Acceso actual al Alcázar por la Puerta del León
Acceso actual al Alcázar por la Puerta del León - RAÚL DOBLADO

El Alcázar ha aprobado su nuevo acceso en un edificio que no es suyo

El Ayuntamiento planea hacer la recepción en la Casa del Militar, de Patrimonio Nacional, a quien no se le ha pedido ningún permiso

SEVILLAActualizado:

El proyecto de reforma del Real Alcázar de Sevilla que en estos momentos tiene en marcha el Patronato que gestiona el monumento está diseñado sobre una premisa errónea: el principal edificio afectado por las futuras obras, la Casa del Militar, no es de su propiedad. El Ayuntamiento ha elaborado todo el plan sin tener en cuenta ese detalle porque no lo sabía, pero en cuanto han comenzado a tramitarse los papeles se ha descubierto el problema. Se trata del proyecto de nuevo acceso por la Puerta del León, en el que se pretende dejar el jardín de entrada como zona de espera y construir la recepción en la citada Casa del Militar, un edificio del siglo XX construido para albergar a la Guardia Mora del caudillo Francisco Franco.

Lo más llamativo de la historia es que ya está elaborado el proyecto básico, que requirió una serie de catas arqueológicas en la zona de acceso para comprobar si las construcciones anexas a la muralla tienen valor histórico o no, ya que el plan contempla su demolición. Los trabajos del arqueólogo Miguel Ángel Tabales concluyeron que se trata de edificios de escaso valor, por lo que es posible eliminarlos. Y gracias a estos informes la propuesta fue aprobada posteriormente por la Comisión de Patrimonio Histórico. Es decir, el proyecto cuenta con todos los parabienes administrativos y está en fase de redacción definitiva en estos momentos con la Casa del Militar como principal zona de actuación.

La donación del Alcázar a la ciudad de Sevilla en 1931 otorgó la titularidad de todos los suelos del monumento al Ayuntamiento, salvo la parte dedicada a residencia real, que es propiedad de Patrimonio Nacional. Sin embargo, la Casa del Militar es un edificio construido con posterioridad, justo al término de la Guerra Civil, como residencia de la famosa guardia personal de Franco durante sus desplazamientos a Sevilla. Ese inmueble, por tanto, no consta en el inventario cedido al Ayuntamiento, sino que está en el listado de titularidades de Patrimonio, que de hecho es la entidad que se ha hecho cargo de los gastos de mantenimiento históricamente. Así consta en los archivos y en el Registro de la Propiedad, donde el edificio está claramente inscrito a nombre de la institución de la Corona. Por lo tanto, el Ayuntamiento tendría que haber solicitado el permiso correspondiente a Patrimonio antes de tramitar el proyecto porque, de lo contrario, estará acometiendo una obra sobre un inmueble que no es suyo. El edificio no es visitable y apenas tiene uso actualmente, ya que sólo se destina a zona de servicio del personal de seguridad, que tiene allí sus taquillas con sus pertenencias. Según las fuentes consultadas por este periódico, Patrimonio no se opone a la obra, pero el proceso no es legal porque tiene que constar el permiso expreso.

Sin embargo, el Ayuntamiento no reconoce a la institución real como propietaria legítima de la Casa. Desde el gobierno municipal se aseguró ayer a ABC que «el proyecto se ejecutaría íntegramente dentro del Real Alcázar, que es propiedad municipal conforme a la cesión escriturada de 1931», ya que en opinión de los responsables del Ayuntamiento «el decreto de cesión incluye todo lo que hay dentro del monumento (jardines y pabellones) en un polígono irregular cuyas lindes son: el Patio de Banderas, las casas 9, 10 y 11 del Patio de Banderas, la Plaza del Triunfo, la calle Miguel de Mañara a la que da fachada y, por último, las casas 1 y 3 de la Plaza de la Contratación y la Casa de la Contratación, a las que da fachada. Dentro de estos límites, todo es propiedad municipal». En consecuencia, su intención es continuar adelante con el plan porque «el proyecto de la Puerta del León no tiene afección alguna a propiedades que no sean exclusivamente municipales, ya sean privadas, de otras instituciones públicas, de Patrimonio Nacional o de Patrimonio del Estado».

El conflicto parece servido. Las escrituras dicen una cosa y el Ayuntamiento la contraria, por lo que de nuevo tendrá que haber una entente con Patrimonio Nacional, como ya ocurrió con la disputa del tríptico de Alejo Fernández «La Virgen de los Mareantes», para que el problema se solucione de forma consensuada. No obstante, el gobierno aclaró ayer también que «será la redacción del proyecto de ejecución (aún no elaborada) la que concretará las obras», ya que, «como se ha comentado reiteradamente, es un proyecto a medio y largo plazo». Es decir, todavía es posible que haya que rediseñar el plan y buscar una alternativa.