocivos efectos de la contaminación sobre nuestro cerebro. Cáncer, alergias, enfermedad cardiovascular, trastornos del sueño y ahora un posible riesgo de alzhéimer, como se señalaba en una investigación publicada en «The Proceedings of the National Academy of Sciences» (PNAS).