Auditorio de Fibes esta mañana durante la intervención de Alexia Viera
Auditorio de Fibes esta mañana durante la intervención de Alexia Viera - ROCÍO RUZ

Éxito de la 9º edición de «Lo que de verdad importa» en Sevilla

Más de 1.000 personas se han reunido este viernes en Fibes para escuchar los testimonios de Alexia Vieira, Alex Corretja y Lary León

SEVILLAActualizado:

Fibes ha acogido este viernes por novena vez en Sevilla el congreso «Lo que de verdad importa» con el que colabora ABC desde su primera edición en la ciudad en el año 2008. «Si repetimos es porque aquí recogemos testimonios de personas valiosas que nos sacan de las polémicas cotidianas para ver un mundo mucho más real que nos interesa mucho», dijo su director, Álvaro Ybarra, durante su intervención.

En este evento anual se dan cita ponentes con historias de vida impactantes para inculcar entre los jóvenes valores humanos universales como la tolerancia, la superación, el respeto o la solidaridad. La directora de la fundación, María Franco, quiso dar las gracias por «más de diez años de lucha, emoción y esfuerzo» para llevar a cabo la misión: «ayudar a descubrir lo que es importante en la vida», dijo.

Unas 1.100 personas llenaban el auditorio de Fibes para asistir al congreso de este viernes. Muchos adolescentes y universitarios incluso sentados en las escaleras, ya que la sala volvió a quedarse pequeña un año más. También encontramos a personas no tan jóvenes, colaboradores, patrocinadores e incluso a familias enteras (padres e hijos) dispuestos a abandonar la rutina diaria para escuchar historias realmente impactantes.

El congreso, presentado por la directora del Proyecto Internacional, Pilar Cánovas, comenzó con la actuación de Señor Gañán, que demostró cómo «la música sirve para hacer algo más» y animó al auditorio a ver el videoclip de #LeTocaATuCorazon, tema grabado junto a Las Cigarreras adaptando a canción pop la marcha «Costalero del Soberano» en un himno a voluntarios solidarios y ONGS, y por cuya visualización Andex (niños con cáncer de Sevilla) recibirá un céntimo.

Tampoco se quiso perder el evento Haze, presidente de honor del congreso en Sevilla, quien dijo a los asistentes que las conferencias «sean de ayuda, sirvan en nuestra vida futura y lleguen al corazón». Tras la intervención de varias entidades colaboradoras, llegó el turno de la primera invitada, la portuguesa Alexia Viera.

Alexia Vieira

La periodista portuguesa Alexia Vieira, fue la primera en subir al escenario para contar cómo ha llevado a cabo su sueño al crear la Fundación Khanimambo (que quiere decir «gracias» en el lenguaje local de los niños) de ayuda en Mozambique.

Su pasión por la poesía le llevó a comenzar su intervención con un poema de Machado «caminante se hace camino al andar» para contar a los presentes la historia de su vida, «por si sirve o inspira a alguien, por lo que estaré muy feliz». Alexia narró como su profesora de Historia en la universidad, María Dolores Albora, le abrió la mente al mundo en sus años de estudiante: «un momento maravilloso para aprender a elegir», dijo.

Alexia Viera
Alexia Viera- ROCÍO RUZ

Basó su intervención en los «clics» que te cambian la vida, que para ella fueron dos. El primero fue una portada de The Economist con el título «How to make Africa smiles», que le hizo viajar a Mozambique y recorrer 5.400 kilómetros con dos camisetas y una mochila casi vacía, «porque se llena con otras cosas». El segundo «clic» lo provocó Abú, un niño que no podía andar y se arrastraba para recoger una silla de ruedas en un hospital y al que acompañó. Al llegar allí se dio cuenta de que no había sillas y el niño tenía por delante una lista de espera de 36 personas para conseguir una silla de ruedas, así que con el dinero que le quedaba la compró. En lo que fue «un día maravilloso». Entonces pensó que había muchos Abú por el mundo y aunque tuvo momentos en los que quiso volver, gracias a las palabras de su padre cuando le dijo «ahora más que nunca te tienes que quedar. Se te ha abierto la conciencia. Buena suerte», se quedó allí para ayudar.

