Una sevillana reclamará que se le reconozca como hija legítima de un adinerado ganadero
Una sevillana reclamará que se le reconozca como hija legítima de un adinerado ganadero - ABC

Una hija ilegítima reclama una herencia millonaria a un ganadero sevillano

Asegura ser fruto de la relación extramatrimonial de su madre, una empleada doméstica, y un empresario con nueve hijos

SEVILLAActualizado:

Una sevillana de 60 años reclamará en los juzgados que se le reconozca como hija legítima de un adinerado ganadero. La demandante, nacida en un pueblo de Sevilla y defendida ahora por el letrado Fernando Osuna, afirma que su madre, natural de Córdoba, se trasladó a Sevilla tras la Guerra civil para trabajar en el servicio doméstico de una casa propiedad de un adinerado agricultor y ganadero.

En palabras de la que presume ser hija del ganadero, éste «sedujo» a su madre y de esa «relación amoroso extramatrimonial» nació ella en 1957. El presunto padre estaba casado, tenía nueve hijos y pertenecía a una «noble familia gaditana». Al quedar embarazada, la empleada doméstica fue despedida de forma inmediata de la casa del empresario.

Aunque dejó de trabajar en esa vivienda, el ganadero y agricultor «iba a visitar a su hija extramatrimonial y a la madre de ésta cada semana». Incluso, afirma el abogado Fernando Osuna, «les buscó un piso cuyo alquiler era pagado por el presunto padre biológico». En 1965, el empresario compró un piso para la madre de la demandante, donde la presencia del ganadero era «pública, notoria y frecuente». Según el letrado, «la mayoría de los vecinos eran conocedores de que ese señor era el padre de la niña»

El presunto padre biológica les daba dinero, «lo justo para comer, de tal forma que no vivían de manera holgada, pese a que él era un ganadero importante de la época, a la vez que agricultor». En 1972, el empresario falleció pero «al ser delito el adulterio, el adinerado ganadero no dejó en testamento cantidad su hija biológica», que entonces tenía 15 años.

En 1979 falleció la madre de la demandante, dejando a su hija, que entonces tenía 22 años, sin medios para subsistir, «por lo que lo pasó muy mal, dado que carecía de recursos para vivir». Ahora la presunta hija biológica del ganadero anuncia una demanda de filiación para ser reconocida como hija legítima y posteriormente reclamará la herencia que le puede corresponder y que cifra en 1,5 millones de euros, ya que el tercio de la legítima, a repartir entre 10 herederos, ascendía a 15 millones de euros. Según las mismas fuentes, el ganadero contaba con varias fincas rústicas en Sevilla y Cádiz.