Imagen de la Giralda a primera hora de la mañana
Imagen de la Giralda a primera hora de la mañana - J. M. SERRANO
RESTAURACIÓN

La Giralda se vestirá de andamios durante seis meses

El Cabildo de la Catedral asume en solitario su restauración íntegra de la cara oeste de la torre, que contará con una inversión de casi 340.000 euros

SEVILLAActualizado:

El símbolo más emblemático de Sevilla será sometido a una profunda restauración. El Cabildo Catedral Metropolitano asumirá en solitario esta ambiciosa obra, que mantendrá entre andamios toda la cara oeste de la Giralda –la que da al patio de los naranjos– de aquí hasta final de año. Los trabajos arrancarán el próximo lunes y durarán unos seis meses, como ha explicado el deán de la autoridad eclesiástica, Teodoro León Muñoz, junto al delegado de Administración y Patrimonio, Francisco Ortiz.

Desde su construcción original en el siglo XII la torre mayor de la ciudad ha tenido numerosas intervenciones para su mantenimiento y conservación. Los diferentes materiales que se han venido utilizando, además de las técnicas de cada época se tendrán en cuenta para asumir este reto, que será dirigido por un comité de expertos. «Es la primera vez que se realiza una obra singular de este modo», ha señalado León Muñoz, que puso el acento en el mimo y la atención que se va a dedicar al proyecto.

Es también la primera vez se instalará un andamio que cubra por completo la Giralda hasta el mismo borde de las campanas. Por eso mismo se ha elegido la cara oeste para el comienzo. El deán del templo ha aclarado que «esta fachada es la que se encuentra más aislada y protegida», aunque los daños que se han detectado en ella no sean menores. «Hay desperfectos en los fustes, en la piedra y tiene problemas de humedad», ha señalado. También se han detectado pérdidas en los recubrimientos propias del paso de tiempo. Y no ha sido poco el tiempo que ha pasado. Según ha recordado, desde 1982 no se realizaba una intervención de este calado, aunque los trabajos de mantenimiento han sido constantes.

Los responsables del principal templo de la ciudad han reconocido que asumen la inversión a pulmón. «Los hacemos con recursos propios gracias al aumento de las visitas culturales», ha admitido Francisco Ortiz. El exceso de burocracia que conllevan la solicitud de ayudas públicas y la falta de convocatorias ha terminado por disuadir a la autoridad eclesiástica, como manifestó el arquitecto de la Catedral, Jaime Navarro, que estará al pie del proyecto para supervisarlo.

Presentación del proyecto de restauración de la Giralda
Presentación del proyecto de restauración de la Giralda- J. M. SERRANO

El desembolso que realizará el Cabildo sevillano asciende a 339.168 euros, que proceden íntegramente de fondos propios. Los trabajos ya fueron adjudicados a la constructora Proyectos y Rehabilitaciones Kalam SA para realizar obras de limpieza, consolidación y protección a lo largo de esta fachada. Más adelante está previsto realizar lo propio en el resto, aunque «el inicio dependerá de la capacidad económica», ha avanzado Teodoro León. De quedar liquidez en la caja, la siguiente sería la cara sur, que ya está en tramitación. Le seguiría la orientada hacia el este y finalizaría con la norte. El plan está establecido, pero la institución no tiene aún cerrados los plazos para finalizarlo.

El comité de expertos, que ha despertado mayor interés por lo inusual, está formado por el restaurador del CSIC, Antonio Almagro; el que fuera conservador del Alcázar, José M. Cabeza; la conservadora del Instituto de Patrimonio Cultural de España, Concepción Cirujano; el arquitecto jefe de la delegación de Cultura de la Junta, Juan Antonio Fernández; la catedrática de Historia del Arte de la Universidad Pablo de Olavide, María del Valle Gómez de Terreros; el maestro mayor de la Catedral durante varias décadas, Alfonso Jiménez; la catedrática de Historia del Arte de la Hispalense, Teresa Laguna Paul y la conservadora de Bienes Muebles de la Catedral, Ana Isabel Gamero, además de los delegados del Cabildo.

Ya sobre el terreno habrá una amplia nómina de profesionales entre los que se encuentran arquitectos, restauradores, químicos, artesanos, alfareros e incluso canteros, que ayudarán a marcar la pauta para el resto de las fases de la restauración integral de la Giralda que se afrontará más adelante.

Otra de las dudas que se pudo despejar es qué pasará con las visitas a la torre. La previsión es mantenerlas, aunque con algunas restricciones, en las zonas donde no se pueda asegurar por completo la seguridad de los visitantes.