Varias turistas con maletas en las inmediaciones de la Catedral
Varias turistas con maletas en las inmediaciones de la Catedral - NIEVES SANZ
TURISMO

El alojamiento turístico revienta el mercado de alquiler en el Centro

Los inquilinos habituales son desplazados hacia la segunda corona del Casco Histórico por la proliferación de viviendas para visitantes en Sevilla

SEVILLAActualizado:

Las ofertas de alquiler en el Casco Histórico de Sevilla son cada vez más escasas y caras. La proliferación de plataformas como Homeaway, Homelidays o la popular Airbnb han sacado del mercado tradicional de arrendamiento centenares de inmuebles que ahora se ofrecen únicamente a turistas. El fenómeno ha engordado sin una regulación que le ponga coto, elevando los precios y desplazando a los residentes habituales hacia lo que podría considerarse como la segunda corona del Centro, situado entre San Julián, la Ronda de Capuchinos y Torneo.

El alquiler medio en las zonas más céntricas alcanzó el pasado mes de abril los 684 euros, tomando como referencia un piso de 70 metros cuadrados y al menos dos habitaciones. El valor es casi un 9% superior al de hace un año y marca una tremenda distancia con la media en el resto de la ciudad (571 euros), según el estudio de precios del portal inmobiliario Fotocasa.

Esa comparativa numérica significa que muchos de los inquilinos habituales ya no puedan permitirse seguir viviendo en el Casco Histórico. La golosa rentabilidad del alquiler turístico, que puede ser cuatro veces superior al tradicional, ha cambiado por completo la situación.

Se calcula que aún pueden haber alrededor de 10.000 camas por aflorar, fundamentalmente en la capital

El Ayuntamiento de Sevilla está dispuesto a poner freno y ha creado una mesa de la ilegalidad en la que están representados todos los ámbitos que se ven afectados por este fenómeno: Hoteles, hostelería, profesionales turísticos y hasta los administradores de fincas, que también se enfrentan a una nueva realidad. El concejal de Turismo, Antonio Muñoz, avanzó hace un par de semanas que se han detectado al menos una veintena de inmuebles destinados a alquiler para visitantes que no reúnen las condiciones mínimas de habitabilidad. Esa es sólo la antesala del problema, pues se calcula que puede haber alrededor de 10.000 camas aún por aflorar, tras las 7.000 que ya están reguladas bajo el decreto que aprobó la Junta el pasado otoño .

Dos visitantes consultan un mapa de la ciudad en un banco
Dos visitantes consultan un mapa de la ciudad en un banco- NIEVES SANZ

El servicio de Recaudación Local ya está sobre el asunto y realiza un análisis de la situación de Sevilla, donde las visitas turísticas se han multiplicado estos años. «El modelo de ciudad que queremos se aleja bastante de lo que está ocurriendo aquí y en otros puntos de España», admitió el edil, que avanzó el estudio de medidas como una fiscalidad más severa, la limitación de licencias para autorizar viviendas turísticas y más inspecciones.

El fenómeno afecta a la subida de los precios y a la convivencia en las comunidades de vecinos

Pero si alguien conoce esta realidad de cerca es José Feria, presidente del Colegio de Administradores de Fincas de Sevilla, que asegura que «todo lo que se mueva dentro de la irregularidad da problemas y es difícil de atajar». Eso sí, insiste en la necesidad de no meter a todos en el mismo saco, pues los que actúan dentro del marco legal pueden convivir. «Las empresas que se dedican a estos arrendamientos tienen muy en cuenta las normas de las comunidades para no dar problemas, porque es una tendencia compleja», considera. Este profesional destaca que «el efecto no es sólo en la subida de precios, también en la convivencia con los vecinos, que son los que más sufren este nuevo fenómeno».

Feria insiste en que hay que poner medidas, pero reconoce que «no es fácil», pues se trata de domicilios privados en los que no se puede entrar si no hay una orden judicial de por medio. «No asistimos a una burbuja temporal, es una realidad y tenemos que adaptarnos a ella», advierte. Eso mismo se teme el nuevo presidente de la Asociación de Hoteles de la capital, Manuel Cornax, que mostró sus inquietudes ante el Consistorio durante la reunión mantenida a mediados de mayo. Según dijo, «alquileres siempre ha habido, pero con la dimensión de estos tiempos no». Por eso mismo pide que «se vele para que todos respeten las normas» y se ataje esa competencia desleal y la mala imagen que se ofrece de la ciudad