Colas en la parada de taxis de San Pablo - MILLÁN HERCE
MOVILIDAD

El Ayuntamiento de Sevilla admite el problema del aeropuerto y dispondrá más taxis y buses de Tussam

Se asumen «desajustes» los fines de semana y se ultiman refuerzos del transporte público

SEVILLAActualizado:

Pese a los anuncios al respecto del aumento de plazas aéreas y vuelos durante las últimas semanas, el Ayuntamiento de Sevilla no había previsto un refuerzo en el transporte público que conecta el casco urbano con el aeropuerto de San Pablo, que este pasado fin de semana se ha visto desbordado por la afluencia de viajeros que han tenido que esperar largas colas hasta que llegaran taxis suficientes. Esta imagen impropia de un destino turístico de primer orden como pretende ser la capital andaluza generó mucho revuelo y críticas de calado durante la jornada de ayer, cuando al Delegación municipal de Movilidad comenzó a trabajar con las asociaciones de taxistas de la ciudad para paliar los efectos de este incremento de vuelos y visitantes, muy por encima de la oferta de transporte.

Las asociaciones de taxistas, de hecho, ya advirtieron el propio domingo de que el problema residía en los turnos de descanso implantados actualmente, que impiden que pueda cubrirse la demanda en momentos puntuales de mucha actividad, como ha ocurrido este fin de semana. Pero el asunto resulta algo más grave, ya que el del sábado o el domingo que acaban de pasar no suponen casos aislados sino una nueva coyuntura del aeropuerto para toda la temporada de invierno; que estaba nítidamente anunciada y programada. Sin embargo, la imprevisión municipal y el propio sistema de trabajo del taxi en la ciudad, con muy escasa flota en la calle las noches de los fines de semana, causaron el bloqueo de decenas de viajeros en la terminal de llegadas de San Pablo e imágenes que, una vez más, vuelven a dañar la imagen de la ciudad.

La situación «empieza a ser una constante por las noches y muy especialmente los sábados y los domingos», según apuntan algunos de los taxistas, que admitían ayer que este pasado fin de semana resolvieron la situación creada en el aeropuerto «con una tardanza de veinte minutos, que es lo que había que esperar a que llegara cada coche a San Pablo».

Ante esta situación, el gobierno municipal inició ayer mismo una ronda de contactos con las principales plataformas de taxistas, Unión Sevillana del Taxi y Solidaridad del Taxi, para analizar el nuevo escenario y disponer soluciones inmediatas. La cuestión es bastante clara: en la semana que acaba de terminarse sumaron catorce nuevos vuelos con respecto a las semanas anteriores, lo que ha supuesto un incremento de un 30% en el número de pasajeros en relación a fines de semana previos. Por ello, el Ayuntamiento admitió ayer «desajustes puntuales» por la masiva afluencia del fin de semana, por lo que se estudian ya refuerzos. De un lado, en la propia flota de taxis, del todo insuficiente. De otro, con la línea especial del aeropuerto del autobús municipal de Tussam, cuya única conexión con San Pablo es un bus cada media hora.

Durante la jornada de ayer y hoy mismo se terminarán de pulir los detalles, pero la idea de partida es modificar y flexibilizar los turnos de descanso y la obligatoriedad de parar para ciertas letras en horario nocturno de fin de semana al menos los dos meses que restan de año, ya que el calendario para 2018, según apunta el Ayuntamiento, ya tiene incluido un aumento de taxis para esas fases de casi el 20% al reducirse los descansos obligatorios tradicionales. El problema reside en noviembre y diciembre, cuando aún rige el sistema de descansos clásico y al que se le van a añadir excepciones para paliar ese déficit evidente ante demandas como la del aeropuerto del fin de semana.

«Del todo insuficiente»

Los taxistas ya apuntaron el domingo que las largas colas en las paradas de taxis del aeropuerto como en la estación de Santa Justa se producen por la llegada de un gran número de pasajeros en «momentos puntuales» en los que «no hay suficientes taxis para cubrir los servicios porque se encuentran de descanso, según el sistema consensuado» para los 2.060 taxis de la ciudad. Actualmente, los taxistas se dividen en cuatro grupos de descanso y uno de ellos descansa en función de las letras, por lo que no llegan a los 1.500 taxis los que trabajan diariamente en toda la ciudad. El problema se agrava los fines de semana y cuando coinciden importantes eventos, cuando «el servicio es del todo insuficiente» para el nivel turístico actual. El número de plazas aéreas, por ejemplo, se va a elevar un 43% con respecto al otoño pasado con el estreno de una veintena de nuevos vuelos.