Una pareja se despide en el Real antes del amanecer - ABC

Feria de Abril 2018: Cuando cierran las casetas... y se abren las calles

Según las ordenanzas municipales, las casetas deben «cortar la música» a las 3:00h de la madrugada

SEVILLAActualizado:

Desde el pasado año, la Feria de Abril de Sevilla dura siete días y ocho noches. Para muchos es demasiado, pero para otros, las horas se quedan cortas, al menos las de fiesta. Porque en el Real, la vida no para a lo largo de las 24 horas de cada jornada. Ni siquiera cuando se apaga la portada y la música se corta.

Según las ordenanzas municipales, el alumbrado se apaga a las 3:00 horas de la madrugada; y a esa misma hora, las casetas deben bajar la música, aunque los socios pueden continuar la fiesta en su interior. De ahí, que a las cinco de la mañana, las calles del recinto ferial sean un ir y venir de jóvenes en busca de una caseta abierta para seguir con el baile.

A esas horas, los rostros delantan que el día fue largo y el rebujito ha sido la principal fuente de energía de estos insaciables feriantes. Calles embarradas, montones de basura acumulada en las aceras, y algunas parejas que buscan un recóndito lugar para dar rienda suelta a sus pasiones nocturnas.

Mientras tanto, una joven llora desconsolada en la calle Curro Romero, porque su novio le ha dejado. Sólo se levanta y aplaca sus sollozos cuando los operarios de Lipasam inician las tareas de limpieza. Aquí tienen trabajo para rato.

«La noche ha sido tranquila, se fueron muchos con la lluvia, así que a estas alturas, quedan pocos que ya empiezan a recogerse. Pero afortunadamente ha sido una jornada sin incidentes» comenta a ABC un miembro de la Policía local junto a la portada de la Feria de Sevilla. Casualmente, en este mismo instante, un joven se acerca corriendo a la Policía Nacional. Le han pegado, asegura.

En los alrededores de la Feria, las cafeterías están abarrotadas de trasnochadores a la espera de su ración de churros, o calentitos como diría el maestro Burgos, acompañados por un chocolate caliente que rebaje los efectos de la ingeta de alcohol.

Y cuando el reloj está a punto de marcar las siete de la mañana, la mayor afluencia de público se concentra en las paradas de autobús. En las paradas de taxi, tanto de la portada como la contraportada, cientos de ferianes hacen cola con cara cansada y algo de frío. Es el momento en el que algunos hacen su agosto. Los taxi ilegales paran con descaro junto a la fila de gente, ofreciendo su vehículo y una carrera más barata.