CULTURA

Cierra la biblioteca de Torneo por las tardes en época de exámenes

Ante las reclamaciones de usuarios responden en la biblioteca municipal Felipe González Márquez que «sólo cuenta con dos bibliotecarios»

Este es el aviso que la biblioteca da a los usuarios: del 16 al 20 de mayo, cerrada por las tardes
Este es el aviso que la biblioteca da a los usuarios: del 16 al 20 de mayo, cerrada por las tardes - A. J.

Cinco años después de su apresurada inauguración, la biblioteca Felipe González Márquez, situada en los bajos de la calle Torneo, continúa teniendo problemas para prestar un servicio normalizado en horario de mañana y tarde como consecuencia de la escasez de personal. Y así se lo hacen saber a los usuarios que reclaman información al Ayuntamiento de Sevilla: «La no apertura en las tardes de algunas semanas es consecuencia de la falta de personal. En concreto, la biblioteca Felipe González sólo cuenta con dos bibliotecarios». Una de esas semanas es esta misma: hasta el 20 de mayo abrirán únicamente por la mañana, de 9.30 a 14.30 horas.

Esta situación no es nueva, ni mucho menos, aunque desconcierta a los usuarios de la biblioteca. «Es ilógico que cierre precisamente en época de exámenes y más aun que lo haga por la tarde. La mayoría de los estudiantes está por la mañana en las aulas y es durante la tarde cuando pueden ir a la biblioteca», cuenta Ángela, una de las afectadas por el cierre.

Respuesta dada a la reclamación de un usuario
Respuesta dada a la reclamación de un usuario- ABC

Ante esto, fuentes municipales se escudan, según apuntaron ayer a ABC, en el sistema puesto en marcha por el anterior gobierno municipal (desde octubre de 2014) en el que se abrirían «algunas tardes, dependiendo del turno laboral de los cuatro empleados -dos bibliotecarios y dos conserjes- que trabajan en el centro». «Se mantiene la misma situación. No se puede contratar a nadie para cubrir los turnos de mañana y tarde todos los días a causa de la tasa de reposición cero impuesta por el Gobierno Central», aseguraron a este periódico.

Sin embargo, bajo esta misma circunstancia, en diciembre de 2013, Juan Espadas, que ocupaba entonces el cargo de portavoz del PSOE en la oposición, instaba a Juan Ignacio Zoido a dotar a la biblioteca Felipe González de más personal. En este sentido, el actual alcalde reclamaba, por un lado, el uso completo de las instalaciones, ya que entonces sólo estaba en funcionamiento las salas de estudios. Por otro, dada la falta de espacios de estudio en la ciudad, pedía suscribir un convenio con la Universidad de Sevilla y la Pablo de Olavide para que estas entidades colaborasen en la apertura de la biblioteca en épocas de más intensidad de estudio, «lo que permitiría abrirla en horario nocturno y fines de semana», manifestó Espadas. Así, el PSOE solicitó durante un Pleno una partida en los presupuestos de 2014 «para que las bibliotecas de la ciudad prestasen de forma adecuada su servicio».

Los populares tomaron buena nota de ello y, a partir del 21 de octubre de 2014 la biblioteca Felipe González empezó a abrir «algunas tardes» -hasta entonces sólo lo hacía por las mañanas- y, además, pondría a disposición del público la sala de préstamos, el servicio que permanecía cerrado por falta de personal.

4 millones «cerrados»

Se trataba del primer reconocimiento público-institucional que Sevilla hacía al expresidente del Gobierno, «uno de los sevillanos más importantes de la historia moderna de la ciudad». Sin embargo, la biblioteca Felipe González Márquez se inauguró el 24 de marzo de 2011 sin su protagonista. Asistieron familiares del exdirigente socialista, además del alcalde en ese momento, Alfredo Sánchez Monteseirín, y el que fuera ministro de Política Territorial, Manuel Chaves.

Ese día encontraron un fantástico edificio diseñado por el arquitecto municipal Fernando Sánchez Navarrete en una ubicación excepcional: frente a la dársena del Guadalquivir y el Jardín Americano. Una obra que supuso una inversión de 4 millones de euros, financiados en su totalidad por la Administración central a través del Plan 8.000.

Ese día, se pusieron a disposición de los usuarios alrededor de 4.000 títulos, y anunciaban que durante ese 2011, «esperarían alcanzar los 20.000». No obstante, esa ampliación de ejemplares nunca se llevó a cabo, y tampoco estuvieron disponibles todas las estancias de la biblioteca hasta finales de 2014, cuando se inician los préstamos de libros.

A día de hoy, para que la biblioteca pueda abrir con normalidad, harían falta cuatro empleados más, dos por la mañana y dos por la tarde. Algo que se antoja imposible por el momento.

Toda la actualidad en portada

comentarios