«La realidad allí te golpea muy fuerte porque el mundo es muy injusto». Animó al auditorio a «no girar la cabeza» porque si lo hacéis «contribuyes a un mundo injusto». Reconoció que todavía, incluso después de diez años «no hay un día fácil» y la necesidad del tener tiempo porque «en dos años no da tiempo a cambiar las cosas».

Para cumplir su sueño los mayores problemas con los que se ha encontrado han sido la «envidia y el ego», y por ser «ingenua». «Me han dado por todos lados, lo que me ha servido para aprender». Confesó que también es difícil vivir en una cultura diferente, «ser mujer y vivir lejos». Padeció sola la malaria, la intentaron matar, pero está segura «que acabarán siendo amigos, como así fue».

Empezó en una casita haciendo bocatas para que desayunaran los niños, «niños sin padre, o que les pegan, no tienen casa, o viven en cualquier condición». Aquella casita se ha convertido en el Centro Mundi, que hace pan, reparte miel y batidos de cacao a más de 400 niños de Mozambique. «Y así empezamos el día», dice. «Cuatrocientos niños que tienen esperanza y alegría de seguir. Cuando te comprometes es posible alcanzar tus sueños».

Alexia concluyó su intervención con ejemplos de niños de Khanimambo que han salido adelante y hoy son ingenieros, electricistas, doctores, etc «porque pueden tener un destino mejor». «Los niños de Mozambique me han enseñado a querer y disfrutar también de las dificultades». «Tengo todavía 400 razones para seguir allí», dijo para concluir animando a los presentes a apadrinar niños de su fundación tras la visualización de un vídeo con su obra.

Álex Corretja

Álex Corretja, uno de los mejores tenistas de nuestros país, compartió con los presentes su experiencia como tenista desde que era niño hasta nuestros días, pasando por su etapa profesional, sus éxitos y sus fracasos, no en vano sigue siendo el único tenista masculino que ha quedado campeón de España en todas las categorías.

El tenista, que también tiene sangre andaluza (su madre es de Almería), quiso dejar claro que llegaba a LQDVI porque «todo lo que se ve de los deportistas es el éxito, lo que se enseña en las revistas, pero he venido aquí para hablar de lo que no se ve, del verdadero camino hacia el éxito», del que dijo que era un camino mucho más intenso debido a que un tenista profesional, por ejemplo «viaja 36 semanas de las 52 que tiene el año», o tiene tras de sí más de 40.000 horas de entrenamiento.

Álex es el tercer hijo de unos padres a quienes les encantaba el tenis. Aunque empezó practicando judo, a los 9 años empezó a entrenar tenis. «Empecé entrenando cuatro horas al día porque tenía mucha ilusión y mi padre era el director de la escuela, lo que facilitó los horarios y los estudios». «El tenis te enseña a ser receptivo y a pensar que puedes mejorar cada día».

Álex Corretja
Álex Corretja- ROCÍO RUZ

Ya en la adolescencia pasó a entrenar siete horas diarias y de como empezó a aprender que «hay que estar comprometido, ya que sin ello es imposible triunfar». Corretja aconsejó que hay que ser humilde, «mucha humildad viene bien. Nadal es muy humilde pero tiene mucha confianza en sí mismo. El mejor ejemplo que tenemos en España», dijo.

Como ejemplo habló del partido que a los 22 años le enfrentó en Nueva York contra Pete Sampras, que acabó con una doble falta y le sirvió para reconocer que «también fallamos y nos equivocamos. Pero de días como ese aprendí muchísimo». Cuando jugué ese partido era el 25 del mundo y dos años después volví a jugar contra el mismo jugador y gracias al partido anterior aprendí y le gané». Consiguió ser el segundo del mundo en aquel momento. También comentó las Olimpiadas de Sidney y lo que supuso su medalla en dobles con Albert Costa. También habló de la experiencia de los 30 años «edad en la que se acaba el tenis cuando el resto de las personas prácticamente comienzan su vida laboral».

