Fátima Romero, junto Agustín Aycart, orgullosa de su reconocimiento
Fátima Romero, junto Agustín Aycart, orgullosa de su reconocimiento - ABC
EDUCACIÓN

Alumnas del Colegio Británico de Sevilla obtienen las mejores calificaciones de Cambridge

Las sevillanas Fátima Romero y Natalia Melo logran las máximas notas entre los estudiantes de más de cuarenta países de todo el mundo

SevillaActualizado:

Dos estudiantes del Colegio Británico de Sevilla (CBS), en Bollullos de la Mitación, han obtenido los mejores resultados en los premios al alumnado de Cambridge, según la junta de examinadores internacionales que les distinguió como reconocimiento al mérito académico en la convocatoria de junio de 2017.

El programa de estos premios reconoce el éxito de los estudiantes que se examinan en más de 40 países de todo el mundo. Los alumnos del centro de Bollullos que consiguieron los primeros puestos son Fátima Romero, que obtuvo la nota más alta del mundo en la asignatura «Travel & Tourism» de Bachillerato, y Natalia Melo, con la calificación más elevada de España en la materia «Business Studies» de Secundaria. No hay que olvidar que la Universidad de Cambridge es la universidad de habla inglesa más antigua después de Oxford. También es la sexta más prestigiosa del mundo y es la encargada de preparar, entre otras funciones, los célebres exámenes del First.

En este caso, la Universidad evalúa a todos los centros adscritos tanto de Secundaria como de Bachillerato. En España hay doscientos colegios Británicos, de los cuales dos se encuentran en Sevilla. Los alumnos tienen que aprobar los exámenes para cambiar de curso y de ciclo, cuyas correcciones son realizadas por los propios profesores de Cambridge. Anualmente, esta institución concede premios a los estudiantes sobresalientes y este año la ceremonia del CBS tendrá lugar la próxima semana en Bollullos (viernes 19 de enero a partir de las 19 horas).

Mentes brillantes

«Fue una sorpresa maravillosa. El día que lo comunicaron estaba enferma y llamaron a mi madre. Pensé que habría hecho algo malo, pero cuando me enteré de la noticia no me lo creía. Fue lo último que podría imaginarme», explica Fátima emocionada.

Le apasiona el mundo empresarial y el marketing, de ahí que se matriculara en la optativa sobre turismo, quizás la asignatura que más se acerca a lo que ella busca. «Mis padres tienen un negocio familiar y me gustaría trabajar en él», cuenta al tiempo que dice encantada que no se arrepiente y que le está aportando mucho sobre geografía, medio ambiente o economía. Tiene 17 años y quiere estudiar el doble grado de Administración y Dirección de Empresas y Derecho en la Universidad de Sevilla, aunque confiesa que las matemáticas se le dan regular.

Fátima no ha sido la única alumna sevillana en ser reconocida por Cambridge. También lo ha sido este año Natalia Melo, con la nota más alta del país en una asignatura sobre negocios, y Natalia Joyanes el curso pasado con «nota muy alta» de Bachillerato en Educación Física. Sin duda, una satisfacción no sólo para ellas, sino para el centro británico sevillano que tiene sólo 300 alumnos y 9 años de vida.

La Universidad de Cambridge les escribió que «es muy gratificante felicitar al personal docente del Colegio Británico de Sevilla, que ha trabajado duro para conseguir un enorme éxito en los exámenes internacionales». Estas calificaciones están reconocidas por las mejores universidades y empleadores del mundo y ofrecen a los estudiantes una amplia gama de opciones laborales.

Su director, Agustín Aycart, señala que «estos premios son un reconocimiento al talento, dedicación y compromiso tanto de los estudiantes como del profesorado; estamos muy orgullosos de nuestras alumnas, pero también de los logros conseguidos por todos nuestros estudiantes», manifiesta. Y es que más del cincuenta por ciento de ellos ha sacado sobresaliente.

Según Aycart, el secreto del colegio no es otro que el conocimiento, las habilidades y las actitudes positivas frente al trabajo. «Queremos que los alumnos sean felices mientras disfrutan del aprendizaje. Este sistema ya no es utópico, es una realidad porque ahí están los resultados», concluye.