El órgano de Santa Inés
El órgano de Santa Inés - ABC

La Junta de Andalucía multa a las monjas de Santa Inés con 170.000 euros por restaurar el órgano sin permiso

La Fundación Alquimia se llevó el instrumento musical en enero y se hizo cargo de la restauración, cifrada en 150.000 euros

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La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, ha multado con 170.000 euros a las trece monjas del convento de Santa Inés por restaurar sin su permiso el órgano del templo, obra de Pérez Valladolid en el siglo XVII y considerado Bien de Interés Cultural (BIC) de la Junta de Andalucía desde 1983.

La Administración autonómica le otorgó esa protección al edificio, situado en la calle Doña María Coronel, pero considera que se extiende a todos los bienes muebles que contiene, el órgano entre ellos.

La Fundación Alqvimia, una entidad sin ánimo de lucro cuyo objetivo es la restauración del patrimonio organístico andaluz, se llevó el órgano a principios de año y se ha comprometido a devolverlo, ya restaurado, antes de la Nochebuena, para que pueda sonar ese día, como es tradición. Ese instrumento musical de 600 tubosque inspiró a Gustavo Adolfo Bécquer su famosa obra «Maese Pérez, el organista».

El órgano estaba muy deteriorado y de esos seiscientos tubos apenas sonaba una décima parte, según fuentes de la Fundación Alquimia. El coste de su restauración, cifrado en unos 150.000 euros, ha sido financiado íntegramente por esta entidad, que ha contado con la colaboración desinteresada de otras fundaciones y de varias personas que han colaborado altruísticamente en la misma, especialmente el prestigioso restaurador Abraham Martínez, y Jorge Anillo, otro profesional de prestigio que se ha hecho cargo del mueble. La mano de obra, lo más caro de cualquier restauración, no la ha cobrado ninguno de ellos.

Descuento del 20 por ciento

Las monjas, cuya situación económica les impide afrontar cualquier tipo de obra o restauración en el convento, han recibido este sábado la resolución del expediente sancionador de la Junta por valor de 170.000 euros, en el que se les ofrece un descuento del 20 por ciento por pronto pago, según fuentes de la Fundación.

Las mismas fuentes critican que la Junta «no restaure el órgano ni permita que otros lo hagan y que castigue a las monjas con una multa exorbitada que no pueden pagar». Y añaden que presentaron dos informes, uno relativo a la restauración del instrumento, y otro sobre el arreglo del mueble, ante la Consejería de Cultura, el organismo competente, el pasado mes de octubre. Lo hicieron aconsejadas por dos funcionarios autonómicos que visitaron el convento y observaron la falta del órgano.

Estas fuentes consideran que detrás de esta «sanción absurda e injustificada» está el interés de la Junta de Andalucía por hacerse con el edificio, situado en pleno centro de Sevilla. Sus legítimas propietarias cedieron tiempo atrás una sala a la Administración autonómica, que le dio un uso cultural y lo destinó a exposiciones.

Se da la circunstancia de que en ese convenio de cesión las monjas se reservaban el derecho de vetar cualquier exposición que no consideraran adecuada. La última incluyó unos «desnudos artísticos» que no estimaron apropiadas, aunque no ejercieron su derecho de veto, algo que podría cambiar en el futuro si las relaciones se tensan, como parece, con esta multa.

Ningún consejero de Cultura de la Junta ha puesto un pie en el convento en los últimos años, según fuentes de la Fundación Alqvimia, que critican que no se arregle su patrimonio artístico y que se obligue, por el contrario, a las monjas a afrontar reparaciones arquitectónicas muy costosas para las que carecen de recursos, «cuando en el convenio de cesión de la Sala Santa Inés se contempla que la Administración autonómica se hace responsable de su mantenimiento y conservación».