Tras las avalanchas

Los hosteleros piden mayor control sobre la venta ambulante de alcohol en la Madrugada

Pablo Arenas advierte que la propuesta de cerrar los establecimientos es «de dudosa legalidad» y pide una reflexión sobre lo ocurrido

Pablo Arenas, presidente de los hosteleros
Pablo Arenas, presidente de los hosteleros - ROC├ŹO RUZ
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El presidente de la Asociación de Hosteleros de Sevilla, Pablo Arenas, considera «fundamental para la tranquilidad de todos, esclarecer los lamentables hechos que se produjeron la pasada Semana Santa y que tanto daño han hecho a la imagen de la ciudad». A través de una nota de prensa, Arenas se ha puesto a disposición del Ayuntamiento para colaborar en la adopción de medidas que vayan a favor de hacer de las fiestas «lo que siempre han sido como representación de nuestra forma de sentir y expresar nuestros sentimientos, y que desgraciadamente de unos años a esta parte algunos se empeñan en destruir».

Arenas ha solictiado para años venideros «un mayor control» sobre tiendas de conveniencia, copisterías, locutorios, herbolarios y establecimientos similares, así como sobre la venta ambulante ilegal, que venden «de forma indiscriminada y sin ningún tipo de control, comida, refrescos, bebidas alcohólicas, etc, generando y fomentando en su caso botellonas, cuyos efectos nuestro sector sufre en primera persona y que genera una imagen deplorable de la ciudad, que debe ser erradicada definitivamente».

El responsable de los hosteleros ha querido mostrar su apoyo y solidaridad con los heridos y afectados deseando su rápida recuperación, y felicitar a los servicios del Ayuntamiento coordinados desde el Cecop, con el que esta Asociación ha colaborado estrechamente, a los cuerpos y fuerzas de seguridad, y a los sevillanos y visitantes que «en unos momentos difíciles mostraron templanza y sangre fría para que la situación no fuese a más».

Igualmente, ha felicitado al sector hostelero sevillano, que mayoritariamente y en unas circunstancias complicadas para el desarrollo de su trabajo, «por las dificultades de acceso a sus establecimientos , la limitación cuando no la retirada total de sus terrazas, o el uso masivo de sus aseos ante la falta de servicios públicos», han demostrado «su buen hacer y su labor de servicio a los demás, aceptando los sacrificios que la seguridad exige en un evento como es la Semana Santa. En cualquier caso Arenas ha matizado que a la hora en que se produjeron los altercados esos establecimientos estaban ya cerrados.

Arenas pide «una reflexión profunda y con perspectiva» y que no se adopten decisiones en caliente y en cuyos órganos decisorios estén presentes los empresarios. Sobre todo porque, según recalca, algunas de las propuestas apuntadas son «de dudosa legalidad e injustas» y podrían afectarles muy directamente. El presidente de los hosteleros advierte que esas medidas podrían llevar al extremo de que durante esos días la ciudad «no pudiese contar con su oferta gastronómica, espacio de descanso, de refugio, etc, que ofrece la hostelería». «Debemos hacer un examen de conciencia de que se ha hecho mal y en que podemos ayudar para mejorar la situación», afirma Arenas insitiendo en ofrece su colaboración.

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