El doctor Lirola Criado durante su intervención
El doctor Lirola Criado durante su intervención - ABC
SALUD

La enfermedad de Perthes aparece en los niños con cojera y dolor de cadera, muslo y rodilla

Quirónsalud Sagrado Corazón y el Grupo IHP ofrecen una charla a familias afectadas

SEVILLAActualizado:

Quirónsalud Sagrado Corazón y Orthopediatrica, servicio de traumatología del Grupo IHP, han celebrado una charla para familias de hijos con Perthes. Organizada por la Asociación de Familias con Perthes (ASFAPE), reunió a numerosas personas con sus hijos, que acudieron a aprender más sobre la enfermedad y a conocer de primera mano las últimas terapias existentes.

La enfermedad de Perthes, (también llamada Legg-Calvé-Perthes) es una necrosis avascular aséptica de la epífisis femoral proximal (de la parte del fémur que forma la cadera). Se da sólo en la infancia, entre los 3 y 12 años, aunque la mayor incidencia está entre los 4 y 8 años. Se presenta más en varones en una proporción de 1 niña por cada 4 varones.

Según manifiesta el doctor José Lirola Criado, traumatólogo infantil de Quirónsalud Sagrado Corazón- Orthopediatrica, «la enfermedad de Perthes es de origen desconocido, se produce porque no llega riego sanguíneo al hueso (epífisis femoral proximal), la cadera se deforma, pierde su forma esférica y eso provoca una deformidad compleja que incluye todo el fémur proximal y el acetábulo. No es congénita, aunque sí que tiene un componente genético, es decir, los hijos de padres que han sufrido Perthes en su infancia tienen más posibilidades de desarrollarlo que los que no».

Afirma que «normalmente se manifiesta con cojera y dolor de cadera-muslo-rodilla de la pierna afecta» y que por ese motivo es por lo que suelen llevar los padres al niño al pediatra y/o traumatólogo infantil. Ese dolor «suele provocar también una pérdida de la movilidad de la cadera, perdiendo el niño rango de movimiento al abrir las piernas y hacer rotación interna».

El tratamiento depende de la edad. El servicio de Traumatología Infantil de Quirónsalud Sagrado Corazón aborda de forma integral la enfermedad, desde el diagnóstico hasta el tratamiento de las secuelas en pacientes adolescentes. A veces hay que operar a los niños, aunque no siempre.

El especialista explica que «el Perthes supone un gran impacto para las familias, ya que es una enfermedad que dura entre 2 y 5 años y puede dejar secuelas para toda la vida».

«En este tiempo es fundamental la implicación de la familia para hacer un buen tratamiento, puesto que los niños a esa edad no se implican demasiado. No obstante, no hay que tener miedo a esta enfermedad, puesto que no es grave ni mucho menos, y por eso es importantísimo poner en común conocimientos a las familias para que tengan una información veraz, real y de primera mano de los tratamientos disponibles y de las opciones terapéuticas para sus hijos», termina.