Fotograma de las grabaciones que ya están en poder del juzgado nº 1
Fotograma de las grabaciones que ya están en poder del juzgado nº 1 - abc
sucesos

Asuntos internos ve indicios de delito en los policías imputados por contrabando de la Macarena

La investigación interna descarta, en cambio, que haya una mafia asentada en la Comisaría de distrito

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Seis funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía, pertenecientes a la escala básica y destinados en la Comisaría de la Macarena, están en estos momentos imputados y suspendidos de empleo y sueldo a raíz de la denuncia de una pareja que regenta un comercio y que les acusa de quedarse con dinero y tabaco de contrabando de las aprehensiones.

Los denunciantes regentan una tienda de la Ronda de Pío XII, señalada por los estanqueros como un punto reincidente donde se venden cigarrillos que eluden el control del fisco. Esta investigación, bautizada con el nombre «Operación Dani» y adelantada por este periódico hace unos días, se cimienta sobre un informe de Asuntos Internos, firmado antes de verano, y que concluye con la existencia de indicios de delito.

Este periódico ha tenido acceso a esa documentación que sirvió de prueba en las diligencias que se instruyen en el juzgado nº 1 de Sevilla y que ha desembocado, por ahora, en la imputación de los funcionarios policiales en los delitos de cohecho, exacciones ilegales, falsificación documental y omisión del deber de perseguir delitos. La Unidad de Coordinación Operativa Territorial (UCOT) afirma de manera provisional que hay una «presunta participación de los funcionarios en unos hechos que pudieran ser constitutivos de infracción penal».

Los investigadores llegan a esta primera conclusión después de mes y medio de pesquisas. Estas averiguaciones incluyeron el pinchazo telefónico de los móviles de los agentes, el análisis de las aprehensiones que habían realizado antes y después de la ejecutada en el establecimiento de los denunciantes y en un estudio patrimonial para buscar indicios que acreditaran ingresos extras de los imputados.

Grabaciones

Como ya publicara este periódico, la tienda fue inspeccionada por los policías el pasado 19 de mayo y sus responsables entregaron días después una memoria externa a un inspector de Extranjería con las imágenes que habían grabado las cámaras de seguridad del establecimiento.

En el visionado de esas grabaciones, Asuntos Internos encuentran algunos indicios que les llevan a sospechar que la actuación policial no fue del todo limpia. Así se puede ver cómo los funcionarios encuentran dinero en metálico en distinto puntos del local y lo van amontonando en el mostrador. Según los denunciantes, se llevaron más de 17.000 euros y no lo hicieron constar en ningún documento oficial.

Manejo de bolsas

La versión de los funcionarios es completamente distinta. Aseguran que hallaron 8.000 euros pero que no requisaron cantidad alguna porque no superaba el límite de los 15.000 euros para considerarlo las ganancias de un delito de contrabando. «No es muy lógico el manejo de dinero en las intervenciones de tabaco, puesto que no es práctica habitual intervenirlo», señala el informe del UCOT en referencia a las imágenes en las que aparecen los funcionarios metiendo el dinero en bolsas.

«No queda claro, después de todo el trasiego de bolsas, el destino final de una bolsa de plástico blanca que se saca del establecimiento por los funcionarios, cuando se manifiestan que sólo se llevaron una caja de cartón o bien una bolsa rígida que llevaba tabaco».

La defensa de los agentes ha entregado en el procedimiento el acta de aprehensión en la que hicieron constar que habían requisado 156 cajetillas de tabaco y la entrega de la mercancía al depósito oficial.

A pesar de estas sospechas, Asuntos Internos descarta una de las hipótesis que manejaba al inicio de la operación. Los denunciantes aseguraron que estos agentes habían extorsionado a otros comerciantes de la zona. La UCOT no ve pruebas de que haya una mafia organizada instalada en la Comisaría dedicada al negocio clandestino de la reventa del tabaco de contrabando requisado en las operaciones.

Indignación entre los compañeros

Los seis policías investigados no sólo están imputados; también han sido suspendidos de empleo y sueldo. Una medida que se ha adoptado sin que se haya producido una resolución judicial firme. Algo que ya ha criticado públicamente el sindicato Unión Federal de Policía (UFP) porque la denuncia parte de un comercio «reincidente» en la venta de tabaco de contrabando, que había sido objeto de inspecciones anteriores y cuyo dueño fue detenido por la Guardia Civil semanas después de la actuación de los seis agentes expedientados.

Esas circunstancias han causado una honda indignación entre los compañeros de los imputados, que temen que esta denuncia, que «ha dejado fuera de servicio a seis policías», provoque un efecto llamada. Hay temor a realizar actuaciones que se saldan con simple denuncias pero que pueden costarle caro al funcionario si alguien decide denunciarlo.