CÁNCER

Braquiterapia, la técnica que salvó a Pilar

El procedimiento consigue radiar de forma muy precisa e intensa la zona de máximo riesgo de aparición del tumor tras la intervención y salvaguarda el tejido sano

MADRIDActualizado:

Tras autoexplorarse, una «pequeña arruga en el pecho izquierdo» hizo pensar a Pilar Pérez Colás, vecina de Toro (Zamora), que algo no iba bien. Cuando acudió a su ginecóloga, ésta le confirmó su sospecha: tenía cáncer de mama. «El tumor estaba muy localizado y los ganglios no se encontraban todavía afectados», recuerda.

Entonces tenía 50 años y Pilar relata la rapidez con la que se llevó a cabo el tratamiento de braquiterapia mamaria en la Clínica Universidad de Navarra: «Me propusieron la braquiterapia, que yo entonces no sabía qué era. Tenía que cumplir unos requisitos y si los cumplía me lo daban. Pero tenía que decidirme antes de la operación porque durante la cirugía tenía que acudir el equipo de radioterapia para implantarme los catéteres».

5 días de radioterapia

Pilar aceptó la propuesta de tratamiento y a partir de ahí, todo fue muy rápido: «Me operaron y durante la operación me colocaron los catéteres necesarios para la administración de la radioterapia. A los dos días fue mi cumpleaños y me dieron permiso para marcharme a casa el fin de semana. El lunes volví y empecé con la radioterapia. Todo, en cinco días».

Desde entonces, han pasado 5 años y Pilar afirma con tranquilidad que «estoy libre de enfermedad, todo va genial».

«La eficacia del programa de braquiterapia mamaria ha sido excelente y, con una mediana de seguimiento de casi 5 años hasta la fecha, no se ha producido ningún caso de recaída», asegura el doctor Mauricio Cambeiro, especialista del Departamento de Oncología de la Clínica Universidad de Navarra, que lo aplica de forma rutinaria en el centro médico navarro.

El tiempo de tratamiento se reduce de las entre 4 y 6 semanas a tan sólo 5 días, con la consiguiente disminución de radiación. «El procedimiento consigue radiar de forma muy precisa e intensa la zona de máximo riesgo de aparición del tumor tras la intervención y salvaguarda el tejido sano», concluye el especialista.

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