Francisco José Román, en el laboratorio del Instituto de Hematología Experimental de Hannover
Francisco José Román, en el laboratorio del Instituto de Hematología Experimental de Hannover - ABC
UNIVERSIDAD

«En España se investiga muy bien, lo complicado es poder quedarse»

Francisco José Román Rodríguez, licenciado en Biotecnología por la UPO, ha sido distinguido por el Ministerio de Educación

SEVILLAActualizado:

Francisco José Román Rodríguez, ubetense de 26 años de edad, ha sido uno de los primeros premios fin de carrera, correspondiente al curso 2011-12, que el Ministerio de Educación ha entregado recientemente en Madrid.

Licenciado en Biotecnología por la Pablo de Olavide (UPO), este galardón nacional viene a subrayar los méritos por los que Francisco José Román ya fue distinguido con anterioridad en esta universidad sevillana, que premió su expediente académico, en el que cuenta con una nota media de 9,63 sobre 10. Aunque no han sido estos los únicos reconocimientos conseguidos por este brillante joven, que también logró la mejor calificación (9,75) en un máster de investigación biomédica que realizó posteriormente en la Hispalense y tras el que recibió en 2013 uno de los premios que concede anualmente el Ayuntamiento de Sevilla al rendimiento académico.

«No me puedo quejar», comenta con humildad al hablar de su curriculum, jalonado de sobresalientes desde la infancia. Francisco José tenía claro que lo suyo iba a ser la Biotecnología que, durante algunos años, ha sido una de las carreras con mayor nota de corte en Andalucía y, en verdad, no tuvo problemas para conseguir plaza en la UPO al disponer de matrícula de honor en Bachillerato y la nota de Selectividad más alta de Jaén. «Sabía que si quería conseguir beca para profundizar en esta rama de la Ciencia tenía que esforzarme para lograr un buen expediente y eso también ha sido una gran motivación para mí», asegura.

No es difícil imaginar que hizo realidad su deseo y en la actualidad disfruta de una beca del Ministerio por cuatro años para la realización de su tesis doctoral en el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) de Madrid, en el que forma parte de un grupo de investigación en materia de terapia génica. La beca incluye un periodo de estancia en el extranjero, por lo que Francisco José se encuentra desde hace dos meses y medio en el Instituto de Hematología Experimental de Hannover, puntero a nivel europeo en su ámbito de estudio.

En junio tiene previsto volver a España para seguir avanzando en su tesis doctoral sobre la anemia de Fanconi, una enfermedad rara de origen genético. «En Alemania hay muchos más medios que en nuestro país aunque, a nivel de Ciencia y de los resultados que se obtienen, la investigación que se desarrolla en España es muy equiparable en este campo a la que se efectúa aquí, en Reino Unido o Italia, pese a contar con menos medios», destaca Román, quien no alberga dudas sobre el propósito de orientar su futuro laboral hacia el quehacer investigador.

«Aunque hacer carrera investigadora en España es ahora complicado -prosigue-, mi primera opción sería optar por una beca postdoctoral que me permitiera quedarme, pues estoy convencido de que, a pesar de todo, hoy día se hace investigación de mucha calidad en nuestro país. Pero, efectivamente, la situación actual hace que uno se replantee bastante los pros y los contras de irse o quedarse».