SUCESOS

La Fiscalía pide prisión para el sevillano que supuestamente ha matado a sus hijos en Alemania

En trámites de separación de la madre, está ingresado bajo custodia policial en un área de salud mental

Según las autopsias, los pequeños, de cuatro y cinco años, fueron acuchillados y golpeados en la cabeza

Un ingeniero sevillano de 38 años, identificado como Sergio Oliva, ha sido detenido en Alemania como presunto autor de la muerte de sus dos hijos de 5 y 4 años, respectivamente, en la localidad de Aurich, en Vaihingen an der Enz, una ciudad ubicada a unos 25 kilómetros de Stuttgart.

Así, el presunto parricida, que intentó autolesionarse después de cometer supuestamente los dos crímenes, se encuentra hospitalizado bajo custodia de la Policía en el área de salud mental de un centro sanitario alemán.

La muerte de los dos niños, Miguel y Leonardo, que nacieron en Sevilla, se produjo entre el viernes por la noche y el sábado por la tarde en la vivienda del español, que se había separado hace meses de Yulia L., de 34 años y nacionalidad rusa.

El hombre había recogido el viernes por la tarde a sus dos hijos de la guardería, tal y como estaba acordado con su exmujer, que fue quien descubrió los cadáveres de los menores. Por ello permanece ingresada en otra área del mismo hospital ya que está muy afectada emocionalmente por lo ocurrido y precisa de tratamiento psiquiátrico.

Según los primeros resultados que han ofrecido las autopsias, los niños presentaban una «profunda cuchillada» en el pecho -presuntamente con un cuchillo de cocina ya incautado por la Policía- y una serie de golpes en la cabeza con un objeto contundente.

La Fiscalía ha decretado la prisión preventiva del sospechoso, que no cuenta con antecedentes policiales en Alemania, ante la acumulación de evidencias en su contra, según ha confirmado a la agencia EFE la Policía alemana. Por el momento, apuntó el portavoz de la Policía, Peter Windenhorn, Oliva se ha negado a declarar y sigue hospitalizado.

Le amenazó con hacer lo mismo que Bretón

Yulia se acercó a la casa de su expareja un día antes de lo que tenía previsto, ya que «temía» que Sergio atacara a los niños porque, en una ocasión, durante los trámites de separación, la había amenazado con hacer lo mismo que José Bretón, condenado a 25 años de cárcel como responsable del doble asesinato de sus hijos de seis y dos años en Córdoba.

A pesar de esta amenaza, un juez dictaminó que los menores tenían que pasar un tiempo con el padre de manera periódica. El pasado viernes, la exmujer del detenido fue a recoger a los niños a la guardería y allí le comunicaron que ya se los había llevado el padre, cuando lo habitual era que fuera ella quien los recogiera y los llevara hasta la casa de Sergio.

Oliva llegó con su mujer y sus hijos, nacidos en Sevilla, a finales de 2015 a Vaihingen y a los meses decidieron separarse, apuntó el portavoz de la Policía.

La familia era conocida por los servicios sociales de la localidad a raíz del proceso de separación de los progenitores, pero no por la Policía, que asegura no haber tenido constancia previa alguna de comportamientos violentos por parte del padre.

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