Manuel Cobos con su mujer y sus hijos junto a Juan Manuel Paniza en el interior de «Los escopeteros»
Manuel Cobos con su mujer y sus hijos junto a Juan Manuel Paniza en el interior de «Los escopeteros» - ROCÍO RUZ
FERIA DE ABRIL DE SEVILLA 2018

«Los escopeteros», una caseta de la Feria de Abril de Sevilla esperada desde antes de la Expo

El titular de la única caseta familiar concedida en 2018, Manuel Cobos Rosales, la solicitó por primera vez hace 27 años

SEVILLAActualizado:

Manuel Cobos Rosales, titular de la caseta «Los escopeteros» no daba crédito cuando hace menos de un mes recibió una llamada que llevaba esperando desde el año 1991. Pensó que era el concejal de Fiestas Mayores «y no me lo creí. Lo único que se me ocurrió decirle era que ya era hora, porque como son tantos años de espera... La solicité junto a un grupo de familiares y amigos hace 27 años con el mismo nombre 'Los escopeteros', porque soy aficionado a la escopeta y hoy ya somos 29 socios», dice.

El primero de la lista

La Feria de este año contará con 1.052 casetas (incluidas las tres adjudicadas en 2018) a las que se presentaron 1.044 solicitudes, según anunció recientemente el Ayuntamiento. Afortunadamente en este caso «no se produce un gran gasto porque teníamos una provisión de fondos, lo estábamos viendo venir porque llevábamos más de cuatro años siendo los primeros de la lista», indica Manuel Cobos.

La caseta, situada en el número 1 de la calle Rafael Gómez Ortega «es un premio a la paciencia y a la constancia, porque la solicitud hay que renovarla cada año y yo era el más antiguo de la lista, pero había que esperar a que se quedara una caseta vacía», señala. «No hay grupo de música porque como venga nos tenemos que salir los socios», afirma de broma al referirse a la caseta de 48 metros cuadrados, aunque «te consuela porque la de enfrente todavía es más pequeña. El hecho de que sea verde es porque soy bético. Al montador es lo primero que le dije y no di lugar a ninguna otra opción», señala.

Manuel Cobos y Juan Manuel Paniza supervisan el interior de la caseta
Manuel Cobos y Juan Manuel Paniza supervisan el interior de la caseta-ROCÍO RUZ

«Me parece cómodo porque está cerca de la portada y la parada del autobús. No tenía nada y cualquier cosa me parece bien», indica. «El problema es que te la conceden y tú no disfrutas hasta el año siguiente. No te da tiempo. Me avisaron con 21 días de antelación y ninguno de los que me acompañan tenían experiencia en esto: documentación, tasas, montadores, bar... y a trabajar a un ritmo impresionante porque todos los días hay que venir aquí. Creo que esto cuando se disfrutará de verdad será el año que viene, es como organizar una boda, que cuando te das cuenta ya ha pasado».

Manuel se dedicaba a la joyería aunque ya está jubilado. Como el mismo indica, es de los sevillanos que «ni me gusta cantar ni me gusta bailar, a mí lo que me gusta son las relaciones sociales», dice.

«Muchos ya han fallecido»

Como indica Juan Manuel Paniza, también socio de la caseta, «han tardado más en conseguir una caseta que un aspirante en entrar en los armaos». Estos años de espera «han sido decepcionantes, lo que ocurre es que llega un momento que te habituas a que no te va a tocar. Y cuando te toca, como no te lo esperas te quedas un poco... no das salto de alegría. Piensas, ¡pues ya era hora!», dice.

Según Manuel Cobos, la idea de una caseta surge «porque la familia y amigos están disgregados, y el objetivo común que se persigue es que sea centro de reunión. Muchos de los que firmaron en un principio han fallecido, han entrado otros y ahí seguiremos. El objetivo no era otro que relajarse con la familia y amigos de toda la vida», afirma.

«Mi mujer pertenecía a otra caseta, pero el objetivo que teníamos desde hace 27 años era el de tener una familiar y un grupo de amigos. Lo hemos conseguido este año y el año que viene realmente la disfrutaremos más que este. El problema es que yo no voy a disfrutar de la caseta los años que llevo solicitándola, así que los que me queden los tendré que disfrutar a tope. Seguirán detrás y a los que vengan en vez de dejarles un cortijo pues le dejaremos esto», bromea.