Sobre estas líneas, Joe Kiani
Sobre estas líneas, Joe Kiani - ABC
CONGRESO NACIONAL DE HOSPITALES Y GESTIÓN SANITARIA

«Debería ser una obligación para los hospitales publicar cada trimestre datos de sus fallos y muertes evitables»

El empresario iraní Joe Kiani, fundador del Movimiento para la Seguridad del Paciente, dice que «o lo hacen todos o no lo hace ninguno»

SEVILLAActualizado:

Cada año se producen en los hospitales de todo el mundo alrededor de tres millones de muertes por causas evitables. Son estimaciones del Movimiento por la Seguridad del Paciente, una organización internacional que pretende impulsar la incorporación de tecnologías y sistemas de control para evitar los fallos médicos y acabar con las muertes evitables.

El fundador es el empresario y filántropo iraní Joe Kiani, que estuvo ayer en Sevilla, participando en el meeting internacional que ha servido de preámbulo al 20 Congreso Nacional de Hospitales y Gestión Sanitaria.

Afirma que para luchar contra las muertes evitables lo más importante es implantar una cultura de la seguridad que ahora mismo no existe en los hospitales. Asimismo, considera que debería ser una obligación para los hospitales publicar cada trimestre los datos de sus fallos y muertes evitables. El problema, ha advertido, es que «o lo hacen todos los hospitales, o no lo hace ninguno».

En su opinión, estamos ante un gran problema del que aún no estamos del todo concienciados. «Casi tres millones de personas mueren al año en todo el mundo en nuestros hospitales, que en teoría son los lugares más seguros del mundo, pero no lo son. Los indicadores de seguridad de otros sectores como el de la aviación son mucho mejores. Algo tan simple como no lavarse las manos antes de una cirugía puede matarnos y todavía ocurre», señala.

Dice que este problema ya se puso de manifiesto en un informe elaborado por el Instituto de Medicina en EE.UU en 1999, en el que ya se publicó que sólo en EE.UU unos 100.000 pacientes fallecieron por errores médicos, y en 2011 la cifra se duplicó.

Por lo tanto, «creo que es una responsabilidad y no podemos permanecer ajenos a cambiar esta situación. Gracias a políticos como Obama, Clinton o Biden, a hospitales y compañías médicas tecnológicas que ya son conscientes de estos datos, vamos avanzando. Yo quería hacer algo diferente, aunar todos los esfuerzos para pasar a la acción. Lo primero es identificar las causas de muerte en los hospitales para poder prevenirlas. En segundo lugar, tenemos que conseguir un compromiso de todas las partes para poder implementar nuevos procedimientos. Gracias a la puesta en marcha del Movimiento por la Seguridad del Paciente estamos consiguiendo reducir el número de muertes anuales en más de 40 países».

Destaca que «si los hospitales publicaran todos los datos, cada trimestre, de los fallos y todas las muertes evitables, eso sería muy útil. Y debería ser obligatorio. ¿Cómo es posible que en hospitales financiados con dinero público no esté establecida la obligatoriedad de esa transparencia de los datos?».

Explica que «o lo hacen todos los hospitales, o ninguno lo hace, porque si un hospital publica esos datos, se expone al riesgo de que la gente piense que los fallos se producen en ese hospital. Por eso la transparencia debe ser una obligación de todos los hospitales y por eso debe ser promovida por los gobiernos».

Insiste en que los gobiernos deberían pagar por cada muerte evitable y si se implantara este movimiento se encontrarían con un montón de demandas. Por eso, entre otras cosas, no debemos dejar las reivindicaciones por la seguridad del paciente en manos de los gobiernos. Debe ser un movimiento de la sociedad civil que implique al mayor número de actores posibles. Mi filosofía es ir de lo pequeño a lo grande, generando pequeños impactos positivos a nuestro alrededor podemos generar grandes cambios. Y con esa filosofía estamos trabajando».