Explicó el equipo que todo tenista tiene detrás: entrenador, psicólogo, fisioterapeuta, etcétera y de como todo debe «estar muy bien relacionado». Señaló como en el tenis y de las pocas actividades en las que «a tu coach le pagas para que te diga que es lo que tienes que hacer y cómo yo lo tenía que hacer».

«He disfrutado y he sufrido mucho con el tenis, pero siempre he tenido mucho agradecimiento a este deporte», dijo para confirmar que jamás le había pasado como a Andre Agassi que afirmó en un libro que él odiaba el tenis».

Concluyó diciendo que todo lo consiguió gracias al trabajo del equipo, la familia y el entorno, que es fundamental, ya que «sin ello no lo hubiera conseguido nunca». «A la larga todo tiene su recompensa si eres capaz de repartirlo con tu gente», dijo, y resumió todo su éxito en una sola palabra: la actitud. «Vamos a hacer lo que queramos pero si la actitud es mala va a ser un desastre. La actitud siempre está en lo que no se ve», dijo para finalizar su intervención señalando el corazón (logo del evento).

Lary León

Nació sin manos y sin una pierna, lo que no ha impedido que Lary León se tome la vida con naturalidad y sea un ejemplo de superación para todos. Esta periodista, que tras pasar por la radio trabaja en la Fundación Atresmedia y ha escrito dos libros, e hizo enmudecer al auditorio durante toda su intervención.

En ella quiso descubrir su «teoría del tpt» (talento + pasión + tenacidad), y de como «está convencida de que todo pasa por algo. Todos venimos con una misión: en mi caso para sonreír y ayudar a los demás». Dijo

«Es muy importante la manera como decimos las cosas», recordando cuando le dijeron a su madre que su hija no sería capaz de andar cuando nació. Durante toda su intervención recordó que ha «sido una niña inmensamente feliz» debido a su su familia, que siempre la trató con naturalidad.

Lary León
Lary León- ROCÍO RUZ

De pequeña con su pie jugaba con plastilina «hasta ganchillo hacía» y mostró a través de fotografías y vídeos cómo había sido su infancia: recién nacida, en su casa, en la playa, peinándose... y cómo le gustaba decir que era una sirena al tener un solo pie. «Tengo la suerte de poderme defender con los muñones», dijo mientras explicaba al auditorio porqué nunca le gustó utilizar prótesis.

«Hoy soy la mujer que soy y me siento muy feliz», repetía. «La necesidad o la falta de algo es lo que te empuja. Es lo que mueve el mundo», como la frase de su padre que pone en la portada del libro. «Todos tenemos capacidades o discapacidades, aunque a unos se nos nota más que a otros. Hay que dar importancia a lo que tenemos, a nuestros talentos, no a lo que nos falta».

«Rescatar la inocencia que tenemos de pequeño nos ayudaría a pasar por muchas situaciones por la vida. Ver las cosas con naturalidad», dijo mientras mostraba un vídeo que mostraba la reacción de niños y adultos ante la discapacidad. «La actitud es importante y contagiosa. No solo hay que tenerla en los momentos buenos, sino sobre todo cuando algo no va bien», dijo.

Lary tampoco piensa que lo suyo sea «superación» porque ella no se ha tenido que reinventar porque nació así. «Si lo aprendemos como aprender, sí. Porque me encanta aprender». dijo. Una vez recibió un premio como «mujer líder», y lo recibió cuando encontró en un buscador su definición: «persona capaz de inspirar y asociar a otros con un sueño», añadió.

Como decía en uno de sus vídeos, hay que aprovechar las herramientas que tenemos, ya que «si te enfocas en tu talento, vives más contento». Para finalizar diciendo que «el verdadero reto de las personas es la capacidad de tener compasión y ponerse en el lugar del otro». Terminó su intervención recordando la canción de Jorge Drexler en la que dice que hoy en día esa sonrisa se me devuelve y dejando al público una herramienta tan contagiosa como su sonrisa. Todo el auditorio se puso de pie para despedir a Lary y con ella la novena edición del congreso.