El arzobispo de Sevilla, durante la visita a la capillita murales
El arzobispo de Sevilla, durante la visita a la capillita murales - Raúl Doblado
PATRIMONIO

El arzobispo de Sevilla sale en apoyo de la capillita de San José

Asenjo se compromete a mediar ante la Junta y el Estado para hacer posible su restauración

SEVILLAActualizado:

Monseñor Asenjo dio ayer un espaldarazo a la restauración de la capillita de San José comprometiéndose a acudir ante el Estado, la Junta o particulares para «devolver su primitivo esplendor» al templo, de «sobrecogedora belleza» y «extraordinaria categoría».

Es la primera vez que el prelado visitaba este reducto del más puro Barroco, declarado Monumento nacional en 1912, propiedad de la Comunidad de los Capuchinos, que espera desde hace décadas una intervención urgente que frene el imparable deterioro que sufre, sobre todo en sus pinturas murales, que ya presentan pérdidas irrecuperables.

El arzobispo, que acudió al templo invitado por los frailes capuchinos, con el padre guardián, fray Francisco Luzón a la cabeza; la Asociación Areca, que promueve desde hace casi un lustro la restauración de la capillita con diversas iniciativas; y la Asociación para la Defensa del Patrimonio (Adepa), afirmó que se brindaba a cualquier iniciativa que se tome, indicando que estaba dispuesto a viajar hasta Madrid para entrevistarse con las autoridades pertinentes y, si es posible, solicitar ayuda del 1% para Cultura, gestiones que conoce bien, ya que fue delegado de Patrimonio en la Diócesis de Sigüenza y presidente de la Comisión Episcopal para el Patrimonio Cultural de la Conferencia Episcopal, como él mismo recordó. Al mismo tiempo. animó a los presentes a «trabajar todos, en la medida de nuestras posibilidades, para conseguir que no se pierda esta joya esplendorosa del Barroco sevillano, andaluz y español, porque esta capilla tiene una proyección no solo local sino nacional».

El apoyo a la capillita va tomando forma, no con la celeridad necesaria, pero sin detenerse. A las iniciativas y proyectos de la Asociación, que dio la voz de alarma sobre su estado, se han ido uniendo personalidades del mundo del arte y la cultura. Explicitando su apoyo ayer estaban allí la presidenta de la Real Academia de Bellas Artes y marquesa de Méritos, Isabel de León; el arquitecto y exalcaide del Real Alcázar, José María Cabeza; el catedrático de Historia del Arte Vicente Lleó Cañal o Pablo Ferrand, experto en Patrimonio.

Monseñor Asenjo, a la vez que constató la riqueza artística de la capillita, en la que la decoración roza el horror vacui, pudo comprobar el estado lamentable de las pinturas murales de cúpulas y muros, que podrían pertenecer a Domingo Martínez, con descascarillamientos tremendos, zonas empastadas y erosiones de distinta profundidad, un deterioro que se debe al paso del tiempo pero que también se debe a los efectos del incendio provocado por la barbarie anticlerical en 1931. Esta es la intervención más necesaria de esta capillita, que ocupan los frailes capuchinos desde 1916, y que construyó el gremio de los Maestros Carpinteros en 1688 con los mejores artistas barrocos de Sevilla (Cayetano de Acosta, Lucas Valdés, Pedro Roldán o Duque Cornejo) en el terreno en el que desde 1509 se levantaba una capilla dedicada al Santo Patriarca San José.

La Asociación Pro Restauración de la Capilla de San José ha recaudado por el momento 15.000 de los 80.000 euros previstos para restaurar las pinturas. Pero el templo requiere 1,4 millones de euros para su recuperación integral, para la que existe un proyecto contemplando varias fases, redactado gratuitamente por Ágora Restauraciones—que se encargó, entre otras intervenciones, del retablo mayor de la Catedral—, con su responsable, Juan Aguilar, a la cabeza. En este proyecto se comenzará por las pinturas para seguir con las yeserías, la azulejerías, que está abombada por la humedad en algunos paños; los retablos, el órgano, el artesonado, las imágenes y la cancela, sin olvidar la instalación eléctrica, obsoleta, que representa un peligro latente.

Los miembros de Areca, representados por su vicepresidente, el de Geografía e Historia, Juan Carlos Hernández, y la vocal Cecilia Lora, mostraron su satisfacción por el apoyo del prelado, e indicaron que ya se habían dirigido a la Dirección General de Bienes Culturales, donde obtuvieron la respuesta de que no había presupuesto para la capillita pero desde donde tampoco asumieron la gestión del trámite de solicitar al Estado el 1% del presupuesto nacional para conventos y abadías.

Por su parte, Joaquín Egea, incidió en que era fundamental solicitar a Cultura, «de acuerdo con la Ley de Transparencia, información sobre dónde va el dinero y a qué obras», y abogó porque, cuando se emprenda definitivamente la restauración, «no pase como en San Bartolomé, donde se empezó por levantar los suelos, cuando lo que hay que hacer es arreglar la casa, en este caso las pinturas primero».