Pretil de la calle Betis
Pretil de la calle Betis - juan flores
gerencia municipal de urbanismo

La calle Betis tendrá una valla metálica para evitar caídas al río

La Comisión Provincial de Patrimonio lo autoriza tras la muerte de una joven polaca el pasado mes de noviembre

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Aunque el Ayuntamiento de Sevilla lo había descartado en un principio, la calle Betis tendrá finalmente una valla metálica para evitar más caídas al río, como la ocurrida el pasado 2 de noviembre, cuando una joven polaca perdió la vida al precipitarse a seis metros de altura y caer sobre la zapata. La Comisión Provincial de Patrimonio, dependiente de la Consejería de Cultura de la Junta, ha autorizado el vallado del poyete de la calle Betis, que se halla en el entorno de un Bien de Interés Cultural (BIC), como es el puente de Triana.

La Comisión de Patrimonio ha dado autorización provisional a esa valla «sin perjuicio» de que en el futuro pueda instalarse otra más estética, ya que la actual no está, según fuentes consultadas, en consonancia con el entorno. Para que haya un menor impacto en el entorno, la Comisión Provincial de Patrimonio espera que se mejore el diseño del pretil, que es propiedad del Estado.

La peligrosidad del pretil, que tiene un respaldo de apenas cincuenta centímetros de altura, ya había sido advertida con anterioridad. En 2012, dos policías locales informaron al Ayuntamiento de Sevilla del peligro que entrañaba y de la escasa advertencia que se hacía de ello a los viandantes, ya que sólo existían dos señales. El Ayuntamiento decidió instalar entonces siete señales de mayor tamaño, en las que se prohíbe, en español,«sentarse en el respaldo del poyete por peligro de caída a gran altura». Por otra parte, el pleno de la Junta Municipal de Distrito de Triana también aprobó modificar el poyete en 2013, aunque la Gerencia Municipal de Urbanismo asegura que nunca recibió la solicitud de la Junta Municipal de Distrito de Triana para modificar ese poyete.

En un principio, el Ayuntamiento descartó instalar una valla en un principio pero la actuación del Defensor del Pueblo, Jesús Maeztu, cambió el rumbo de los acontecimientos. A raíz del accidente en el que perdió la joven Erasmus, Maeztu pidió al Ayuntamiento de Sevilla que mejorase la seguridad en esa zona de la calle Betis. La petición del Defensor del Pueblo hizo cambiar de opinión a Urbanismo, que finalmente solicitó hace una semana a la Junta el vallado metálico de la muralla de la calle Betis «para cubrir situaciones de imprudencia», como la de la joven polaca que perdió el equilibrio al intentar hacerse una foto con el puente de Triana de fondo.