De izquierda a derecha, Antonio Sanz, Rosa Aguilar, José Joaquín Gallardo, Manuel Olivencia y Rafael Catalá
De izquierda a derecha, Antonio Sanz, Rosa Aguilar, José Joaquín Gallardo, Manuel Olivencia y Rafael Catalá - RAÚL DOBLADO
COLEGIOS PROFESIONALES

Homenaje de los juristas sevillanos Manuel Olivencia y Joaquín Zejalbo

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, acudió a los actos en los colegios de abogado y notarial

SEVILLAActualizado:

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, acudió este lunes en Sevilla a sendos actos que los juristas sevillanos organizaron para homenajear a dos compañeros suyos, uno de ellos tristemente desaparecido en un accidente de circulación y otro que ya está llegando a los noventa pero tan lúcido y con las mismas ganas de trabajar que cuando acabó la carrera. Se tratan, respectivamente, del notario Joaquín Zejalbo Martín y del catedrático de Derecho Mercantil, Manuel Olivencia Ruiz.

Primero tuvo lugar el acto en la sede del ColegioNotarial, en donde Catalá le impuso a título póstumo al fedatario público la Cruz Distinguida de 1ª Clase de la Orden de San Raimundo de Peñafort en la persona de su hermana Elisa que acudió acompañada de su hermano Enrique.

En el encuentro, el notario Víctor Manuel Garrido de Palma presentó también el libro homenaje que el Consejo General del Notariado ha editado en memoria del compañero fallecido bajo el título «La fiscalidad en la práctica notarial». Tanto él como el ministro como el decano del Colegio Notarial de Andalucía, José Luis Lledó, destacaron del compañero su actitud de servicio y «cómo siempre iba con 5 ó 6 libros abrazados a él como si fuera un niño, no en una bolsa» prueba de su afán por el estudio.

«Un hombre grande por su volumen corpóreo y espiritual», precisó Lledó.

El ministro de Justicia, que acudió acompañado del delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, también recordó la figura del Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, recientemente fallecido y la del Fiscal General de Cataluña, José María Romero de Tejada que murió ayer, precisamente.

Elisa Zejalbo Martín recoge el premio de manos de Rafael Catalá
Elisa Zejalbo Martín recoge el premio de manos de Rafael Catalá-R. Doblado

Tras el homenaje,Rafael Catalá se dirigió a la sede del Colegio de Abogados de Sevilla, para junto a su decano, José Joaquín Gallardo, entregarle a Manuel Olivencia la Medalla de Honor de dicho ente colegial. Esta cita ya no fue agridulce como la anterior sino más alegre y además, ejemplarizante, pues quedó patente no sólo la aportación de Olivencia a la Justicia y al Estado sino su energía y ganas de seguir contribuyendo al bien común ya que, según dijo —nació en 1929— «mientras Dios me dé salud seguiré trabajando».

Las palabras de Gallardo, Catalá y del letrado Francisco Ballester, fueron una verdadera laudatio a la persona de Olivencia. «El abogado del futuro que es lo que usted encarna —afirmó Ballester, su discípulo— porque en este mundo de inteligencia artificial aporta la inteligencia natural , el criterio, la ética y la empatía, que es la cualidad del siglo XXI». Por su parte, Gallardo dijo de él que «es un jurista de una sola pieza» mientras que Catalá se extendió en su aportación al Estado no sólo como comisario general de la Expo 92 de Sevilla sino como subsecretario de Educación y Ciencia en el primer gobierno democrático de Adolfo Suárez o como colaborador en el proyecto de Ley Concursal.

Catalá también firmó ayer en Sevilla el tercer convenio anual por el que el Gobierno central, colaborará en la dotación de medios técnicos a los agentes judiciales. Así, la Consejería de Justicia recibió ayer 1,3 millones de euros del Ministerio para ordenadores portátiles y de mesa de los órganos judiciales, entre otros.