Concentración contra la violencia en las aulas
Concentración contra la violencia en las aulas - JESÚS PRIETO
EDUCACIÓN

Las aulas sevillanas, escenario en 2015 de 24 casos graves de violencia

Más del 50 por ciento fueron cometidos por padres de alumnos en cursos de Primaria de colegios públicos

SEVILLAActualizado:

Camina por una calle de relucientes casas encaladas de un municipio sevillano. Es un día cualquiera. Sale satisfecho del aula tras seis horas de intenso trabajo. No ha sido fácil durante ese tiempo concentrar la atención de 25 niños. Lo hace por vocación, y su mayor logro no es otro que esos pequeños, el día de mañana, con los conocimientos que él les ha transmitido, sean jóvenes con un futuro prometedor. Que puedan comerse el mundo. Continúa soñando sobre sus pasos, como si del cuento de la Lechera se tratase: «Miguel apunta a filólogo, Sara será una estupenda matemática...». Pero algo le hace salir de ese estado de ensimismamiento... «¡Eh, tú! ¡Pero qué te has creído...!». De repente, se topa en el camino con la piedra que le hace alejarlo de sus anhelos: el padre de un alumno que lo aborda a voces por la calle y lo pone en evidencia delante del niño. Se marcha despavorido a casa, donde al llegar encuentra pintadas y rayaduras en su coche.

No se trata de la escena de una película o el resumen del capítulo de un libro, sino de un hecho real. Es uno de los 24 casos graves de violencia que ANPE-Andalucía tiene registrados en la provincia de Sevilla durante el pasado curso escolar. Cifra extraída del Informe 2014-2015 del Defensor del Profesor en Andalucía que elabora el sindicato ANPE (servicio de asistencia jurídica y psicológica a los profesores víctimas de la conflictividad escolar).

Así, Sevilla se sitúa como la segunda provincia con más casos ocurridos, detrás de Málaga, donde se registró uno más (25), y seguida de Cádiz y Huelva, ambas con 22 situaciones conflictivas. En la comunidad autónoma, se contabilizaron 161, lo que muestra un ligero descenso respecto al curso 2013-2014 (176).

De los 24 casos registrados en la provincia de Sevilla en el curso anterior, 23 se produjeron en centros públicos y uno en un colegio concertado. En cuanto a los niveles, 18 se registraron en cursos de Infantil y Primaria, siendo seis los contabilizados en Secundaria. En cuanto a los efectos sobre los profesores de estas difíciles situaciones, 18 acabaron en crisis de ansiedad; dos, en depresión (sin precisar baja), y cuatro cursaron baja laboral.

Más medios y recursos humanos. ANPE reclama una mayor dotación por parte de la Administración, así como el establecimiento de una formación específica para la resolución de conflictos

En cuanto a los problemas -agresión, insultos y acoso-, siete de ellos fueron ocasionados por los propios alumnos y 17 por los progenitores de éstos.

Respecto a los problemas con los alumnos, el 64 por ciento tuvo que ver con faltas de respeto e insultos, seguido de conductas agresivas (16%), problemas para dar clase (10%), daños causados a propiedades de los docentes (6%) y, en último lugar, la realización de grabaciones, fotos y difusión de éstas a través de internet (4%).

En los problemas registrados con los padres de los alumnos, destacan el acoso y amenazas a los profesores, unos hechos que se repiten en el 67 por ciento de los casos. Le siguen las falsas acusaciones y denuncias de padres (19%), las agresiones de los progenitores o familiares del alumnos a profesores (8%) y, en menor medida, un 6 por ciento de los casos, estos problemas se deben a presiones por parte de los padres de los escolares para modificar las calificaciones obtenidas.

Antes estas situaciones conflictivas, el 56 por ciento del profesorado manifiesta respaldo de la dirección del centro, y un sólo 41 por ciento siente el mismo apoyo por parte del área de Inspección de la Consejería de Educación de la Junta.

Autoridad pública

Para el sindicato andaluz, cuyo ámbito de trabajo se establece sobre todo en la enseñanza pública, el balance del curso 2014-2015 «muestra la insuficiente consideración social de los docentes, la falta de inversión educativa y las decisiones administrativas unilaterales que ignoran la opinión de los profesionales de la enseñanza. Como consecuencia de la sucesiva reducción de recursos, la educación andaluza y su profesorado se han visto perjudicados un año más de forma general, pero muy particularmente en la atención al alumnado con mayores necesidades educativas», afirma Francisco Padilla Ruiz, presidente de ANPE-Andalucía.

Las múltiples llamadas recibidas a lo largo del curso pasado en el Defensor del Profesor siguen dejando patente, a juicio de Padilla, la necesidad de este servicio. «Han sido muchas las denuncias recibidas sobre distintos problemas tanto de convivencia entre los distintos sectores de la comunidad educativa como los relacionados, de una forma u otra, con la Administración».

En este sentido, ANPE propone, entre otras medidas favorecedoras de la erradicación de la violencia contra el profesorado andaluz, el reconocimiento de la figura del profesor como autoridad pública en el ejercicio de su función, a través de una Ley de Autoridad, similar a la existente en otras comunidades autónomas.

Asimismo, reclama una mayor dotación por parte de la Administración, en medios y recursos humanos de apoyo a los centros educativos, así como el establecimiento de una formación específica para el profesorado para la resolución de conflictos. Por último, piden que se reduzca la carga burocrática del profesorado.

«La sociedad se encuentra ahora más sensibilizada por la problemática educativa, donde la figura del profesor ha perdido prestigio y autoridad, por lo que ahora es un buen momento para tomar medidas y mejorar esta situación, hecho que constituye nuestra prioridad», señala el presidente de ANPE.