José Rodríguez muestra la cita del SAS a la que deberá acudir el 4 de abril de 2018
José Rodríguez muestra la cita del SAS a la que deberá acudir el 4 de abril de 2018 - RAÚL DOBLADO

Lo citan en abril de 2018 para recoger unas pruebas médicas en el Virgen del Rocío

Este paciente no sabrá hasta entonces los datos de una resonancia que aún no le han practicado

SEVILLAActualizado:

Cuando hace dos años, en la páginas de este mismo diario se apuntaba que la historia de despropósitos entre el Servicio Andaluz de Salud y José Rodríguez continuaría (o se repetiría), no se adivinaba un vaticinio tan certero. Así, el nuevo capítulo de este paciente del hospital Virgen del Rocío de la capital vuelve a poner en jaque el llamado sistema de «garantías» de la Junta de Andalucía.

Cabe recordar que José Rodríguez, vecino de Sevilla, acudió en 2012 al área de Neurocirugía al tener dañados varios discos de la columna vertebral, pinzando uno de ellos un nervio que le provocaba fuertes dolores en la zona lumbar y en una pierna. Fue operado a los pocos días de ser visto por el especialista tras recomendarle éste mismo que fuese directamente a Urgencias, puesto que por la «vía ordinaria», esperar su turno en la lista, la operación podría tardarle meses. Tiempo en el que se empeoraría gravemente su estado de salud.

Transcurrida la intervención y un escueto postoperatorio, a los dos años, en octubre de 2014, José se aquejaba nuevamente de dolores en la pierna. El facultativo ordenó en ese momento practicarle una resonancia. Sin embargo, antes de recibir en su buzón la cita para dicha prueba, José recibió la que correspondía a la recogida de los resultados... para abril de 2016. Año y medio después. Cuando pidió explicaciones tanto a su doctor como en Admisión del hospital sevillano la respuesta fue unánime: «Las citas se están dando a año y medio vista. Estamos saturados y cada vez somos menos».

Entonces, la versión del hospital fue que simplemente se trataba de un error por un «cruce informático de datos».

Por desventura, José ha vuelto a ser víctima de esa encrucijada que debe ser el sistema informático del SAS.

Advertido por su neurocirujano, este paciente acudió el pasado 19 de octubre «directamente» a la consulta del especialista al notarse molestias en la zona lumbar. «El doctor me señaló que cuando sintiera dolores fuese sin pedir cita, que él me atendería una vez terminado su turno. Y tengo constancia que tanto él como otros facultativos hacen lo mismo, al verse desbordados por las interminables listas de espera», cuenta.

Otra vez año y medio

Ese mismo día, el 19 de octubre, el médico prescribió una resonancia para comprobar el estado de la columna vertebral de José. Y llegó la sorpresa apenas un mes después. Este paciente recibió el 11 de noviembre en su buzón la cita para recoger los datos de una resonancia que aún no le ha sido practicada y para la que tampoco tiene fecha prevista a día de hoy. En esta ocasión, esa revisión de los resultados lo emplazaba al 4 de abril de 2018. Otra vez año y medio.

Para cerciorarse de que no se repetía la misma historia de hace dos años, José acudió a su especialista para que comprobase si se trataba o no de un nuevo error. «Todo estaba en orden, en ese orden que parece que el SAS te empuja a trasladarte a la sanidad privada, porque otra explicación no encuentro. Pese a todo -continúa explicando José-, el doctor me dijo ese mismo día que cuando me hicieran la resonancia, a los diez días me pasara por la consulta, que él me vería como fuese, porque ya habría recibido los resultados».

Desde el hospital Virgen del Rocío, respecto de este caso, señalan que «la patología de José no está tipificada como urgente, por lo que la cita le va a llegar de manera ordinaria. Todo está dentro de la normalidad y el paciente tiene un tratamiento ajustado. Por ello, la resonancia también se le practicará en 2018 de cara a esa revisión que debe tener su dolencia cada año o año y medio. La Unidad de Neurocirugía -continúan- atiende de carácter urgente a casos que comprometen la vida de las personas (patologías tumorales, accidentes graves...), pero en este caso estamos hablando de un caso crónico, por lo tanto, tiene que esperar un poco más».