Recreación realizada por el programa Cuarto Milenio
Recreación realizada por el programa Cuarto Milenio - ABC
MISTERIO

Los fantasmas de las carreteras secundarias de Sevilla

El programa Cuarto Milenio recaba testimonios de varios vecinos que cuentan insólitos encuentros para los que no encuentran explicación

SEVILLAActualizado:

«Desde hace más de veinte años, diferentes carreteras de la provincia de Sevilla han sido protagonistas de extraños encuentros que carecen de explicación. Supuestas apariciones que hoy salen nuevamente a la luz gracias a la valentía de varios testigos que se han atrevido a contar sus historias ante las cámaras de ‘Cuarto Milenio’». Con esta intriga comienza un exhaustivo reportaje realizado por el programa de misterio dirigido por el periodista Iker Jimenéz. En esta investigación reúne impactantes testimonios de conductores que se han topado con supuestos espectros, tanto de noche como de día, mientras circulaban por carreteras secundarias de esta provincia.

Estos insólitos encuentros se repiten en los tramos que conectan las localidades de Los Palacios y Utrera, en las proximidades de Constantina o en la A-457, que une Lora del Río con Carmona, a los pies de un antiguo canal que fue construido por presos de una cárcel durante la Guerra Civil, en una zona donde las peligrosas curvas ponen a prueba al conductor más experimentado, según la investigación realizada por el programa, emitida el pasado domingo en Cuatro.

En la A-457, cerca de Lora del Río, justo al cruzar el llamado canal de los presos, Antonio Roncero cuenta que una noche, sobre la una y media o dos de la mañana, «saltó sobre la luna delantera del coche una silueta blanca grandísima. Un golpe. Me bajé porque creí que había atropellado a alguien. No había nada. El coche no tenía nada. Pero cuando me giro para cerrar la puerta, veo una silueta blanca, de 1,80 metros, con cara de tristeza y mirando hacia mí en dirección a Carmona».

En las proximidades de Los Palacios y Utrera, muchos testigos afirman haber visto a una «mujer errante»

¿Qué misterio encierran estas carreteras? En las proximidades Los Palacios y Utrera, otros testigos confiesan haber contemplado la figura de una mujer errante en medio de la calzada. Uno de ellos, Joaquín Castejón, cuenta su experiencia: «Viniendo de los Palacios hacia Utrera a lo lejos, en la recta, vi una luz incandescente en la carretera y yo reducí la velocidad, también por la curva que tenemos aquí. Era una mujer y me dio la sensación de que esa mujer estaba esperando a alguien, como diciendo si vendrá o no vendrá a por ella». A la altura del canal de los presos, otro vecino, Antonio Roldán, relata en el programa de Iker Jiménez que «cuando llegué al canal se puso una niebla, tuve que reducir la velocidad pero a los 300 o 400 metros fue cuando vi de lejos la silueta de una mujer vestida de blanco». «Lo que más me impactó es que iba como flotando y las piernas no se le veían tampoco», agrega.

La misma historia se repite una y otra vez, quedando para siempre en la retina de sus protagonistas. Juan Carlos Reina se dio de bruces con otra extraña caminante mientras conducía el coche en compañía de su mujer y su hija: «En una de las curvas vimos de repente a una persona que tenía una vestimenta muy rara y estuvo quieta en medio de la carretera. Se me quedó mirando y yo me quedé mirándola a ella. Fue adelantarla, mirar por el espejo retrovisor y ya no estaba allí». No son casos aislados.

Hace cuatro años, otra vecina de Villanueva del Río y Minas, que prefiere preservar el anonimato, en el camino de vuelta a Constantina, a plena luz del día, observó un «fantasma» con una especie de «nube blanca» que cruzó de un lado a otro la carretera. Muy cerca de la vía, entre los matorrales, permanece una cruz, infausto recuerdo de un avión estrellado «hace ya bastantes años», según relatan los mayores de la zona.

El programa ofrece un amplio ramillete de testimonios. Cada uno puede sacar sus propias conclusiones. «¿Quiénes son estos caminantes?» Para algunos testigos son supuestas almas en pena que vagan por el lugar donde perdieron la vida. Otros, en cambio, ven en ellos a ángeles de la guarda. Hay quienes los relacionan con la alta concentración de accidentes en la zona. Antonio Roncero da un paso al frente para contarlo, pero la mayoría guarda silencio. «La gente tiene miedo a contar estas cosas. ¿A quién se lo cuentas esto?», se pregunta.