Antonio con el alcalde de Fuentes de Andalucía, Francisco Martínez, en su nueva casa - J.M.SERRANO
Final feliz

Antonio, el anciano sevillano que no dormirá más en la calle gracias a ABC

El Ayuntamiento de Fuentes de Andalucía ofrece una casa a este sintecho que vivía en la calle tras conocer la noticia por ABC

SEVILLAActualizado:

Se acabó pasar frío, dormir al raso o, con un poco de suerte, hospedarse en albergues. Antonio Escobar, el sevillano de 71 años que llevaba quince sin un techo propio donde resguardarse, tiene una casa para vivir en Fuentes de Andalucía, tras conocer la noticia por ABC. «Lo que más ilusión me hace es poder darme una ducha», exclamó este sábado poco antes de que Francisco Martínez, el alcalde de Nueva Izquierda de esta localidad sevillana que ha propiciado el final feliz de este cuento de Navidad, le hiciera entrega de las llaves del que a partir de ahora será su nuevo hogar.

Poco después del mediodía este hombre, uno de entre el casi medio centenar de personas sin hogar de Sevilla, llegaba junto al alcalde y los servicios sociales a la que desde ahora será su nueva casa. Se trata de la planta baja de una vivienda de 90 metros cuadrados que consta de dormitorio, cocina, baño, un pequeño salón y hasta un patio. Y todo muy cerca del centro del mismo pueblo donde nació.

Antonio Escobar, en su nueva casa en Fuentes de Andalucía
Antonio Escobar, en su nueva casa en Fuentes de Andalucía-J. M. SERRANO

El día que le iban a entregar las llaves de su nueva casa, Antonio llegó más tarde de la cuenta al rincón de la calle Luis de Morales de Sevilla donde cada día se instalaba hasta ahora. Por eso hubo algunos comerciantes del entorno que pensaron mal. Creían que no acudiría a la cita. Que se asustaría y renunciaría a la ayuda que le ofrecían. No fue así. Llegó tarde pero muy contento con el que será su regalo de Navidad. Antonio, un hombre delgado y de apariencia tímida, apareció hacia las 11 de la mañana. Dejó sus cosas en el suelo y acudió al bar de siempre a desayunar. Como todos los días, se tomó un café y una tostada. Siempre le invita algún cliente.

«Estoy muy agradecido al Ayuntamiento; nunca he tenido una casa», dijo con un hilo de voz. Pese a su extrema delgadez, Antonio vestía correctamente. Con sus zapatos limpios y un peculiar gorro, parecía asustado por las cámaras. Aún así, admitió estar ilusionado con la nueva vida que comienza y con volver al pueblo al que lleva «unos pocos de años sin ir» y en el que no le quedan familiares directos. Su vida cambiará ya que, hasta ahora, su única ocupación consistía en sentarse a pedir en esa zona comercial de Nervión, una calle de gran afluencia.

«Tenía días buenos y días malos», dice Antonio haciendo hincapié en que está «muy contento» y que no se esperaba un gesto así después de años teniendo que acudir a un albergue para dormir caliente.

«Hasta que no tenga una paga viviré de lo que me den», explicaba Antonio provocando la envidia de otros personajes de la calle que no le quitaban ojo. «Yo saco menos que él», exclamaba una mujer gitana que vende romero y que parecía celosa de la atención prestada a este hombre para el que el Ayuntamiento y la Cruz Roja tienen planes que lo alejen de la exclusión social.

Antonio Escobar, en el portal de su nueva vivienda en Fuentes de Andalucía
Antonio Escobar, en el portal de su nueva vivienda en Fuentes de Andalucía-J. M. SERRANO

De hecho, el alcalde de Fuentes de Andalucía, Francisco Martínez, que se encargó personalmente de recogerlo y llevarlo al pueblo, recalcó que con la atención a personas sin techo como Antonio se garantizan los derechos humanos. «Estamos muy satisfechos con la solidaridad que ha mostrado el pueblo», afirmó el regidor recalcando que, tras conocer la situación de este hombre a través de las páginas de ABC, el pueblo se movilizó de forma inmediata e incluso un grupo en Facebook se ha hecho eco de su situación. Además de los servicios sociales del Ayuntamiento y Cruz Roja, encargados de trasladar a Antonio a su nueva casa, numerosas personas, empresas, hermandades y asociaciones se han ofrecido a ayudar a este hombre, que será incluido en el plan del pueblo contra la exclusión social. «Le iremos facilitando todo lo que le haga falta», dijo el alcalde, que también le tramitará una pensión no contributiva. «Más que un cuento de Navidad esto una obligación:es la parte noble de la política. No sólo tenemos que estar en los despachos sino también a pie de calle», dijo el alcalde antes de llevar a Antonio a su nueva casa. Un final feliz.