Cada semana hay juicios por abusos o agresiones
Cada semana hay juicios por abusos o agresiones - ABC
Tribunales

Un juicio cada cuatro días por abuso o agresión sexual en Sevilla

Las violaciones no son habituales pero se dan cada vez más casos de abusos a menores. La mayoría de estos casos acaba en condena

SEVILLAActualizado:

La Audiencia de Sevilla celebró durante el pasado año algo más de un centenar de juicios por abusos y agresiones sexuales, o lo que es igual, un juicio cada cuatro días. Son vistas que tienen lugar en las cuatro secciones penales de la Audiencia. Aunque los números fluctúan de una a otra sala, las cuatro que llevan este tipo de asuntos (I, III, IV y VII)confirman números similares de juicios por estos asuntos entre los que han celebrado, los pendientes de señalar y los que están ejecutando la sentencia.

Los datos recopilados por ABC confirman que en 2017 en la sección I celebraron 13 vistas y a finales de mes estaban en fase de ejecución de otros ocho. En la II hubo 23 juicios, en la IV fueron 18 a los que se suman otros 19 que han entrado recientemente y en la VII celebraron 26 vistas orales.

Sin embargo, pese a que sólo trasciende públicamente cuando son hechos muy llamativos, como el juicio del violador del parque de María Luisa, celebrado en la sección I el pasado mayo, por la violación y asesinato de una mujer, rara es la semana que los tribunales no celebran una vista oral por un asunto relacionado con abusos o agresiones sexuales. Lo que ocurre es que no siempre son tan graves como las violaciones.

A falta de estadísticas del TSJA, fuentes judiciales confirman que la mayoría de esos asuntos, aunque sean menores, finalizan con una sentencia condenatoria. «Generalmente un 80 por ciento de los juicios que celebramos acaba en condena», dice RafaelCastro, letrado de la Administración de Justicia, que también admite que, en los últimos años han aumentado los juicios por estos temas porque ahora hay más denuncias que hace algún tiempo.

Abundan abusos incestuosos

Los juicios por violaciones son menos frecuentes. «El juicio más brutal que recordamos es el del violador del parque», dicen en la Audiencia. El resto suelen tratar de asuntos que engloban una gama muy amplio. Pero abundan, según los magistrados de la sección IV, los asuntos por abusos incestuosos o aquellos en los que las víctimas son menores.

Los agresores suelen ser adultos que realizan tocamientos u otros comportamientos abusivos sobre menores. En muchos casos estos comportamientos delictivos se producen en el seno de la familia o el entorno cercano.

«El 90 por ciento de estos abusadores suelen ser personas conocidas», dice un magistrado de la Audiencia. Otro caso común es el que tiene lugar después de que una pareja haya contactado en una discoteca o en algún local de noche. En ocasiones, tras la noche de copas se produce la agresión cuando la chica dice no pero el hombre no acepta la negativa.

¿Quiénes son los que se sientan en el banquillo por estos delitos? «No hay un perfil.Cualquiera puede ser un agresor sexual. Da igual su nivel educativo, su nivel social o su edad», dice José Manuel de Paul, presidente de la sección IV de la Audiencia. En esa sala admiten que está aumentando el número de casos y que hay más condenas que absoluciones. Y que el más grave de todos los supuestos, la violación, no es frecuente. Pero sí que existen los agresores reincidentes.

Pero esos no son todos los juicios por estos comportamientos que se celebran ya que los quince juzgados de lo Penal también llevan estos asuntos siempre que no impliquen penas de prisión de más de cinco años. «De los 600 juicios que celebro cada año, tengo unos 8 por temas de abusos o agresiones sexuales», explica un juez de lo Penal.

¿El tipo más común? En esos órganos abundan los casos de exhibicionismo, de personas que muestran sus órganos sexuales o se hacen tocamientos.Hay reincidentes, hombres que han sido juzgados más de una vez por conductas similares y que tienen problemas psicológicos. Yluego están otros juicios por tocamientos que no van a más o proposiciones sexuales a menores.