La actual iluminación de la Giralda se corta a la una de la madrugada - RAÚL DOBLADO

La Giralda cambiará de color de noche

El Ayuntamiento y la Fundación Endesa proyectan una nueva iluminación nocturna pionera en eficiencia energética y en diseño, ya que se podrá alumbrar con tonos distintos en función de la época del año y de las fiestas de la ciudad

SEVILLAActualizado:

La Giralda es el símbolo de Sevilla en el mundo. Sin embargo, su iluminación exterior está a años luz de la que tienen otros monumentos tan célebres como el alminar almohade sevillano. El Ayuntamiento, que es el responsable de este alumbrado, lleva ya varios años estudiando un nuevo sistema que palíe el alto consumo energético que tiene el actual y que permita, en consecuencia, prolongar la iluminación durante varias horas más, ya que actualmente se corta a la una de la madrugada.

Urbanismo llegó a solicitar una ayuda al Gobierno central para sufragar un nuevo alumbrado en 2013, cuando era alcalde Juan Ignacio Zoido. Pero el dinero nunca llegó y todo ha seguido igual desde entonces: una factura de la luz enorme para apenas unas horas diarias y un efecto lumínico monocorde. Nada que ver con las iluminaciones artísticas de monumentos como la Torre Eiffel en París, el Coliseo en Roma, el Parlamento de Londres, la Mezquita Azul de Estambul o la Acrópolis de Atenas.

Estas son precisamente las referencias en las que trabaja la Fundación Endesa para iluminar la «turris fortissima» y convertirla en un emblema de su proyecto «El arte de iluminar el arte». El organismo que preside Borja Prado ha propuesto al Ayuntamiento un acuerdo de colaboración para encargarse del nuevo proyecto de iluminación del monumento una vez que el Cabildo Catedral culmine las obras de rehabilitación, que ya han terminado en la cara oeste y han revelado datos sobre su aspecto original que podrían resaltarse con el nuevo alumbrado. Según el arquitecto que dirige estas obras, Eduardo Martínez Moya, «han aparecido restos cromáticos rojos en todas partes, tanto las de la época almohade como de la renacentista, un rojo pintado sobre ladrillo y también sobre el mortero, así como en numerosos elementos».

La intención de Endesa es planificar una iluminación exterior pionera en eficiencia energética, con tecnología led, que abarate el coste de mantenimiento al Ayuntamiento y permita cambiar de color la luz en función de la época del año y de las distintas fiestas de la ciudad. Según ha podido confirmar ABC, Endesa está dispuesta a hacer una fuerte inversión para lograr que la Giralda se convierta en su proyecto emblemático. Hasta el momento, la Fundación ha iluminado joyas patrimoniales como el claustro de la románica Catedral de Santo Domingo de la Calzada, en la Rioja, o la fachada de la pasión de la Sagrada Familia de Barcelona. Desde que impulsara esta actividad en 1989 ha actuado en grandes monumentos de Andalucía y Extremadura como la catedral de Almería, la mezquita-catedral de Córdoba, el Puente Romano de Emérita Augusta de Mérida o la Universidad de Huelva. Y se ha especializado también en alumbrar grandes museos como el Reina Sofía, el Picasso de Málaga o el Museo Sorolla.

Pero la Giralda se convertiría en su obra clave. Esa es al menos la intención con la que los responsables de la Fundación se han sentado a hablar con los del Ayuntamiento de Sevilla, que están de acuerdo en la necesidad de aplicar sobre la torre almohade «las técnicas más avanzadas de eficiencia energética y soluciones innovadoras que contribuyen además a lograr una iluminación más eficiente en consumo y ahorro de energía». Pero no sólo eso. Endesa ya ilumina con este criterio 700 monumentos en toda España, algunos de ellos en Sevilla, como San Luis de los Franceses, el Palacio Arzobispal, el Real Alcázar, la Iglesia de la Caridad, la Iglesia de Santa María Blanca, el Convento de San Leandro, el Monasterio de San Clemente, la Real Academia de las Buenas Letras o la Magdalena. Todos ellos «se basan en una iluminación arquitectónica artística, buscan potenciar la riqueza del monumento, sus formas y volúmenes, para que su belleza se multiplique» porque Endesa «ha comprobado que los edificios bien iluminados se convierten en paradas obligadas en una ruta turística nocturna y fijan puntos de referencia en una visión panorámica de la ciudad», lo que «contribuye al fomento del turismo cultural y beneficia a aquellas ciudades que fundamentan su desarrollo económico en la promoción y proyección de su patrimonio histórico». Con la Giralda, en cambio, quieren dar un paso más. Apostar por la innovación sin alterar la estética del monumento. Crear una nueva tendencia.

Los contactos están muy avanzados y tanto Urbanismo como el Cabildo Catedral —que no tiene que dar el permiso, pero controlará el proyecto— ven con buenos ojos la iniciativa. Los plazos de trabajo los pondrá el ritmo de las obras de rehabilitación. Una vez que el Ayuntamiento apruebe el plan, la Fundación Endesa presentará su propuesta, que todavía está en fase incipiente y que pretende que por primera vez en España el alumbrado de un monumento no sea fijo, sino que pueda someterse a variaciones en función de las necesidades. En todo caso, lo que ya está decidido es que la Giralda dejará de dormir de noche.