Curro Romero este miércoles en el Paraninfo de la Universidad de Sevilla - RAÚL DOBLADO VÍDEO: A. PERIÁÑEZ
RECONOCIMIENTO

Curro Romero: «Quisiera pegarle dos o tres lances al toro ahora mismo»

El torero recibió este miércoles el V Premio de Cultura Universidad de Sevilla

SEVILLAActualizado:

Tras la semblanza realizada por el adjunto al director de ABC de Sevilla, Alberto García Reyes, tomó la palabra Curro Romero para agradecer el premio e insistir en lo difícil que era «tomar la palabra, pero muy difícil», dijo.

Curro Romero comentó cómo se pregunta «muchas veces, hoy por ejemplo aquí, me dan un premio. No he pasado por una universidad ni de puntillas. Yo hubiera querido pasar por ella, porque que seriedad te da», afirmó.

El camino libre

Según el torero, «en las universidades hay unos caminos muy bonitos donde se cuece y se fragua la carrera de los estudiantes para organizar su vida y disfrutar con sus carreras. Yo no pude coger estos caminos«, dijo. Para señalar a continuación que «nací en una familia trabajadora, humilde y con unos padres, porqué no decirlo, "grandes de España", de los que no voy a decir nada más, pero para mí eran "grandes de España"» subrayó. Para seguir contando que «entonces tuve que coger otros caminos, el camino libre, de la Universidad de la vida, que no están llenos de rosas, pero si de espinas. Espinas que clavaron algunas veces y tardaron en salir, pero cuando lo hacían salía lo que has vivido. Era un camino en el que se veía un horizonte y nunca cogí una “verea” para llegar antes. Quería llegar por derecho”, dijo.

Emocionado Curro siguió narrando su vida, «y en el camino me encontraba personajes. Nadie me imponía silencio ni disciplina. Nadie me imponía nada. Me encontré personajes que me hacían reír muchísimo, porque lo más bonito que hay en la vida es reírse. Personajes maravillosos que decían unas palabras y me quedaba atontado escuchando. "Curro di algo!, te estoy escuchando a ti, mi arma".

«Me iba formando como persona y como torero»

«Y así, caminando, me iba formando como persona y como torero. Y al final -ya que el final nunca lo veía-, me encontré con una piedra de mármol, me senté en ella y me puse a recapacitar: Como a una madre. No se se quiere a nadie”.

«Muchísimas gracias a todos. Quisiera pegarle dos ó tres lances al toro ahora mismo, pero eso no puedo hacerlo», dijo. Para finalizar dio las gracias al rector, a la Universidad y al jurado «por este paso adelante que han dado defendiendo la tauromaquia y el arte de torear en sí. Muchas gracias de nuevo a Miguel Angel. Quisiera decir tantas cosas, pero eso sería muy pesado. Tanto hablar», dijo.